En medio del éxodo de venezolanos, una encuesta identifica la solución preferida
La solución a la crisis migratoria venezolana —más de 4 millones de personas han huido del país en años recientes— parece sencilla: sacar del poder a Nicolás Maduro.
Según una encuesta entre venezolanos exiliados, 65% dijo que regresaría si la comunidad internacional ayudara a negociar nuevas elecciones. Y 79% afirmó que regresaría al país si Maduro, que lleva en el poder desde 2013, fuera reemplazado por un opositor.
Pero todos los escenarios en que Maduro y sus aliados se mantienen en el poder fueron rechazados vehementemente, según el estudio, dado a conocer el lunes como parte de una iniciativa de la Alianza Tent para Refugiados y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que tiene por fin movilizar al sector privado en favor de los migrantes venezolanos.
Si Maduro, de 56 años, permanece en el poder pero la economía venezolana mejora, 14% dijo que regresaría. Pero si sale del poder y es reemplazado por un aliado ideológico, 15% dijo que regresaría. Y si Venezuela llegara a tener un gobierno de coalición —formado por aliados de Maduro y otros cercanos al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó — solamente 13% regresaría.
Washington y más de 50 países consideran a Guaidó, de 36 años, el líder legítimo del país y acusan a Maduro de mantenerse en el poder mediante unas elecciones fraudulentas en 2018. Pero Maduro alega que los resultados electorales de ese año le dan derecho a gobernar el país hasta 2025.
Mark Feierstein, ex asistente especial del presidente Barack Obama y director de Asuntos de las Américas del Consejo de Seguridad Nacional, trabajó en la encuesta, que entrevistó a 600 venezolanos en Colombia y Perú, los dos principales destinos para los emigrantes venezolanos.
Sin una vía clara a la salida de Maduro del poder, Feierstein dijo que la encuesta destaca la necesidad de prepararse a largo plazo.
“Pienso que las agencias internacionales [organizaciones no gubernamentales] y el sector privado necesitan estar esto como un reto a largo plazo”, dijo. “Esto no se trata solamente de enviar alimentos y medicinas unos meses, y entonces la gente va a regresar”.
También queda claro que la crisis empeorará antes que la situación mejore. Casi 60% de los encuestados dijo que planeaban sacar familiares de Venezuela. Y cuando se les preguntó qué consejo darían a otros que todavía viven en el país, la mitad de los que viven en Colombia y 53% de los que viven en Perú dijeron que aconsejaban marcharse a los demás.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) calcula que, en ausencia de cambios políticos profundos, unos 8 millones de venezolanos estarían viviendo en el extranjero para finales de 2020.
La encuesta —una de las pocas realizada dentro de la diáspora venezolana— también permite echar un vistazo a la dura vida de los migrantes. Más de 26% dijo que enfrentan xenofobia en el trabajo y más de 18% dijo que han sido víctimas de robo. Además, al menos 11% de los venezolanos que viven en Colombia dijeron que fueron víctimas de acoso y abuso físico por parte de los militares y la comunidad. (En Perú, esas cifras fueron insignificantes).
Además, más de 55% de los encuestados dijo que les pagaban menos de lo debido o sencillamente no les pagaban, y más de 40% dijo que trabajaban una cantidad excesiva de horas.
Felipe Muñoz, asesor del presidente de Colombia sobre la crisis, dijo que el sector privado tiene que jugar un papel mayor en ayudar a integrar a los venezolanos.
Muchos de estos migrantes tienen un alto nivel educativo y destrezas en gran demanda, pero no las usan en los trabajos. Es común encontrar a ingenieros y enfermeras vendiendo caramelos y café en las calles de la capital colombiana.
Aunque Colombia ha emitido más de 600,000 permisos de trabajo temporales a los estimados 1.4 millones de venezolanos que viven allí, “ha sido un enorme reto” integrar estas personas a la fuerza laboral, dijo Muñoz.
“No estoy seguro de que el sector privado entiende bien la situación... esto puede ser una oportunidad para ellos”, afirmó.
Los resultados del estudio fueron presentados el lunes en momentos que la Alianza Tent y el BID reúnen 19 grandes empresas que han prometido contratar a refugiados, apoyar a los emprendedores migrantes y darles acceso a bienes y servicios vitales.
“Hay una necesita urgente de integrar los migrantes a las nuevas economías que los reciben”, dijo el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, en un comunicado. “Las empresas privadas tienen un importante papel que cumplir, tanto como proveedores de servicios y empleadores que pueden aprovechar las destrezas de los migrantes”.
Hamdi Ulukaya, fundador de la Alianza Tent para Refugiados y presidente ejecutivo de Chobani, dijo que “la pasión y la perseverancia de los refugiados está esperando ser aprovechada. Cuando les dan la oportunidad, esas personas fortalecen y benefician en todo sentido las empresas para las que trabajan. Pero queda de nosotros abrirles la puerta y darles la oportunidad”.
Entre las compañías que prometieron generar empleos y apoyar los emprendimientos de venezolanos estuvieron Airbnb, Telefónica, Teleperformance y Accenture.
Muñoz dijo que la necesidad de este tipo de iniciativas es urgente en momentos que los países receptores de migrantes enfrentan una fuerte carga financiera. Aunque el porcentaje de venezolanos en Colombia todavía es relativamente bajo, “estamos observando que apoyo de la ciudadanía colombiana a nuestras políticas de integración está bajando”, dijo.
Aunque Colombia es el principal destino de los migrantes venezolanos, no es su primera opción. Los venezolanos dicen que sus mayores destinos potenciales son Chile (31%), Argentina (20%), Perú (8%), Ecuador (7%) y Panamá (5%).
Solamente 3% de los encuestados dijo que esperaba irse a Estados Unidos, igual que a Brasil y España.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2019, 5:00 p. m. with the headline "En medio del éxodo de venezolanos, una encuesta identifica la solución preferida."