Trump impone arancel de 25% a países que compren petróleo venezolano
Estados Unidos impondrá un arancel del 25% a las importaciones de cualquier país que compre productos petroleros de Venezuela, anunció el lunes el presidente Donald Trump tras acusar al régimen de Maduro de enviar decenas de miles de delincuentes a través de la frontera estadounidense.
Trump hizo el anuncio en su cuenta Truth Social, explicando que el arancel secundario sobre Venezuela será implementado por numerosas razones, “incluyendo el hecho de que Venezuela ha enviado a Estados Unidos, de forma deliberada y engañosa, a decenas de miles de delincuentes de alto nivel y de otros tipos, muchos de los cuales son asesinos y personas de naturaleza muy violenta”.
Agregó que los delincuentes enviados incluyen integrantes de la megabanda venezolana Tren de Aragua, designada como Organización Terrorista Extranjera, dijo Trump al declarar: “Estamos en proceso de devolverlos a Venezuela”.
El arancel, que entrará en vigor el 2 de abril, podría llevar a varias empresas internacionales que aún operan en Venezuela reconsiderar su permanencia en el país.
Entre éstas se encuentran la española Repsol, la italiana Eni, la francesa Etablissements Maurel & Prom y la india Reliance Industries. Junto con Chevron, compañía con sede en Texas que ya se está retirando del país, estas empresas representan aproximadamente la mitad de la producción petrolera venezolana de 900,000 barriles diarios.
Al hacer el anuncio, Trump mencionó específicamente la presencia en Estados Unidos del Tren de Aragua, pandilla venezolana que fue designada por la administración como una Organización Terrorista Extranjera.
“Estamos en proceso de devolverlos a Venezuela”, declaró Trump. “Estos individuos, muchos de los cuales son asesinos convictos o han participado en delitos violentos, representan una amenaza significativa para los ciudadanos estadounidenses”.
El presidente también citó el historial de hostilidad de Venezuela hacia Estados Unidos y hacia los principios de libertad, factores que dijo contribuyeron con la decisión tomada el lunes.
“Por lo tanto, como resultado del nuevo arancel, cualquier país que compre petróleo o gas de Venezuela estará sujeto a un arancel del 25% en todo el comercio realizado con Estados Unidos”, declaró.
Los aranceles podrían descarrilar los actuales esfuerzos de Maduro por conseguir que nuevas compañías petroleras extranjeras ingresen al país para contrarrestar la decisión previa de Trump de revocar la licencia que permitía a Chevron seguir operando desde Venezuela.
Chevron tenía hasta el 3 de abril para salir de Venezuela, pero la fecha se extendió el lunes hasta el 27 de mayo, lo que fue considerado por expertos como un período más lógico para que la empresas de Texas pudiese cerrar sus operaciones en el país sudamericano.
La producción de Chevron representa alrededor del 24% de la producción petrolera venezolana, y su salida ya representaba una amenaza significativa para el plan de Maduro de revitalizar la industria.
La medida del lunes eleva la amenaza a un nuevo nivel, dijeron expertos consultados.
“Estas otras empresas, como Repsol, la italiana Eni y la francesa Etablissements Maurel & Prom, no tendrán otra opción que también irse de Venezuela, porque de nada les servirá tener acceso al petróleo venezolano si no se les permite venderlo”, declaró Juan Fernández, exvicepresidente de planificación de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
China, que actualmente recibe unos 200,000 barriles diarios de petróleo venezolano, principalmente como pago de la enorme deuda que el régimen tiene con Pekín, también tendrá que reevaluar su relación comercial con el país sudamericano, afirmó Fernández.
La producción petrolera de Venezuela ha disminuido significativamente desde los 3.2 millones de barriles diarios que llegó a producir hace 25 años, cayendo hasta un mínimo de 400,000 barriles diarios en 2020, luego que el fallecido presidente Hugo Chávez llegara al poder para emprender una revolución socialista.
Antonio De La Cruz, director del centro de investigaciones con sede en Washington Inter American Trends, asegura que las compañías petroleras extranjeras le aportan al régimen de Maduro entre $700 y $800 millones mensuales.
El régimen usa esos ingresos principalmente para comprar la lealtad de los militares, financiar la represión y el lavado de dinero sucio.
“Ese dinero se utiliza para financiar la corrupción que mantiene contentos a los militares”, declaró De La Cruz. “También es necesario para financiar la represión que mantiene a la población bajo control, pero lo más valioso para Maduro es que es dinero limpio que puede utilizarse para blanquear parte del dinero procedente de fuentes ilícitas”.
Maduro y su segundo al mando, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, han sido acusados por la justicia estadounidense de liderar el cártel de los Soles, organización que las autoridades estadounidense creen que exporta entre 250 y 350 toneladas de cocaína al año.
El Departamento de Estado ofrece una recompensa de $25 millones por la captura de cada uno.
En la proclamación del 15 de marzo en la que Trump invocó poderes de tiempos de guerra para agilizar la deportación de presuntos miembros del Tren de Aragua, Trump dijo que la banda forma parte del cártel de droga presuntamente liderado por Maduro y Cabello.
El Tren de Aragua está “perpetrando una invasión y una incursión depredadora en Estados Unidos, lo que representa un peligro sustancial para el país”, declaró Trump.
La pandilla venezolana “opera en conjunto con el Cártel de los Soles, la organización narcoterrorista patrocinada por el régimen de Nicolás Maduro con sede en Venezuela, y comete crímenes brutales, incluyendo asesinatos, secuestros, extorsiones y tráfico de personas, drogas y armas”.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de marzo de 2025, 0:00 p. m..