Ante despliegue militar de EEUU, Maduro moviliza 4.5 millones de milicianos
Reaccionando a noticias de una mayor presencia militar de Estados Unidos en el Caribe, el gobernante venezolano Nicolás Maduro anunció que su gobierno activará un plan especial para movilizar a más de 4.5 millones de milicianos en todo el país con el fin de “defender la soberanía nacional”.
El anuncio se produce tras los reportes de que tres destructores de la Marina estadounidense —el USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson— se dirigen al sur del Caribe con miles de marines a bordo como parte de una gran operación antinarcóticos. La medida coincide con la reciente decisión de Washington de elevar la recompensa por la captura de Maduro a la cifra sin precedentes de $50 millones.
Maduro y varios de sus principales aliados han sido acusados por fiscales estadounidenses de convertir a Venezuela en un narcoestado a través del llamado “Cartel de los Soles”. El mandatario ha desestimado las acusaciones calificándolas de ser un “refrito podrido” destinado a justificar una intervención extranjera.
“Esta semana lanzo un plan especial para garantizar la cobertura de más de 4.5 millones de milicianos preparados, activados y armados en todo el territorio nacional”, declaró Maduro el lunes durante un acto televisado, flanqueado por altos mandos militares. Señaló que la medida es necesaria para contrarrestar lo que describió como “amenazas extravagantes, bizarras y descabelladas” provenientes de Estados Unidos.
También instó a su base política a acelerar la creación de milicias rurales e industriales. “¡Fusiles y misiles para las fuerzas rurales! Para defender el territorio, la soberanía y la paz de Venezuela”, exclamó Maduro, agregando que armas similares serían distribuidas entre los trabajadores de fábricas.
La Milicia Nacional Bolivariana —creada por Hugo Chávez en 2007 y luego reconocida como el quinto componente de las fuerzas armadas de Venezuela— está compuesta por voluntarios y reservistas, a quienes el gobierno suele referirse como “el pueblo en armas”.
Aunque Maduro no mencionó directamente la recompensa durante su discurso, expresó agradecimiento por el respaldo público de la Fuerza Armada. “Los primeros en dar un paso al frente en apoyo a este presidente obrero fueron los militares de esta patria, con sus fusiles, misiles, tanques y aviones”, afirmó.
Consultada el martes por un reportero de McClatchy sobre si el incremento de la presencia naval de Estados Unidos en el Caribe podría eventualmente traducirse en una intervención militar dentro de Venezuela, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, no descartó la posibilidad.
“El presidente Trump ha sido muy claro y consistente: está preparado para usar todos los elementos del poder estadounidense para detener que las drogas inunden nuestro país y llevar a la justicia a los responsables”, dijo. “El régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela. Es un cartel de narcoterrorismo… La posición de esta administración es que [Maduro] no es un presidente legítimo. Es un jefe fugitivo de este cartel que ha sido acusado en Estados Unidos de traficar drogas hacia el país”.
Los despliegues navales estadounidenses en el Caribe no son del todo nuevos. En 2020, la primera administración Trump también lanzó lo que denominó “una operación antidrogas mejorada” cerca de las costas venezolanas, que igualmente apuntaba al régimen de Maduro. En ese momento, la presencia de pesado equipamiento militar en el Caribe —incluidos destructores de la Marina y aviones E-3 AWACS de la Fuerza Aérea— sorprendió a muchos observadores y dio pie a especulaciones sobre una posible operación militar contra Maduro. Pero, como predijeron muchos expertos, eso no ocurrió.
No obstante, el New York Times informó a principios de este mes que el presidente Trump firmó en secreto una directiva que permitía al Pentágono usar la fuerza militar contra ciertos carteles de drogas latinoamericanos que su administración ha catalogado como organizaciones terroristas. El mes pasado, la administración Trump designó al Cártel de los Soles —que, según fiscales estadounidenses, está dirigido por altos funcionarios del gobierno venezolano— como “una Organización Terrorista Global Especialmente Designada”, lo que abre la posibilidad de convertirse en objetivo de las fuerzas militares de Estados Unidos.
Comentando la semana pasada sobre el envio de los buques de guerra a las aguas de El Caribe, el secretario de Estado Marco Rubio enfatizó la preocupación que tiene Washington sobre las amenazas que representan los carteles de drogas para Estados Unidos.
“Las drogas son una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, dijo Rubio en una conferencia de prensa virtual. “En primer lugar, hay grupos que operan libremente en aguas internacionales, exportando veneno hacia Estados Unidos, lo cual está matando y destruyendo comunidades. Este es un tema muy serio y tenemos muchos países que cooperan con nosotros en estos esfuerzos y algunos que, lamentablemente, no lo hacen”.
El anuncio de Maduro de activar a las milicias se produjo al mismo tiempo que funcionarios estadounidenses confirmaron el despliegue de tres destructores de la Marina frente a la costa venezolana. Según la agencia de noticias Reuters, se espera que los buques de guerra lleguen en un plazo de 36 horas. La operación forma parte de una estrategia de Trump para intensificar los esfuerzos de interdicción de drogas en la región, enfocándose en grupos criminales que Washington ha catalogado como organizaciones terroristas internacionales.
La misión incluye cerca de 4,000 marines estadounidenses y cuenta con apoyo directo de la Casa Blanca. Además de los destructores, el despliegue incorpora aviones de patrulla P-8 Poseidon, un submarino nuclear de ataque y otras naves de guerra para reforzar la presencia de Estados Unidos en la región.
Un alto funcionario, que habló bajo condición de anonimato, le dijo a Reuters que los principales objetivos de la operación son la recopilación de inteligencia y la vigilancia, pero advirtió que las unidades también podrían servir como plataforma para “ataques selectivos” si el presidente Trump lo autorizaba.
En Caracas, el Ministerio de Comunicación declinó hacer comentarios sobre el despliegue estadounidense. Maduro, sin embargo, lanzó una advertencia: “Venezuela defenderá sus mares, sus cielos y su tierra frente a la extraña e inédita amenaza de un imperio decadente”.
El anuncio de la nueva recompensa por Maduro se suma al amplio abanico de sanciones económicas impuestas por Estados Unidos en los últimos años, que incluyen un embargo petrolero y restricciones financieras contra altos funcionarios del régimen.
Aunque no es la primera operación estadounidense en el Caribe, esta es una de las mayores desde la invasión de Panamá en 1989 que culminó con la captura del líder Manuel Noriega. En esta ocasión, el Comando Sur de Estados Unidos, con sede en Doral, también confirmó la participación del Grupo Anfibio de Preparación Iwo Jima, que incluye el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima, el buque de transporte USS San Antonio y el buque de desembarco USS Fort Lauderdale.
A bordo se encuentra la 22ª Unidad Expedicionaria de Marines, con aproximadamente 4,000 efectivos capaces de llevar a cabo operaciones aéreas, marítimas y terrestres. La fuerza incluye helicópteros, aviones de despegue corto, vehículos blindados y equipos especializados de despliegue rápido.
“El despliegue es una parte integral de avanzar los intereses de nuestra nación en el extranjero y una representación dinámica de los 250 años de letalidad y excelencia en combate de nuestra Marina”, dijo el capitán Chris Farricker, comandante del Escuadrón Anfibio 8, antes de partir desde Norfolk, Virginia.
El presidente Donald Trump había convertido la lucha antinarcóticos en un pilar de su política exterior y de seguridad nacional. Según la Casa Blanca, el despliegue en el Caribe busca frenar el flujo de drogas ilegales hacia Estados Unidos y al mismo tiempo reforzar el control fronterizo.
En febrero, el gobierno estadounidense designó al Cartel de Sinaloa, al Tren de Aragua de Venezuela y a otras organizaciones criminales como “entidades terroristas internacionales”. Al mismo tiempo, Washington endureció las medidas migratorias contra presuntos miembros de carteles e incrementó la vigilancia aérea en la frontera sur.
La periodista de el Miami Herald Nora Gamez Torres contribuyó con esta historia.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de agosto de 2025, 10:55 a. m..