Tras equivocación de Barbados, Maduro emprende nueva ola represiva en Venezuela
Sabiendo que el acuerdo de transición democrática acordado con Estados Unidos está agonizando, el régimen de Nicolás Maduro pareciera estar interesado en acelerar su sepultura, emprendiendo una nueva oleada de represión que le aleja cada vez más de los términos pactados.
Analistas consultados por el Nuevo Herald dijeron que los recientes arrestos emprendidos por el régimen, la inhabilitación de la opositora María Corina Machado para competir en las pactadas elecciones de este año y la decisión de expulsar del país a los trabajadores de la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de Naciones Unides solo dificulta el camino de retorno a la normalidad y limita las posibilidades de que Estados Unidos vuelva a renovar la licencia para exportar petróleo venezolano cuando ese permiso expire en abril.
Pero si Maduro había acordado el año pasado entrar en un proceso negociador para finalmente poner fin al aislamiento político y permanente crisis venezolana, ¿a qué se debe este giro de 180 grados?
Son todas estas tácticas de presión para obligar a Machado a que acepte su inhabilitación y pase a nombrar un sustituto, explicó desde Washington Antonio De La Cruz, director de la firma de asesores Inter American Trends.
“Si consiguen llevar a María Corina Machado a que nombre su sustituto, el régimen ya tiene menos probabilidad de perder esa elección, pasan entonces a una elección donde Maduro sería competitivo porque actualmente, con María Corina como rival, Maduro sabe que no tiene manera de ganar una elección”, dijo De La Cruz.
La estrategía del régimen es generar suficiente presión para llegar a la administración Biden y al resto de los integrantes de la oposición para que estos a su vez presionen a Machado para que la dirigente acepte su inhabilitación, aún cuando fue electa en las primarias de la oposición con más del 92% de los votos.
Por el momento, Machado ha insistido en que no tienen intenciones de hacer eso y en cada comparecencia pública ha insistido en que su lucha es “hasta el final”, cueste lo que cueste, incluso cuando el régimen en las últimas semanas ha encarcelado a tres de sus directores de campaña, quienes se encuentran desaparecidos.
En una rueda de prensa realizada el viernes, Omar Mora Tosta, abogado de la campaña, declaró que aún se desconoce el paradero de los tres colaboradores de Machado. “Hemos transitado todas las instituciones, todos los recintos policiales en donde supuestamente deberían estar detenidos y no aparecen”, sostuvo.
Machado, entre tanto, admite que “se vienen días muy duros”, al recordar que además del arresto de sus colaboradores, el régimen procedió con arrestar a la activista Rocío San Miguel, presidenta de Control Ciudadano, acción que generó protestas alrededor del mundo.
“Estamos frente a días cruciales. El régimen está subiendo la barra con más y más presión”, agregó Machado.
La ola represiva se produce pese a que Maduro se había comprometido a vaciar las cárceles de presos políticos, entre otras cosas, al negociar con la administración Biden lo que terminó llamándose el Acuerdo de Barbados.
Maduro también se comprometió a realizar las reformas al sistema electoral que se necesitan para garantizar la realización de elecciones libres y transparentes en el país, la presencia de observadores internacionales y permitir que cualquier opositor que desee hacerlo esté en condiciones de participar en los comicios.
Maduro también se comprometió a liberar a los estadounidenses que Washington consideraba que habían sido encarcelados injustamente en Venezuela, cosa que efectivamente se hizo, con lo que Estados Unidos de inmediato otorgó licencias para permitir las ventas de oro y petróleo venezolano en el exterior.
El régimen parece haberle sacado provecho al levantamiento de las sanciones y firmó nuevos acuerdos con empresas extranjeras en aras de elevar en más del doble la producción de crudo para llegar a más de un millón de barriles diarios para finales del actual año.
Pese a obtener sustanciales ventajas, el régimen parece haber cambiado rápidamente de opinión sobre la conveniencia de mantener los términos pactados, especialmente el de permitir que Machado participe en la elección, al darse cuenta que en unos comicios presidenciales, la dirigente derrotaría al gobernante por un margen de más de 70% contra 9%.
A finales de enero, el chavista Tribunal Supremo de Justicia ratificó que Machado no podía participar en la elección. Poco después, una decepcionada administración Biden reinstauró las sanciones al oro venezolano y le advirtió a Maduro que tenía hasta abril para cumplir con sus palabra, porque de lo contrario, las sanciones al petróleo serían restablecidas.
Como preámbulo a la posterior ola de arrestos emprendida por el régimen, Maduro anunció ante las cámaras de televisión que el acuerdo de Barbados estaba “en terapia intensiva”.
Geoff Ramsey, asesor senior para Venezuela del Atlantic Council, coincidió en que efectivamente el acuerdo de Barbados está hospitalizado y en muy mal estado de salud.
“Estamos en un momento crucial. El gobierno ha dicho que está a punto de anunciar una fecha y un programa electoral. Si es anuncio, lo hacen sin consultar la coalición opositora de la plataforma unitaria, creo que vamos a ver la repetición del ciclo que inició en 2018 con una elección que fue imposible para reconocer desde la comunidad internacional”, señaló Ramsey.
“Ahora bien, la plataforma unitaria [de la oposición] sigue en la mesa y hasta ahora la oposición ha dicho que están comprometidos con la ruta electoral y con el diálogo. Creo que el acuerdo de Barbados está en cuidado intensivo, pero no está muerto todavía” dijo.
Aun cuando es un secreto a voces que varios dirigentes de la oposición están pensando en un Plan B, que involucraría ir a elecciones con una candidatura distinta a la de Machado, lo cierto es que esa estrategia no funcionaría si no tiene el respaldo de la dirigente opositora, dado a que ella ganó las primarias abrumadoramente, dijo.
“Machado es una líder importante y cualquier candidato de reemplazo debe contar con el apoyo de ella”, sostuvo Ramsey.