Mike Pompeo: ‘Queda poco tiempo para hacer que Maduro se vaya’ de Venezuela
Estados Unidos no ha visto señales de que el gobernante venezolano Nicolás Maduro esté dispuesto a permitir elecciones libres para solucionar la crisis política en ese país y queda “poco tiempo” para lograr que abandone el poder, dijo el jueves el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, en una entrevista exclusiva con el Nuevo Herald y el Miami Herald.
“No hemos visto ninguna indicación, a pesar de muchas conversaciones que otras personas de todo el mundo han sostenido con esos parámetros, de que Maduro esté dispuesto a permitir elecciones libres y transparentes en Venezuela”, declaró el secretario Pompeo, de visita en Miami. “Ese es el estándar que exigimos y vamos a seguir trabajando para lograrlo”.
Recientemente, Maduro había dicho al Washington Post que estaba dispuesto a negociar con Estados Unidos.
El secretario dijo que esperaba que los gobiernos europeos tomaran más acciones en relación con la situación en Venezuela porque “entienden que no queda mucho tiempo para hacer que Maduro se vaya”.
En medio de la crisis política y humanitaria que ha consumido el país en el último año, la administración de Donald Trump ha intentado presionar al régimen de Maduro para que negocie su salida, e incluso estuvo dispuesto a ofrecer garantías de que el gobernante no sería encausado por Estados Unidos si deja el poder. Pero una serie de fuertes sanciones contra el sector petrolero y un centenar de funcionarios, así como un intento de que los militares cesen de apoyarlo, han fracasado.
Un año después que el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, invocara la constitución para asumir la presidencia interina con el apoyo de Estados Unidos y casi otros 60 países, Maduro sigue en el poder y Estados Unidos continúa apostando a las sanciones y la presión internacional. No hay un Plan B a la vista.
“Estamos haciendo todo lo posible para negar al régimen venezolano los recursos y las capacidades para continuar imponiendo la tiranía al pueblo venezolano y tratando de apoyar el movimiento democrático venezolano junto con todos nuestros aliados en la región”, incluidos la Organización de los Estados Americanos y el Grupo de Lima, así como los países europeos, dijo Pompeo. “Todo lo que pedimos es un proyecto de ley para unas elecciones libres y justas, confiados en que cuando el pueblo venezolano tenga eso, podremos comenzar a reconstruir esta gran democracia y su economía”.
Pero la frustración con la situación en Venezuela ha aumentado especialmente en el sur de la Florida, donde vive la comunidad venezolana más grande de Estados Unidos.
Para responder a esos sentimientos, Pompeo participó el jueves en una mesa redonda con exiliados venezolanos en Doral, organizada por el gobernador de la Florida, Ron DeSantis.
En declaraciones a los periodistas, DeSantis elogió a Pompeo y a la administración por “centrarse en la sustancia más que en el momento” de la partida de Maduro. “Pero no lo habría llamado aquí si no estuviéramos un poco frustrados de que no hemos visto ningún progreso”.
“Mientras [Maduro] tenga al ejército, tendrá un cierto nivel de poder allí. Esa es la realidad de la situación“, agregó el gobernador.
Pompeo llegó a Miami el jueves tras una gira por Europa y varios países de América Latina y el Caribe. El lunes se reunió en Bogotá con Guaidó, después que este viajara secretamente a Colombia el domingo. El líder opositor viajó luego a Europa para hablar en el Parlamento Europeo, con sede en Bruselas, y pedir más sanciones contra el gobierno de Maduro.
Guaidó “es fuerte, está creando apoyo en todo el país”, dijo Pompeo.
En Washington y Miami se especula que Guaidó podría viajar a Estados Unidos e incluso reunirse con el presidente Trump, pero Pompeo no confirmó la información y se limitó a decir “ya veremos”.
El secretario agregó que el régimen de Maduro “entiende muy bien” que arrestar a Guaidó a su regreso, o a otros líderes de la Asamblea Nacional, sería visto por Estados Unidos y la Unión Europea como “un ataque muy serio a las libertades y los derechos del pueblo venezolano”.
Pompeo no dio detalles sobre futuras acciones contra los gobiernos de Rusia y Cuba, a quienes acusa de continuar sosteniendo a Maduro, pero dijo que la administración seguía estudiando “muy de cerca” cómo el dinero continuaba fluyendo hacia el régimen de Maduro.
“Él está llevando el país más como un cartel del narcotráfico que como un gobierno real”, señaló.
Estados Unidos también ha llevado a cabo una campaña de “máxima presión” en contra del gobierno de Cuba, por el apoyo que los funcionarios estadounidenses creen que las autoridades cubanas están ofreciendo a Maduro mediante servicios de inteligencia y seguridad.
Recientemente, la administración limitó los vuelos regulares y fletados a Cuba para reducir los ingresos que recibe el gobierno de la isla. Pero muchos temen que la medida afecte a las familias a ambos lados del Estrecho de la Florida.
Pompeo dijo que esa no era la intención de la administración.
“Nuestra misión ha sido hacer lo mejor posible y no lesionar al pueblo cubano; de hecho, es todo lo contrario, crear un espacio donde exista una oportunidad para la democracia y la libertad”, señaló. “Al mismo tiempo, las políticas de la administración anterior estaban poniendo mucho dinero en los bolsillos del régimen”.
Pompeo viajó a Colombia esta semana para participar en una reunión ministerial sobre los esfuerzos contra el terrorismo en la que Venezuela ocupó el centro de la discusión.
En la reunión, Pompeo y otros líderes de la región aseguraron que el régimen de Nicolás Maduro ofrece refugio a operativos de Hezbolá, disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional, todos considerados grupos terroristas por Estados Unidos.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de enero de 2020, 2:05 p. m. with the headline "Mike Pompeo: ‘Queda poco tiempo para hacer que Maduro se vaya’ de Venezuela."