Delcy Rodríguez rechaza informe del Herald sobre plan de transición en Venezuela sin Maduro
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó el jueves como “falsa” un artículo del Miami Herald reportando que un grupo de altos funcionarios del régimen de Caracas —liderado por ella y su hermano Jorge Rodríguez— había ofrecido a Washington un plan para reemplazar a Nicolás Maduro en un intento por reducir las tensiones con Estados Unidos.
En el artículo, el Herald reportó que intermediarios se acercaron a la administración de Donald Trump este año con dos propuestas separadas, sugiriendo que una fórmula de un “madurismo sin Maduro” podría facilitar una transición pacífica en Venezuela manteniendo al mismo tiempo gran parte de la estructura de poder actual.
Tras el reporte del Miami Herald, la agencia Associated Press confirmó la historia el jueves por la noche, informando que el régimen había planteado un plan en el que Maduro eventualmente dejaría el poder, en un intento por aliviar la creciente presión de Estados Unidos. Según la nota de la AP, un exfuncionario del gobierno de Trump informado sobre el plan dijo que la propuesta contemplaba que Maduro renunciara en tres años y transfiriera el poder a Delcy Rodríguez.
En una publicación en Telegram el jueves por la noche, Rodríguez denunció la historia como parte de una campaña de “guerra psicológica” contra Venezuela.
“¡¡FAKE!! (falsa). Otro medio se suma a la podredumbre de la guerra psicológica contra el pueblo venezolano. No tienen ética ni moral y se dedican exclusivamente a la mentira y la carroña”, escribió Rodríguez.
Rodríguez, quien también se desempeña como ministra de Petróleo, insistió en que la dirigencia política y militar de Venezuela se mantiene unida detrás de Maduro. “La Revolución Bolivariana tiene un alto mando político y militar unido y comprometido con la voluntad del pueblo”, afirmó, asegurando que “nada desviará” a su gobierno de la “defensa de los derechos de Venezuela y su digno legado bolivariano”.
Para subrayar su mensaje, Rodríguez publicó un selfie sonriente con Maduro, con el pie de foto: “Mi respuesta a los mentirosos y conspiradores. Juntos y unidos con el presidente Maduro, consolidando el camino de Chávez. No han podido, ni podrán.”
Maduro respaldó las negativas de la vicepresidenta durante un acto televisado más tarde ese jueves, acusando a Estados Unidos de librar una campaña para derrocar a su gobierno y apoderarse de las reservas petroleras de Venezuela.
“Tengo malas noticias para los conspiradores, los imperialistas y todos sus medios, portales y agencias”, dijo Maduro en la televisión estatal. “Hoy, el alto mando político-militar de la revolución está más unido y decidido que nunca a defender la patria, imbéciles.”
Maduro también aseguró que 6.2 millones de venezolanos están actualmente enlistados en la Milicia Bolivariana, una fuerza de reserva civil que el gobierno describe como parte del “sistema de defensa integral” de la nación.
El gobierno venezolano ha acusado repetidamente a Washington de planear un cambio de régimen bajo el pretexto de operaciones antidrogas en el Caribe, donde las patrullas navales estadounidenses cerca de aguas venezolanas se han intensificado. Funcionarios estadounidenses, por su parte, sostienen que los despliegues apuntan a redes de narcotráfico vinculadas a figuras políticas y militares de alto rango en Venezuela.
Los esfuerzos de Caracas por llegar a un entendimiento con el gobierno de Trump se han vuelto más urgentes a medida que Washington ampliaba su presencia militar en la región —concentrando el mayor despliegue de barcos de guerra y de tropa que el Caribe ha visto en décadas y lanzando ataques mortales contra embarcaciones que presuntamente trasportan drogas desde Venezuela en ruta hacia islas de la región y eventualmente Estados Unidos.
El martes, Trump anunció que las fuerzas estadounidenses habían llevado a cabo otro ataque letal, destruyendo una embarcación frente a la costa venezolana que, según dijo, estaba vinculada a una “Organización Terrorista Designada” involucrada en el narcotráfico.
Fue el sexto ataque de este tipo en dos meses, elevando el número de muertos a 27.
En el anuncio, Trump dijo que las operaciones fueron autorizadas bajo sus poderes ejecutivos y tenían como objetivo neutralizar redes que representan una “amenaza directa” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
El despliegue incluye ahora a más de 4,500 marines y personal de la Marina estadounidense, respaldados por un crucero, destructores, un submarino de ataque clase Los Angeles, y aviones F-35 con base en Puerto Rico, lo que da a Washington una abrumadora superioridad aérea y marítima sobre la envejecida flota venezolana.
Según fuentes consultadas por el Herald, dos versiones de la propuesta de transición fueron transmitidas a funcionarios estadounidenses en abril y septiembre a través de intermediarios en Catar. Ambos planes contaban con la aprobación de Maduro y presentaban a los hermanos Rodríguez como posibles garantes de continuidad y estabilidad.
La propuesta describía un régimen encabezado por los hermanos como una versión más aceptable del chavismo, ya que ninguno de los dos ha sido acusado de narcotráfico en tribunales estadounidenses, a diferencia de Maduro y varios de sus principales colaboradores.
Sin embargo, exfuncionarios del régimen cuyas declaraciones sustentan casos de narcotráfico en Estados Unidos han vinculado a ambos hermanos Rodríguez con operaciones logísticas y de lavado de dinero relacionadas con el llamado Cártel de los Soles.
Los funcionarios estadounidenses finalmente descartaron las propuestas tras concluir que estaban diseñadas para preservar las estructuras criminales y políticas del régimen bajo una nueva apariencia. “El ‘Cártel Light’ no era una opción viable”, dijo una fuente al Herald.
A partir de ese momento, los asesores de Trump descartaron cualquier negociación que involucrara a funcionarios sancionados o personas vinculadas a abusos de derechos humanos y crimen organizado.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de octubre de 2025, 8:00 a. m..