Nueva mina de oro criminal de Venezuela: trata de personas genera $2,600 millones
La trata de personas se ha convertido en una de las empresas criminales más rentables de Venezuela, generando unos $2,600 millones el año pasado, según un nuevo informe de la unidad venezolana de Transparencia Internacional.
El organismo anticorrupción advierte que cientos de miles de venezolanos están atrapados en operaciones de trabajos forzados, explotación sexual e incluso matrimonios forzados, mientras las redes criminales se lucran del colapso económico y la migración masiva del país sudamericano.
El informe, de 124 páginas, dibuja un panorama sombrío: la trata de personas en Venezuela prospera sobre la miseria, la corrupción y el desplazamiento masivo, entrelazándose con el narcotráfico, la minería ilegal y el crimen organizado. Sin reformas sistémicas, transparencia y cooperación internacional, los venezolanos —especialmente mujeres, niños, migrantes y comunidades indígenas— seguirán siendo vulnerables a una explotación de gran escala.
Los migrantes que viajan sin documentos son presas fáciles de engaños, extorsión y coerción. Los reclutadores suelen utilizar redes sociales, ofertas de empleo falsas o incluso concursos de belleza para atraer a las víctimas, mientras que otros son secuestrados o vendidos mediante esquemas de endeudamiento.
Grupos como el Tren de Aragua, la guerrilla del ELN y disidentes de las FARC, señala el informe, desempeñan un papel central, ofreciendo “paquetes de viaje” a través de rutas peligrosas como el Tapón del Darién, entre Panamá y Colombia, donde los migrantes pueden ser esclavizados, forzados a la prostitución o traficados para la venta de órganos.
Las estimaciones para 2024 son desoladoras: 364,500 venezolanos viviendo en esclavitud moderna, incluidos 188,000 en trabajos forzados y casi 70,000 explotados sexualmente con fines de lucro. Más de 105,000 personas fueron forzadas a contraer matrimonio.
Transparencia Venezuela subrayó que el aumento de la trata de personas no es un fenómeno aislado.
“Muy a menudo opera con la participación activa o pasiva de funcionarios civiles y militares corruptos que colaboran con las redes de trata”, señaló la organización. También destacó que “no existe coordinación entre las autoridades venezolanas y otros países para frenar el auge de esta economía criminal que genera millones en ganancias”.
La trata se expande de mano con la migración
La crisis no se detiene en las fronteras de Venezuela. A medida que millones de venezolanos huyen de la pobreza y la represión, muchos caen en manos de tratantes en el extranjero.
Una encuesta realizada por Transparencia Venezuela el año pasado estimó que una parte significativa de los más de siete millones de venezolanos que dejaron sus hogares en los últimos años para escapar de la violencia y el colapso económico se han convertido en víctimas de los criminales.
Los informes oficiales indican que las víctimas venezolanas han sido explotadas alrededor del mundo, con casos reportados en Aruba, Bahamas, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Curazao, Ecuador, Egipto, Alemania, Guyana, Haití, Macao, Islandia, México, Panamá, Perú, China, República Dominicana, España, Surinam, Trinidad y Tobago y Uruguay.
Pero el grueso de los casos han sido detectados en Colombia, con un estimado de 1,4 millones, en Perú, 816.000, y en Estados Unidos, 288.000, según el informe.
El estudio señala que la travesía a pie hacia Estados Unidos ha resultado especialmente peligrosa para las mujeres.
“Los venezolanos que emprenden el viaje por tierra hacia Estados Unidos tienen más probabilidades de ser víctimas de abuso sexual que aquellos que viajan a Colombia y Perú, donde están más expuestos al abuso laboral. Se estima que el 33% de estos migrantes sufrió abuso sexual en su trayecto hacia Estados Unidos, una cifra considerablemente superior al 4% registrado en Perú y Colombia”, indicó.
Los más de 250,000 venezolanos traficados hacia Estados Unidos se han convertido en un negocio lucrativo para las organizaciones criminales allí. Según el informe, esas víctimas generaron $343 millones en ganancias el año pasado.
Las ganancias criminales son asombrosas. Aplicando parámetros internacionales, Transparencia calculó que las redes criminales obtuvieron $1,450 millones en 2024 solo por la explotación sexual de migrantes venezolanos en tres países: Colombia, Perú y Estados Unidos.
Víctimas: mujeres, adolescentes y grupos indígenas
La mayoría de las víctimas son mujeres y adolescentes, pero ciertos grupos son especialmente vulnerables: poblaciones indígenas, habitantes de zonas mineras y fronterizas controladas por grupos armados, y venezolanos que han huido al extranjero.
El reclutamiento a menudo comienza con estafas en redes sociales, ofertas de empleo falsas o promesas de vivienda. En otros casos, los tratantes recurren a matrimonios tempranos, secuestros o fuerza bruta. “Estas redes son sofisticadas. Se aprovechan de la confianza y la desesperación”, señala el informe.
La Organización Internacional del Trabajo calcula que cada víctima de trabajo forzoso genera alrededor de $3,600 anuales para los traficantes, mientras que una víctima de explotación sexual produce en promedio $27,000 al año.
Con esas cifras, la industria de la trata de humanos en Venezuela rivaliza ya con los ingresos de otros negocios ilícitos como el narcotráfico y la minería ilegal. A nivel mundial, las ganancias de la trata de personas superaron los $498,000 millones en 2024, según el Grupo de Acción Financiera Internacional.
El gobierno se hace de la vista gorda
Lo que agrava la situación, dice el informe, es la inacción del gobierno venezolano.
El país no cuenta con estadísticas oficiales de trata, ni con un plan nacional, y sus instituciones son débiles o cómplices.
En 2023, el Departamento de Estado colocó a Venezuela en el último lugar de su Informe Anual sobre Trata de Personas, señalando que el regímen de Nicolás Maduro “no cumple con los estándares mínimos” y “no está haciendo esfuerzos significativos” para combatir este delito.
“Maduro y sus representantes fueron cómplices de los crímenes de trata al mantener un entorno permisivo para grupos armados no estatales y otras organizaciones ilegales que reclutaron y utilizaron a la fuerza a niños para conflictos o actividades criminales, y los explotaron en la trata sexual y el trabajo forzoso, operando con total impunidad”, señaló el Departamento de Estado en su informe de 2024.