Si EEUU llega a un acuerdo con Maduro, ¿impactaría eso los precios de la gasolina?
WASHINGTON – Si Estados Unidos llega a un acuerdo con Venezuela para importar petróleo en medio del alza de los precios impulsado por la invasión rusa de Ucrania, los estadounidenses no verían ningún impacto inmediato en lo que están pagando por la gasolina en las estaciones de servicio, dicen los expertos.
Incluso si el presidente Joe Biden decide levantar las sanciones de su sector petrolero, Venezuela no podrá volver a abrir los grifos de manera significativa de la noche a la mañana.
Biden anunció el martes que Estados Unidos prohibiría la importación de petróleo y gas ruso por su guerra en Ucrania. El año pasado, Estados Unidos importó aproximadamente 675,000 barriles diarios de petróleo ruso, el equivalente a toda la capacidad de producción actual de Venezuela.
Y de los 600,000 barriles diarios que el régimen de Nicolás Maduro exporta en violación de las sanciones aplicadas por Washington, casi la totalidad de ese volumen está comprometido con China, con alrededor de un 10% yendo a Cuba, dicen los expertos. Venezuela produjo cerca de 800,000 barriles por día el año pasado.
Un equipo de funcionarios estadounidenses visitó Venezuela el fin de semana pasado para discutir la posibilidad de reanudar las importaciones de crudo, así como otros temas, en las primeras conversaciones diplomáticas que sostiene los dos países en años.
Un esfuerzo liderado por Estados Unidos para presionar a Maduro para que le de paso a una transición democrática a través de sanciones económicas, particularmente en el sector petrolero, ha afectado gravemente la capacidad del país para aumentar la producción, dijeron los expertos. Estos también dijeron que Venezuela ya está produciendo cerca de su capacidad máxima, por lo que es poco probable que un acuerdo con Caracas ayude de inmediato a reducir el precio de la gasolina para los consumidores estadounidenses.
Los precios del petróleo están determinados por la oferta global, no por la oferta de una nación.
Incluso si el presidente Biden decide levantar por completo las sanciones al sector petrolero venezolano, la nación sudamericana no podrá volver a abrir los grifos de la noche a la mañana.
“Si se levantan las sanciones –que no creo que lo hagan, sino que probablemente otorguen licencias (de operaciones) o algún acuerdo específico– ciertamente Venezuela puede redirigir parte de lo que actualmente envía a China”, dijo Francisco Monaldi, experto en energía venezolana en la Universidad Rice de Houston.
Y eso sería todo, porque “es poco lo que Venezuela puede aumentar ya que su capacidad de producción está casi al límite. Quizás podría suministrar otros 100,000 barriles más”, dijo Monaldi. “Pero eso no va a alterar los precios del petróleo, mucho menos a nivel mundial, porque Venezuela no va a sumar barriles, simplemente puede reconducir”.
Guillermo Zubillaga, jefe del grupo de trabajo de Venezuela en Americas Society/Council of the Americas, dijo en una entrevista que tomará tiempo revertir un esfuerzo de 20 años para desmantelar la capacidad de producción de Venezuela.
El sector petrolero de Venezuela también está plagado de corrupción, señaló Zubillaga.
“Los desafíos para que Venezuela aumente la producción son enormes”, dijo. “Es muy difícil revertir eso en un par de meses (que es lo que se necesitaría) para que las personas puedan ver un impacto en la bomba de gasolina”.
Chevron y Repsol, dos grandes petroleras internacionales, operan actualmente en el país.
Algunas refinerías estadounidenses en el Golfo de México fueron diseñadas específicamente para procesar el petróleo más pesado que produce Venezuela, dicen los expertos.
Simon Henderson, director del Programa Bernstein sobre Política Energética y del Golfo en el Instituto de Washington para la Política del Cercano Oriente, dijo que las importaciones renovadas de petróleo venezolano a los Estados Unidos probablemente harían una diferencia incremental, en lugar de significativa, para satisfacer la demanda estadounidense.
“Las respuestas están lejos de ser claras”, dijo Henderson. “Venezuela tiene la ventaja de la proximidad (viajes cortos y rápidos) y a nuestras refinerías del Golfo les gusta su crudo pesado que de otro modo sería impopular”.
Una delegación de altos funcionarios estadounidenses visitó Caracas durante el fin de semana para discutir lo que la administración describió como una variedad de asuntos, “incluyendo, ciertamente, la seguridad energética”, dijo el lunes a los periodistas la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.
Cualquier acuerdo para aliviar las sanciones con el régimen de Maduro llevará tiempo, agregó.
“Creo que eso es avanzar varias etapas en cualquier proceso”, dijo Psaki. “Hubo una discusión que tuvieron los miembros de la administración en el transcurso de los últimos días. Esas discusiones también están en curso”.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de marzo de 2022, 5:30 p. m..