Venezuela

Maduro podría sucumbir bajo la espiral de violencia creada por su Constituyente

Un manifestante antigubernamental participa en una marcha a la Corte Suprema en Caracas para apoyar a los nuevos magistrados nombrados a la Corte Suprema por la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, en una imagen del 22 de julio del 2017.
Un manifestante antigubernamental participa en una marcha a la Corte Suprema en Caracas para apoyar a los nuevos magistrados nombrados a la Corte Suprema por la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, en una imagen del 22 de julio del 2017. AP

Desde afuera enfrenta la eminente aplicación de sanciones estadounidenses y las presiones de la comunidad internacional, mientras que desde adentro es amenazado por protestas masivas, malestar dentro de sus propias fuerzas y el repudio del 90 por ciento de la población venezolana.

El lanzamiento de la Asamblea Nacional Constituyente podría es la prueba más difícil a ser enfrentada hasta ahora por el gobernante Nicolás Maduro, quien sin quererlo podría haber creado las condiciones para acelerar el fin de su régimen, dijeron analistas.

Es una situación que debilita aceleradamente la posición de Maduro, pero que simultáneamente está conjurando el espectro de la violencia en el país petrolero.

“Puede salir a buscar una salida más decorosa, una salida menos traumática, pero la salida del gobierno ya luce inevitable”, dijo desde Barquisimeto el asesor político Leandro Rodríguez Linárez.

Lamentablemente, ya no parece haber mucho espacio para una salida pacifica.

De hecho, “Venezuela ya está envuelta en una espiral de violencia, por la radicalización de las partes, debido a un gobierno que cerró todas las salidas electorales y secuestró toda la institucionalidad”, agregó Rodríguez.

Maduro abrió la caja de Pandora en mayo al convocar la Constituyente directamente él, en vez de someter la propuesta a un referendo como establece la Constitución, organizado para ello una elección de segundo grado para escoger a sus integrantes, concepto que también inconstitucional.

Según la oposición venezolana, el diseño del proceso es totalmente antidemocrático y al final permite al régimen escoger a dedo a la gran mayoría de los representantes, aunque el 90 por ciento de la población está en su contra.

Líderes de la oposición también acusan a Maduro de pretender utilizar la asamblea —que suplantaría a todos los demás poderes del país— para instalar un régimen comunista y perpetuarse en el poder.

La convocatoria vertió gasolina a las masivas manifestaciones de protestas que se realizaban en su contra, y la feroz represión emprendida por el régimen para tratar de contenerlas ha dejado un saldo de más de 100 muertos y miles de heridos.

Al hacer su anuncio, Maduro dijo que la Constituyente busca restablecer la paz y entablar una plataforma de diálogo que permitiría al país superar sus diferencias.

Pero muchos creen que haría precisamente lo contrario.

“En sus manos está evitar que mueran más compatriotas y se enfrente la crisis con criterios de estadista. Pase a la historia como el presidente que rectificó a tiempo, que evitó una guerra civil”, solicitó el general Miguel Rodríguez Torres, quien fue ministro de Relaciones Interiores de Maduro y quien representa un importante sector del chavismo.

“Ya basta, presidente, de la pugna entre dos polos que nada aportan a la solución de las verdaderas penurias de los venezolanos. Transcurren los días y prevalece la anarquía y el aumento de las necesidades del pueblo”, agregó.

Rodríguez Torres no es el primer chavista de alto perfil que advierte públicamente el riesgo de que la Constituyente empuje a Venezuela hacia una guerra civil.

El ex jefe de contrainteligencia militar Hugo Carvajal declaró la semana pasada en una entrevista con la agencia EFE que la confrontación en las calles y entre las instituciones del Estado venezolano se les ha ido de las manos a los factores políticos y tienen al país a las puertas de una guerra civil en la que podrían “perder todos”.

“Esto [las masivas manifestaciones de protesta] tiene unas características especiales, yo veo que a veces no hay ni dirigentes opositores convocándolo, algo espontáneo está pasando allí”, dijo, y agregó que es “digno de analizar” que los manifestantes “no tienen miedo”.

“Eso pudiera intensificar el conflicto, yo digo que estamos en las puertas de una guerra civil, es lo que viene […] todos los pasos se han ido cumpliendo”, advierte.

Además de la agitación interna, Maduro también es blanco de una creciente presión internacional, con distintos gobiernos advirtiéndole que la constituyente bajo los términos planteados carecería de legitimidad.

Pero la mayor presión internacional viene directamente por Estados Unidos. El presidente Donald Trump advertido públicamente que su gobierno evalúa la aplicación de sanciones económicas contra Venezuela y contra individuos del régimen.

Según fuentes cercanas a la situación, entre los posibles sancionables están el ex presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, y sus testaferros, así como el ministro de Defensa Vladimir Padrino López.

Y la Constituyente al final podría acentuar las protestas en vez de disminuirlas como anunció Maduro.

“Los escenarios de hoy en día, que se están viendo ya en las calles, serían mucho más profundos, con una inestabilidad política mucho más agravada”, Rodríguez.

En cuanto a la economía, Venezuela entraría en una etapa de volatilidad mucho mayor, por cuanto que nadie en su sano juicio se atrevería a invertir en un país donde no va a haber garantía de nada, manifestó Rodríguez.

Siga a Antonio María Delgado en Twitter:@DelgadoAntonioM

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de julio de 2017, 8:33 p. m. with the headline "Maduro podría sucumbir bajo la espiral de violencia creada por su Constituyente."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA