Cazas venezolanos vuelan alarmantemente cerca de buque de guerra estadounidense
Dos aeronaves militares venezolanas volaron peligrosamente cerca de un destructor de la Marina de Estados Unidos en aguas internacionales el jueves, una acción que el Pentágono denunció como un intento deliberado de interrumpir las operaciones antidrogas de Estados Unidos en el Caribe.
“Hoy, dos aeronaves militares del régimen de Maduro volaron cerca de un buque de la Marina de EEUU en aguas internacionales. Este movimiento altamente provocador fue diseñado para interferir con nuestras operaciones contra el narco-terrorismo”, dijo el Departamento de Defensa el jueves por la noche en un comunicado publicado en su cuenta de X.
“Se aconseja firmemente al cartel que dirige Venezuela que no intente obstruir, disuadir o interferir en las operaciones antidrogas y antiterroristas llevadas a cabo por las fuerzas armadas estadounidenses,” agregó.
CBS News, citando a varios funcionarios del Departamento de Defensa, había informado previamente que el incidente involucró a dos F-16 venezolanos armados que realizaron una “demostración de fuerza” sobre el USS Jason Dunham.
La confrontación aérea se produjo apenas dos días después de que el presidente Donald Trump anunciara que fuerzas estadounidenses habían llevado a cabo un ataque marítimo letal en la región, en el que murieron 11 presuntos integrantes de la banda venezolana Tren de Aragua, que Washington designó recientemente como organización terrorista extranjera.
“Hoy temprano, por mis órdenes, las fuerzas militares de EEUU llevaron a cabo un ataque cinético contra narcoterroristas del Tren de Aragua positivamente identificados en el área de responsabilidad de SOUTHCOM”, publicó Trump en Truth Social. Señaló que la megabanda operaba “bajo el control de Nicolás Maduro” y la acusó de asesinatos masivos, trata de personas y tráfico de drogas.
Trump añadió que el ataque ocurrió en aguas internacionales mientras el grupo intentaba trasladar narcóticos hacia el norte. “Ninguna fuerza estadounidense resultó herida en este ataque”, dijo, presentando la acción como una advertencia a los traficantes. Su publicación incluyó un video que mostraba una lancha explotando tras ser alcanzada.
El secretario de Estado Marco Rubio confirmó el ataque en un breve comunicado, afirmando que la embarcación había zarpado de Venezuela y era operada por un grupo designado como narco-terrorista. En declaraciones posteriores, Rubio dijo que la administración estaba preparada para usar “todo el poder de Estados Unidos” para desmantelar los carteles que desestabilizan el Caribe.
Actualmente, la Marina de Estados Unidos mantiene un gran despliegue en el sur del Caribe, con ocho buques de guerra —incluidos tres barcos de asalto anfibio, un submarino nuclear y aeronaves de vigilancia— que participan en patrullas antidrogas.
Funcionarios señalan que el grupo, integrado por unos 4,500 marinos e infantes de Marina, es capaz no solo de interceptar a los traficantes en el mar, sino también de proyectar fuerzas terrestres en tierra si se ordena.
Washington ha vinculado cada vez más su ofensiva antidrogas con su campaña más amplia contra el gobierno de Maduro. Estados Unidos ha acusado a Maduro de conspiración por narcotráfico, ofrecido una recompensa de $50 millones por su captura y señalado al líder venezolano y a altos oficiales militares de dirigir el llamado Cartel de los Soles.
Maduro, por su parte, ha desestimado las acusaciones como parte de una estrategia estadounidense de cambio de régimen y prometió movilizar milicias para defender la soberanía de Venezuela.