Venezuela

Trump ya decidió: Aumentan expectativas de una ofensiva de EEUU en Venezuela

WASHINGTON, DC - NOVEMBER 10: U.S. President Donald Trump looks on during the swearing-in ceremony of U.S. Ambassador to India Sergio Gor in the Oval Office of the White House on November 10, 2025 in Washington, DC. In addition to serving as Ambassador to India, President Trump appointed Gor as Special Envoy to South and Central Asia. Gor previously served as Assistant to the President and Director of Presidential Personnel at the White House. (Photo by Anna Moneymaker/Getty Images)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Getty Images

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró la noche del viernes que ya decidió cuáles serán sus próximos pasos respecto a Venezuela, en lo que constituye la señal más clara hasta ahora de que Washington se prepara para nuevas acciones militares contra el régimen de Nicolás Maduro, mientras continúa desplegando una imponente presencia bélica en el Caribe.

“Ya me decidí”, dijo Trump a los periodistas cuando fue consultado sobre las recientes reuniones de alto nivel de su administración sobre Venezuela y el despliegue de fuerzas estadounidenses cerca de las costas del país. Habló brevemente mientras caminaba hacia el Air Force One antes de partir de Washington rumbo a Florida para un viaje de fin de semana. El presidente se negó a dar detalles. “No puedo decir qué será”, añadió.

Los comentarios —captados en una grabación de audio por un reportero que viajaba con la prensa— se produjeron menos de una hora después de que The Washington Post informara que Trump se había reunido ese mismo día con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y altos funcionarios del Pentágono. Según el diario, las discusiones se enfocaron en “una serie de opciones” para avanzar en la estrategia de la administración contra Venezuela, cuyo liderazgo es acusado por funcionarios estadounidenses de convertir al país en un narcoestado.

F-18E fighter jet is seen on aircraft carrier USS Gerald R. Ford as it sails during NATO Neptune Strike 2025 exercise on September 24, 2025 in the North Sea. According to NATO, more than 10,000 sailors, soldiers, aviators and marines from 13 allied nations took part in the large-scale multinational enhanced Vigilance Activity, running from September 22 to 26, 2025 in an area spanning the Mediterranean, Adriatic, North and Baltic Seas. (Photo by Jonathan KLEIN / AFP) (Photo by JONATHAN KLEIN/AFP via Getty Images)
Vista de un avión de combate F-18E en el portaaviones USS Gerald R. Ford mientras navega durante el ejercicio NATO Neptune Strike 2025 el 24 de septiembre de 2025 en el Mar del Norte. El portaaviones llegó al Caribe durante la semana del 10 de noviembre de 2025. JONATHAN KLEIN AFP via Getty Images

Las acusaciones se intensificaron en agosto, cuando la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, duplicó a 50 millones de dólares la recompensa por la captura de Maduro, calificándolo como “uno de los mayores narcotraficantes del mundo” y alegando que dirige el Cartel de los Soles, una red criminal presuntamente controlada por el régimen. Bondi mencionó supuestos vínculos de Maduro con grupos delictivos como el Tren de Aragua, el Cartel de Sinaloa y otras organizaciones transnacionales.

Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato con el Post, afirmó que las fuerzas ya desplegadas en el Caribe están a la espera de órdenes para “atacar y responder” a nuevas operaciones. Señaló además que Trump prefiere mantener una “ambigüedad estratégica”, evitando dar señales sobre el momento o los objetivos para mantener a sus adversarios fuera de balance.

Las preocupaciones sobre una posible escalada aumentaron el viernes después de que el Comando Sur, con sede en Doral, difundiera un video en X mostrando la destrucción de otra embarcación en el Caribe, en el que aseguró que cuatro presuntos narcotraficantes habían muerto. Desde el jueves, la administración comenzó a referirse a la misión como Operación Lanza del Sur, una campaña que, según Hegseth, busca bloquear los envíos de narcóticos hacia Estados Unidos.

Incluso antes del anuncio, la Marina estadounidense ya había desplegado un poderío sin precedentes en la región. El USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande y avanzado del mundo, ingresó esta semana al área de responsabilidad del Comando Sur, ampliando lo que los funcionarios describen como la mayor presencia militar estadounidense en el Caribe en décadas.

Bajo la Operación Lanza del Sur, se estima que entre 15,000 y 16,000 efectivos operan ahora cerca de Venezuela. Washington describe la movilización como parte de un esfuerzo contra el narcotráfico, mientras Caracas la denuncia como un preludio de un cambio de régimen y ha activado una movilización militar nacional en respuesta.

El presidente Trump ha ordenado el envío de destructores de misiles guiados clase Arleigh Burke al sur del Caribe, frente a las costas de Venezuela. Esta foto de archivo del 24 de marzo de 2018 muestra a los destructores USS Preble, USS Halsey y USS Sampson en el Golfo Pérsico.
El presidente Trump ha ordenado el envío de destructores de misiles guiados clase Arleigh Burke al sur del Caribe, frente a las costas de Venezuela. Esta foto de archivo del 24 de marzo de 2018 muestra a los destructores USS Preble, USS Halsey y USS Sampson en el Golfo Pérsico. Sipa USA U.S. Navy/Sipa USA

El Grupo de Ataque del USS Gerald R. Ford, que llegó el martes, conforma el núcleo del despliegue. El portaaviones —capaz de lanzar más de 75 aeronaves— suele estar escoltado por siete destructores clase Arleigh Burke, incluidos los USS Bainbridge, Mahan, Winston S. Churchill y Gravely. También participan dos cruceros lanzamisiles guiados.

Una importante fuerza anfibia también fue posicionada. Los buques USS Iwo Jima, San Antonio y Fort Lauderdale transportan a unos 4,500 infantes de Marina de la 22ª Unidad Expedicionaria, junto con helicópteros, convertiplanos Osprey y lanchas de desembarco. Ejercicios militares cerca de la costa venezolana y la presencia del submarino de ataque rápido USS Newport News subrayan aún más la disposición estadounidense. Otros recursos incluyen cortadores de la Guardia Costera, aviones F-35B, drones MQ-9 Reaper, helicópteros CH-53 y aeronaves de patrulla P-8 Poseidon operando desde Puerto Rico. Una nave de apoyo de operaciones especiales, el MV Ocean Trader, provee logística y capacidades de inserción encubierta.

La escalada se suma a más de 20 ataques estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de traficar drogas desde septiembre, que han dejado alrededor de 80 muertos, incluyendo a presuntas víctimas civiles. Aunque Trump no ha autorizado ataques terrestres, las opciones en estudio incluyen posibles ataques a puertos y pistas vinculados a redes de tráfico.

Venezuela ha activado a más de 200,000 soldados y milicianos bajo el “Plan Independencia 200”, reforzando defensas aéreas costeras —posiblemente con sistemas rusos S-300— y fortificando sitios estratégicos. Con fuerzas navales estadounidenses operando cada vez más cerca de aguas venezolanas, analistas advierten que crece el riesgo de un error de cálculo.

Aunque el despliegue se enmarca oficialmente en una misión antinarcóticos, coincide con un aumento de tensiones con Caracas, que busca reforzar su red de defensa aérea respaldada por Rusia e Irán ante la especulación de que Estados Unidos podría atacar objetivos dentro del país.

Foto de archivo del USS Jason Dunham. El Departamento de Defensa de Estados Unidos denunció este jueves que dos cazas F-16 de Venezuela sobrevolaron el destructor, que navegaba en aguas internacionales del Caribe.
Foto de archivo del USS Jason Dunham. El Departamento de Defensa de Estados Unidos denunció este jueves que dos cazas F-16 de Venezuela sobrevolaron el destructor, que navegaba en aguas internacionales del Caribe. Bob Self/Florida Times-Union / USA TODAY NETWORK via Imagn Images

En los últimos días, medios como el Miami Herald y The Wall Street Journal han informado que la administración ha identificado instalaciones militares venezolanas presuntamente vinculadas al narcotráfico como posibles objetivos. Diplomáticos regionales citados en esos reportes describen la creciente flotilla estadounidense como una “armada” y advierten que su presencia ha encendido alarmas en toda América Latina.

Dentro de Venezuela, la llegada del Ford ha aumentado la ansiedad pública. Muchos consideran el despliegue del portaaviones —rara vez usado en misiones antidrogas— como un umbral simbólico que podría anticipar la siguiente fase de la campaña de presión de Trump. Con funcionarios estadounidenses sugiriendo que las órdenes podrían emitirse en cualquier momento, la incertidumbre se profundiza en Caracas y entre los países vecinos, que observan de cerca si la postura de Washington pasará de la disuasión a la acción.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de noviembre de 2025, 6:39 a. m..

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA