Venezuela

Maduro asume poderes de emergencia para ‘defender’ a Venezuela de Donald Trump

El gobernante venezolano Nicolás Maduro
El gobernante venezolano Nicolás Maduro TNS

El gobernante venezolano, Nicolás Maduro, ha asumido amplios poderes de emergencia para reforzar el control que su régimen tiene sobre la economía, alegando que es necesario para proteger al país de la guerra comercial mundial provocada por los aranceles estadounidenses.

El decreto, firmado por Maduro la noche del martes, autoriza al régimen socialista de Caracas a implementar una serie de medidas económicas temporales que incluyen la suspensión de ciertos impuestos, la centralización de la recaudación de ingresos y la reasignación de fondos de los programas estatales existentes. El régimen también obtendrá la autoridad para exigir la compra de bienes de producción nacional con el fin de reducir la dependencia de las importaciones y atraer inversión nacional y extranjera.

“Se trata de proteger a todos nuestros sectores productivos de la guerra económica y comercial global, especialmente la que se dirige contra Venezuela y todo el continente”, declaró Maduro durante un discurso televisado. “Hoy firmo el decreto de emergencia económica que me faculta, durante dos meses, renovables cada 60 días, para actuar e implementar políticas públicas que defiendan e impulsen la economía nacional”.

Venezuela es uno de los muchos países afectados por la última ronda de aranceles estadounidenses, introducida el 2 de abril, como parte de la estrategia general del presidente Donald Trump para reducir el déficit comercial y apoyar a las industrias estadounidenses.

Aunque Trump anunció el miércoles por la tarde que la mayoría de los aranceles se suspenderían por un plazo de 90 días, el golpe más duro contra el régimen venezolano ya había sido propinado semanas antes, cuando Washington revocó las licencias especiales otorgadas a Chevron y otras petroleras internacionales que les permitían continuar con operaciones limitadas en el país y luego cuando impuso un arancel del 25% a los países que compran petróleo y gas venezolanos.

Ese arancel del 25%, que los analistas describen como una forma de sanciones secundarias, refuerzan las restricciones existentes sobre la petrolera estatal PDVSA.

La medida ya ha sacudido los mercados energéticos mundiales. Compradores clave de China e India, tradicionalmente entre los principales clientes de Venezuela, han señalado planes para trasladar sus compras a otros países.

En respuesta a la creciente presión internacional, el gobierno de Maduro ha buscado proyectar confianza, insistiendo en que Venezuela puede soportar la última ola de medidas económicas estadounidenses. Pero los mercados cambiarios del país cuentan una historia diferente.

El dólar paralelo, el tipo de cambio del mercado negro venezolano, ha caído drásticamente en los últimos días, superando los 105 bolívares por dólar estadounidense, en comparación con el tipo de cambio oficial de 74 anunciado el miércoles. La moneda nacional ha perdido más del 50% de su valor desde que Trump asumió la presidencia, con la caída más pronunciada produciéndose después del anuncio del arancel de 25%.

Los economistas advierten que la caída del bolívar podría indicar el regreso de la hiperinflación, un espectro que devastó la economía del país en los últimos años.

El impacto de las sanciones estadounidenses se extiende más allá de las fronteras de Venezuela. Gigantes energéticos como la española Repsol, la italiana Eni, la francesa Maurel & Prom y la india Reliance Industries, todos con participaciones en la industria petrolera venezolana, estarían reconsiderando su participación en el país.

Chevron, con sede en Texas y considerada durante mucho tiempo un pilar fundamental de las exportaciones petroleras restantes de Venezuela, ya está en proceso de retirarse.

En conjunto, las compañías representan casi la mitad de la menguante producción petrolera del país, estimada actualmente en unos 900.000 barriles diarios. El éxodo previsto de empresas internacionales y la disminución de las exportaciones a China —donde Venezuela ha estado enviando aproximadamente 200.000 barriles diarios para pagar deudas masivas— podrían agravar la crisis fiscal.

Los analistas pronostican un posible déficit de $5,000 millones en ingresos petroleros para 2025, lo que reduciría aún más las reservas internacionales de Venezuela y agravaría su ya limitado acceso a los mercados financieros globales.

El lunes, Maduro arremetió contra Estados Unidos durante su programa semanal “Con Maduro +”, acusando a Washington de socavar el orden comercial internacional.

“Estados Unidos está destruyendo las reglas económicas del mundo”, afirmó. Está destrozando el derecho comercial internacional y desmantelando la Organización Mundial del Comercio. Esta guerra arancelaria no tiene sentido y castiga a toda la humanidad.”

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de abril de 2025, 4:11 p. m..

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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