Venezuela

Estados Unidos le da a petrolera Chevron solo 30 días para que salga de Venezuela

El presidente de Estados Unidos Donald Trump
El presidente de Estados Unidos Donald Trump Melina Mara-Pool vía Imagn Images

El gobierno de Donald Trump revocó formalmente el martes la licencia que permite a la gigante petrolera Chevron Corp. vender crudo venezolano en Estados Unidos, dándole a la compañía estadounidense solo 30 días para cerrar sus operaciones en el país sudamericano.

La decisión, que había sido anunciada la semana pasada por el presidente Trump, probablemente tendrá un impacto significativo y casi inmediato en las finanzas del régimen de Nicolás Maduro, ya que Chevron produce aproximadamente una cuarta parte de la producción total del país.

En un anuncio emitido el martes por el Departamento del Tesoro, el gobierno estadounidense dijo que Chevron tiene hasta el 3 de abril para poner fin a sus operaciones en el país sudamericano. Ese plazo es solo una pequeña fracción del tiempo que se esperaba dado a que la licencia de Chevron que se renovó automáticamente el 1 de febrero tenía una duración de seis meses.

La producción de Chevron en Venezuela promedia alrededor de 220,000 barriles por día, equivalentes al 24% de los 900,000 barriles por día que Venezuela produce actualmente.

Expertos consultados dijeron que el período de 30 días para el cierre de las operaciones a duras penas le daría a Chevron tiempo para entregar el control de las operaciones a la estatal Petróleos de Venezuela, PDVSA, su socio y accionista mayoritario en las empresas mixtas a través de las cuales opera en el país sudamericano.

“Esto será apresurado”, dijo el ex director de Planificación de PDVSA, Juan Fernández, sobre la transferencia de control de las operaciones de Chevron. “En condiciones normales, esto se hace en un período de tiempo mucho más largo”.

En riesgo también podrían estar las operaciones de otras empresas internacionales que, junto con Chevron, han estado vendiendo petróleo venezolano con licencias de Estados Unidos. Entre ellas se encuentran la española Repsol, la italiana Eni, la francesa Maurel & Prom y la india Reliance Industries, que juntas son responsables de otros 230,000 barriles por día de la producción total del país.

Aunque la medida anunciada el martes no los afectó directamente, una declaración hecha previamente por el Secretario de Estado sugirió que también están en la mira de Washington.

“Hoy, de conformidad con la directiva de @POTUS, estoy brindando orientación en política exterior para terminar con todas las licencias de petróleo y gas de la era Biden que han financiado vergonzosamente al régimen ilegítimo de Maduro”, escribió Rubio el miércoles pasado en su cuenta X, indicando que la de Chevron no era la única licencia que se revocaría.

Chevron y las otras empresas han desempeñado un papel clave en los esfuerzos de Venezuela por impulsar su producción de petróleo, que había caído a niveles cercanos a los 400,000 barriles por día en 2020, desde los 3.2 millones de barriles por día que logró producir antes de que el difunto presidente Hugo Chávez lanzara su revolución socialista hace más 25 años.

La contribución al gobierno de Maduro que proviene de todas las compañías petroleras extranjeras asciende a unos 700 millones a 800 millones de dólares por mes, dijo Antonio De La Cruz, director del grupo de expertos con sede en Washington Inter American Trends.

“Ese dinero se usa para financiar la corrupción que mantiene contentos a los militares”, agregó. “También se necesita para financiar la represión que mantiene a la población bajo control, pero lo más valioso de todo para Maduro es que es dinero limpio que se puede usar para lavar parte del dinero que viene de fuentes ilícitas”.

Cuando anunció por primera vez su decisión de revocar las licencias petroleras, el Trump dijo que lo estaba haciendo debido en parte a que Maduro no había logrado llevarse los venezolanos deportados de los Estados Unidos con la velocidad que había acordado en una reunión con su enviado, el embajador Richard Grenell.

“El régimen no ha estado transportando a los criminales violentos que envió a nuestro país… de regreso a Venezuela al ritmo rápido que había acordado. Por lo tanto, ordeno que el ineficaz e incumplido ‘Acuerdo de Concesión’ de Biden se rescinda a partir de la opción del 1 de marzo para renovarlo”, dijo Trump a través de su cuenta Truth Social.

La medida adoptada marca la suspensión de una política que pretendía obligar a Maduro a recibir de regreso a cientos de miles de venezolanos que viven actualmente en Estados Unidos a cambio de permitir que su régimen reactive su maltrecha industria petrolera.

Esa política fue promovida ávidamente por varios empresarios petroleros estadounidenses que tienen negocios en Venezuela, encabezados por Harry Sargeant III, un magnate de Florida con estrechos vínculos con el Partido Republicano.

Según una investigación del Miami Herald, fue Sargeant quien tras bastidores ayudó a organizar una reunión entre Maduro y Grenell, el 31 de enero. Esa reunión sentó las bases para el acuerdo que permitiría al régimen de Caracas aumentar sus ventas de petróleo a Estados Unidos a cambio de aceptar a cientos de miles de deportados venezolanos.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2025, 0:03 p. m..

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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