Venezuela

No abandonarás la calle, el mandamiento venezolano a prueba de cárcel y balas

Estudiantes universitarios constituyen una gran parte de los manifestantes que se han volcado a las calles de toda Venezuela para expresar su descontento por la paralización del revocatorio a Maduro.
Estudiantes universitarios constituyen una gran parte de los manifestantes que se han volcado a las calles de toda Venezuela para expresar su descontento por la paralización del revocatorio a Maduro. AP

En la más reciente manifestación de masas de la oposición al régimen de Nicolás Maduro, en Venezuela, la convocatoria era pacífica, la ciudadanía no atacó sede gubernamental alguna, ni se acercó a algún funcionario clave del Gobierno. No obstante, como ha sido práctica desde que Nicolás Maduro sucediera a Hugo Chávez en su revolución, el aparato represivo actuó contra la disidencia por el simple uso del derecho a manifestar, consagrado en la Constitución venezolana, dejando un saldo de 120 heridos y 147 personas detenidas, según denunció el ex candidato presidencial, Henrique Capriles Radonski.

El pueblo venezolano, hoy amenazado a sanciones por ir a huelga o manifestar, con restricciones a la libertad de expresión y en una severa escasez de alimentos y medicinas, sigue catalizando su descontento en la calle a riesgo de perder la integridad física, pero no la moral. El momento adquiere una tensión sin precedentes, con el anuncio dado por la oposición: el 3 de noviembre, este jueves, la ruta es hacia el presidencial Palacio de Miraflores, en un sector del centro de Caracas en el cual ha estado prohibido protestar contra el Gobierno, desde la imposición de las “zonas de seguridad” decretadas por Chávez en 2002.

La incertidumbre se cierne sobre la duda de hasta dónde se seguirá demostrando la vocación venezolana de tomar las calles. Al citar la historia, se demuestra que por vulnerable que parezca, el venezolano pareciera tener la característica de pelear por sus derechos en las avenidas del país, a pesar de las posibles consecuencias.

Antecedentes

Se puede evocar episodios como el ocurrido el 19 de abril de 1810, cuando, inspirado por ideas venidas a tierras americanas tras la Revolución Francesa, una concentración de personas exigió a gritos, en las calles de Caracas, la renuncia del Capitán General de la entonces colonia española, Vicente Emparan, quien aceptó irse, dando paso a la firma de un Acta de Independencia, con la cual arrancó el proceso en el que surgió la República de Venezuela. La gente del siglo XIX se reveló así al principio del deber y respeto al poder divino impuesto en la Tierra, hasta ese entonces encarnado por la corona española.

El mismo fenómeno lo vio el país en 1928, durante la dictadura militar de Juan Vicente Gómez. El tirano se vio obligado a liberar a unos estudiantes detenidos por vociferar consignas contra su égida, forzado por una sorpresiva huelga general. Varios de los jóvenes, conmovidos por la subversión espontánea del pueblo, en aquel momento sumido en el atraso rural, siguieron su carrera política y uno de ellos logró hacerse presidente: Rómulo Betancourt.

No se pueden quedar por fuera las protestas cívicas del 23 de enero de 1958, que dieron fin a la dictadura militar del General Marcos Pérez Jiménez, cuando éste quiso imponerse con un segundo fraude electoral. Una alianza cívico-militar lo forzó a salir del país y convocó a elecciones, abriendo paso a décadas demócratas a partir de 1959.

El país conoció entonces que en democracia era posible manifestar, pero también vivió trances de represión y decadencia de liderazgo. El 27 y 28 de febrero de 1989, la calle se tiñó de sangre con presencia de funcionarios castrenses que hicieron frente a saqueos a comercios, luego de que un aumento de la gasolina detonara el descontento económico-social. El llamado “Caracazo” dejó saldo oficial de 300 muertos y se convirtió en bandera de quien intentaría hacerse con el poder en 1994, con dos intentos fallidos de golpe de Estado: el teniente coronel Hugo Chávez.

En Venezuela, independientemente del ‘blackout’ informativo y de las restricciones a nuestros Derechos Humanos, tenemos el gen de la libertad bien posicionado y eso es un factor que no se puede ocultar

Jesús Ollarves

experto venezolano en Derechos Humanos

“Durante el período comprendido entre 1997 y septiembre de 1998, que no tiene absolutamente nada que ver con los casos que estamos viviendo, se registraron 385 manifestaciones pacíficas de las cuales 49 fueron reprimidas o impedidas. El balance, 385 manifestaciones en un año, en donde no existía el grado de conflictividad que existe hoy en día”, señala el Dr. Jesús Ollarves, experto venezolano en Derechos Humanos.

Lo de hoy: represión y conflictividad

Hasta la llegada de Chávez al poder, en 1999, un pueblo que clamaba por inclusión fue llevado progresivamente a altos niveles de represión, disparados por Maduro. En el cronológico devenir de mayores restricciones del derecho a manifestar destaca la resolución 8610 publicada por el Ministerio de la Defensa de Venezuela el 27 de enero de 2015, que establece que ante una situación de “riesgo mortal” el funcionario podrá hacer uso de armas letales durante manifestaciones.

De acuerdo con el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos, PROVEA, ONG con amplia credibilidad en el país, Maduro superó geométricamente a su mentor en materia represiva: “Haciendo una comparación de la tolerancia gubernamental al ejercicio del derecho a la manifestación con los años de gobierno del presidente Hugo Chávez y la muestra seleccionada para el gobierno del presidente Nicolás Maduro, tenemos que el porcentaje de protestas reprimidas respecto al total más alto de Chávez fue de 7 por ciento para el año 2009, mientras que el de Maduro fue de 34 por ciento (en 2014). El porcentaje de aumento de Maduro respecto a Chávez en este renglón es de 485.71 por ciento”, señala el informe de PROVEA sobre los Derechos Humanos en Venezuela para 2014. En ese año, 42 personas perdieron la vida en el marco de las protestas contra el Gobierno, entre febrero y mayo.

Como ejemplo de las detenciones arbitrarias, el Dr. Ollarves refiere el ocurrido el 9 de mayo de 2014 en Caracas, cuando 243 jóvenes, que habían puesto campamentos en diversas localidades de la capital venezolana, fueron aprehendidos como en una suerte de “pesca de arrastre”, sin cargos judiciales ni la presencia de representantes del Ministerio Público. Muchas de estas personas, señala el experto, continúan detenidas.

A pesar de la represión, el venezolano siguió en las calles durante 2015 y lo ha hecho durante el corriente. El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) registró en septiembre de 2016 al menos 543 protestas, equivalentes a 18 manifestaciones diarias en todo el país, 11 por ciento superior al mismo período del año pasado. De acuerdo con el organismo, los principales motivos para las acciones de calle fueron el rechazo a la escasez y al desabastecimiento de alimentos (118), la exigencia de vivienda digna -servicios básicos- (110), derechos políticos (106) y demandas por seguridad ciudadana y derechos de las personas privadas de libertad (101), entre otros.

El coordinador de Investigaciones de PROVEA, Inti Rodríguez, resalta que el Gobierno de Nicolás Maduro podría ser considerado como el más represor de la historia democrática venezolana, esto es, desde 1958 a la fecha. Considera que el venezolano se mantiene en la calle, porque a pesar de haber sido cercenado su derecho a la protesta sí conoció la democracia en el pasado y por ello entiende de libertades. Para el Dr. Ollarves, en cambio, se trata de una característica intrínseca: “Aquí, independientemente del blackout informativo y de todas las restricciones ilegítimas a nuestros Derechos Humanos, tenemos el gen de la libertad bien posicionado y eso es un factor que no se puede ocultar”.

En un pueblo con tan severos problemas por la escasez de productos básicos para la alimentación y la salud, en una crisis económica que especialistas califican de colapso, es notorio que los derechos políticos y la necesidad de revocar a un gobernante genere manifestaciones masivas como la vivida el pasado miércoles 26 de octubre. La pregunta surge: ¿El pueblo venezolano será capaz de vencer los cordones militares dispuestos por Nicolás Maduro para evitar que si quiera se acerque a Miraflores, el próximo 3 de noviembre? Represión contra tradición libertaria... veremos.

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2016, 4:36 p. m. with the headline "No abandonarás la calle, el mandamiento venezolano a prueba de cárcel y balas."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA