Maduro firma decreto de conmoción externa ante despliegue militar de Estados Unidos
El gobernante venezolano, Nicolás Maduro, firmó un decreto declarando un estado de conmoción externa en respuesta a lo que su gobierno califica como las crecientes “amenazas” por parte de Estados Unidos, anunció el lunes la vicepresidenta Delcy Rodríguez.
El decreto otorga a Maduro poderes ampliados en materia de defensa y seguridad nacional en caso de un ataque militar estadounidense. Rodríguez señaló que la medida era necesaria debido a la presencia de fuerzas militares estadounidenses cerca de las aguas venezolanas; un despliegue que Washington asegura forma parte de un esfuerzo para combatir el narcotráfico, pero que Caracas considera un pretexto para propiciar un cambio de régimen.
Al anunciar la semana pasada que estaba considerando emitir el decreto, Maduro había dicho que era necesario para defender al país de una potencial agresión estadounidense.
“Nuestro objetivo es asegurar que toda la nación, cada ciudadano, cuente con el apoyo y la protección de todas las fuerzas de la sociedad venezolana para responder ante cualquier amenaza o ataque contra nuestro país”, dijo Maduro en un discurso televisado.
Según el artículo 338 de la Constitución de Venezuela, una declaración de conmoción externa permite al gobierno suspender temporalmente ciertas garantías constitucionales aunque no derechos fundamentales como el derecho a la vida o las protecciones contra la tortura. La medida de emergencia puede durar hasta 90 días y puede prorrogarse una vez por otros 90 días. Debe ser aprobada por el Consejo de Ministros, presentada ante la Asamblea Nacional y revisada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo en un plazo de ocho días.
Estados Unidos sostiene que sus operaciones en el Caribe tienen como objetivo interrumpir las redes de tráfico de drogas. A principios de este mes, la administración Trump lanzó lo que muchos describen como el mayor despliegue militar en la región en décadas.
La operación incluye buques de guerra, aviones de combate F-35 y miles de efectivos, con el objetivo declarado de atacar a organizaciones criminales transnacionales y rutas de contrabando de drogas.
El régimen venezolano ha condenado el despliegue como un acto de coerción y un posible preludio a una intervención.
Las tensiones se intensificaron a principios de septiembre, cuando fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques contra lanchas rápidas que supuestamente transportaban narcóticos desde Venezuela. Al menos 17 personas murieron en las operaciones, según informes proporcionados por el presidente Trump en su cuenta de Truth Social.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de septiembre de 2025, 5:43 p. m..