Constituyente se adueña de los poderes en Venezuela
Instituciones leales al gobernante venezolano Nicolás Maduro socavaron aún más el martes la ya debilitada base de sus opositores al tomar la Asamblea Nacional y sentenciar a prisión a un alcalde en el centro de protestas recientes.
Los delegados a la nueva y todopoderosa Asamblea Constituyente se reunieron el martes en la sobria cámara donde la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, normalmente se reunía, otra señal de que no tiene reparos echar a un lado cualquier autoridad en manos de la oposición.
Los legisladores opositores dijeron que les prohibieron entrar al palacio legislativo cuando fuerzas de seguridad lideradas por la presidenta de la Asamblea Constituyente, Delcy Rodríguez, entraron al edificio el lunes ya tarde para organizar la presencia de los 545 delegados progubernamentales.
“Este gobierno invade los espacios que no es capaz de ganar legítimamente”, escribió el legislador opositor Stalin González en Twitter sobre la toma de cámara legislativa que la oposición ha controlado desde que ganó las elecciones del 2015.
En el frente de la cámara había colocadas de manera destacada fotos del fallecido presidente Hugo Chávez.
En sus primeras palabras al inaugurar la sesión del martes, Rodríguez describió la toma de la Asamblea como un acto “acorde con las normas y leyes de la República, que para la mayoría de los venezolanos debe ser algo normal”. La Asamblea Constituyente aprobó posteriormente varios decretos de “apoyo y solidaridad” con el presidente Maduro y las fuerzas armadas después de un ataque a una base militar el fin de semana.
Mientras tanto, solamente unas pocas docenas de manifestantes reaccionaron al llamado de la oposición a crear barricadas en las calles de Caracas en rechazo a la nueva Asamblea Constituyente.
Las protestas, que atrajeron a cientos de miles de personas en su momento de más fuerza, son ahora cada vez menos nutridas, a medida que el temor y la resignación de imponen. Las protestas han dejado al menos 124 muertos y miles de heridos y detenidos.
Un informe de las Naciones Unidas emitido el martes expresó que las fuerzas armadas de Venezuela fueron responsables de 46 de las muertes desde abril. Otras 27 perecieron a manos de grupos de civiles progubernamentales armados, agregó el informe.
El martes más temprano, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela sentenció a un alcalde de la región de Caracas, quien estuvo en el centro de las protestas, a 15 meses de prisión por no seguir la orden de retirar las barricadas instaladas durante las manifestaciones contra el gobierno en la zona de Chacao, de la que es alcalde desde el 2013.
Ramón Muchacho es el cuarto alcalde opositor que el alto tribunal ha dado órdenes en las últimas dos semanas. El tribunal también ordenó investigar a otro destacado alcalde de la región caraqueña, David Smolansky, por los mismos supuestos delitos.
No se conoció de inmediato dónde estaba el alcalde Muchacho, pero denunció el fallo en Twitter, diciendo que “todo el peso de la injusticia revolucionaria ha caído sobre mis hombros” por solamente garantizar el derecho constitucional de protestar.
Chacao estuvo gobernada previamente por Leopoldo López, el activista más destacado arrestado por el gobierno de Maduro, y es la zona principal de donde salen las protestas.
La reunión de la Asamblea Constituyente el martes ocurrió en medio de críticas cada vez mayores de gobiernos de otros países que se han negado a reconocer a la nueva asamblea.
Más de una docena de cancilleres de las Américas estaban reunidos en Perú para discutir cómo obligar a Maduro a echarse atrás. El presidente de Perú ha rechazado con fuerza la nueva Asamblea Constituyente, pero la región no ha logrado ponerse de acuerdo en medidas colectivas.
En respuesta, Maduro convocó a una reunión de los ministros de Relaciones Exteriores del ALBA, una coalición de 11 naciones latinoamericanas.
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, dijo a representantes de varias naciones, Cuba y Bolivia entre ellas, que la agresión estadounidense contra Venezuela ha “entrado en una fase mucho más fuerte”.
Los legisladores de la oposición han prometido mantener su única presencia en el gobierno nacional, la Asamblea Nacional, a pesar de amenazas de la Asamblea Constituyente de retirarles toda autoridad y encarcelar a sus líderes. Los legisladores votaron el lunes por unanimidad no reconocer ninguno de los decretos de la nueva asamblea.
Desde la disputada elección, las fuerzas de seguridad han aumentado su presencia. El informe de relator de Derechos Humanos de la ONU advirtió del “amplio uso sistemático” de fuerza excesiva, detenciones arbitrarias y otras violaciones de los derechos humanos contra los manifestantes.
Mientras tanto, partidos de oposición enfrentaban una fecha tope para decidir si participan en las elecciones regionales planeadas para diciembre.
El Consejo Nacional Electoral anunció que la mayor coalición opositora del país no podía presentar candidatos en siete de los 23 estados de Venezuela, citando procedimientos judiciales en curso. En años recientes, el gobierno también ha prohibido postularse a líderes opositores destacados.
Aunque se calcula que el apoyo popular a Maduro no sobrepasa el 20 por ciento, algunos líderes opositores se muestran escépticos sobre la postulación a las elecciones regionales, que temen estarán amañadas. La asistencia oficial a las urnas en las elecciones a la Asamblea Constituyente del mes pasado ha sido cuestionada en Venezuela y en el extranjero. El presidente ejecutivo de la compañía Smartmatic, que suministra tecnología para elecciones a Venezuela, dijo la semana pasada que los resultados de los comicios fueron manipulados “sin duda alguna” y que el conteo oficial incluyó por lo menos 1 millón de votos amañados.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de agosto de 2017, 7:05 p. m. with the headline "Constituyente se adueña de los poderes en Venezuela."