Venezuela

Algunas venezolanas recurren a esterilización por escasez de anticonceptivos

Una mujer embarazada camina frente a un mural de Hugo Chávez en Sabaneta, Venezuela, en octubre del 2015.
Una mujer embarazada camina frente a un mural de Hugo Chávez en Sabaneta, Venezuela, en octubre del 2015. McClatchy / TNS

Son casi las 6 de la tarde. en San Diego, un poblado a una hora al oeste de Caracas, Venezuela, y Flor Peña está extenuada. Peña tiene 40 años, y cuatro hijos. Ha estado fuera todo el día, buscando comida en las tiendas, y ha regresado a casa con las manos vacías.

“No se puede encontrar nada”, dijo Peña. “Comida, medicinas. Nada. Hice fila por horas. Cuando estaba a punto de entrar a la tienda, de pronto ya no había nada que comprar”.

Venezuela cuenta con las mayores reservas petroleras del mundo. Pero, gracias al colapso de los precios del crudo y de la muy mala administración del gobierno, el país sudamericano está sufriendo la peor implosión económica en la historia moderna de América Latina. Hay una escasez crónica de todo, hasta de condones y pastillas anticonceptivas. El hijo menor de Peña es resultado de esa escasez en particular.

“No podía encontrar pastillas anticonceptivas así que salí embarazada de nuevo”.

Pero ella se aseguró de que no volverá a pasar. El año pasado, Peña se hizo esterilizar.

“Fue en una clínica aquí en San Diego, el primero de julio”, dijo. “Me siento feliz y aliviada. Ahora no tengo que tener miedo de salir embarazada porque no puedo encontrar anticonceptivos”.

En Venezuela, ese temor se hace cada vez más tenebroso. Para muchas mujeres venezolanas, tener hijos en estos momentos es mucho más estrés que alegría. Es difícil alimentarlos cuando la tasa de inflación es de 800 por ciento; cuidar de ellos, cuando el sistema de atención médica está en ruinas; o protegerlos, cuando Venezuela tiene el segundo índice de asesinatos más alto del mundo.

La opción de la esterilización

Como resultado, cada vez más mujeres venezolanas están optando por la esterilización. Una clínica del estado de Miranda, justo a la salida de Caracas, reporta que su lista de espera es de 500 mujeres. En Concepción Palacios, una clínica de maternidad administrada por el gobierno en la zona oeste de Caracas, la lista de espera es de 300.

La doctora Rosabel Campos, en su tercer año de residencia en Concepción Palacios, dijo que los días en que ella hace operaciones de esterilización suelen ser los más difíciles.

“Un día reciente las pacientes empezaron a llegar a las seis de la mañana”, recuerda Campos. “Hice 35 o 40 esterilizaciones ese día. Les decimos con antelación, explícitamente, que esta operación es irreversible”.

Pero sociólogos afirman que esto no es tan sorprendente en un país en que se estima que el 82 por ciento de la población vive ahora en la pobreza, y que un quinto de sus niños están malnutridos.

Muchas mujeres venezolanas temen que, si dan a luz con tan mala salud, sus hijos la heredarán.

“Como el aumento de las enfermedades cardiovasculares y de la diabetes tipo 2”, dijo Marianela Herrera, profesora de estudios del desarrollo en la Universidad Central de Venezuela en Caracas.

“Si una mujer tiene ahora un recién nacido en estas condiciones, el cuerpo de ella tendrá estas consecuencias impresas. En términos de la salud pública y el costo [futuros], eso sería algo muy grande”.

Mortalidad infantil

Herrera dijo que esas mujeres están además enfrentando un peligro aún más escalofriante. En pocos años, la tasa de mortalidad infantil de Venezuela ha crecido a casi 20 por cada 100,000, más alta aún que la de Siria, un país devastado por una guerra civil.

“Y las proyecciones de mortalidad materna para el 2016 son de casi 100 por cada 100,000 [nacimientos]”, añadió Herrera. “Quiero decir, un país normal como Chile tendría algo así como 8 por cada 100,000. Así que eso es verdaderamente alarmante”.

En el vecindario de Flor Peña, otras mujeres están optando también por la esterilización. Su vecina y amiga Sulay Rodríguez tiene 34 años, y ella quiere hacerse la operación desesperadamente, sobre todo porque su situación es más complicada.

 

“Yo tengo ocho hijos”, dijo Rodríguez. “Me sería demasiado difícil tener otro. Ni siquiera podemos encontrar pañales. Yo quiero de verdad que me esterilicen”.

Instituciones religiosas están tomando posiciones en contra de la ola de esterilizaciones. Los líderes de la Iglesia Católica de Venezuela la llaman “una barbaridad”. No obstante, la mayoría de las personas culpan al gobierno socialista de Nicolás Maduro por la crisis económica, y de consecuencias tales como el boom de la esterilización.

A diferencia de la Iglesia, el gobierno ha mantenido un conspicuo silencio acerca de esa tendencia. Pero el hecho de que tantas mujeres se estén asegurando de no tener hijos es una de las declaraciones más fuertes hasta el momento acerca de las condiciones existentes en el país.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de abril de 2017, 10:47 a. m. with the headline "Algunas venezolanas recurren a esterilización por escasez de anticonceptivos."

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