Protagonista del mayor escándalo de corrupción de la Marina de EEUU pide asilo en Venezuela
Leonard Glenn Francis, conocido come Fat Leonard, quien fue arrestado en Venezuela al encontrarse en el centro del mayor caso de soborno de la marina de Estados Unidos, manifestó su deseo de pedir asilo político en el país sudamericano, alegando que tiene un cáncer avanzado y desea reencontrarse con su familia, reportó la prensa venezolana.
Francis se encontraba bajo arresto domiciliario en San Diego cuando se escapó el 4 de septiembre. Fue arrestado el miércoles cuando intentó ingresar a Venezuela a través del Aeropuerto Internacional de Maiquetía y presentado el día siguiente ante un tribunal de Caracas.
“Durante la audiencia, Leonard Glenn tomó la palabra y dijo que desea quedarse en Venezuela para reencontrarse con su esposa y familiares porque tiene un carcinoma renal con metástasis fase 4, según informes médicos añadidos al expediente”, reportó el diario Últimas Noticias.
“Ante esa circunstancia, manifestó que tramitará un asilo político en Venezuela. También reconoció haberse fugado de Estados Unidos, donde cumplía condena de 15 años de prisión, de los cuales había pagado 10, según su testimonio”, agregó el diario venezolano.
Francis era objeto de una notificación de alerta roja emitida por Interpol. El empresario se escapó tras deshacerse del grillete electrónico colocado en su pie derecho y cruzar la frontera hacia México. De allí tomó un avión con destino a Cuba para luego trasladarse a la isla venezolana de Margarita y de allí tomar un vuelo hacia el aeropuerto de Caracas, donde fue arrestado.
Francis se encuentra en el centro de un escándalo de corrupción tras reconocer que facturó en exceso de $35 millones a la Marina de Estados Unidos con la ayuda de oficiales que recompensó con cientos de miles de dólares en sobornos, comida gourmet, puros caros, coñac poco común y fiestas sexuales en hoteles de lujo.
A cambio de estos favores, los oficiales debían conducir sus barcos hacia los puertos que controlaba la compañía de Francis, Glenn Defense Marine Asia Ltd., en el sudeste del Pacífico, y hacerse de la vista gorda cuando cobraba de más.
Francis, conocido por su gran corpulencia y gran personalidad, se declaró culpable en 2015 y enfrentó hasta 25 años de prisión. Mientras esperaba la sentencia, se le dio confinamiento domiciliario en San Diego para recibir atención médica mientras cooperaba con la fiscalía, lo que condujo a la condena de 33 de los 34 acusados.