Cómo Trump, Rubio y otros están usando las redes sociales para justificar acciones contra Venezuela
En los primeros meses del segundo mandato del Presidente Donald Trump, funcionarios de la administración recurrieron a las redes sociales para describir una “invasión” a Estados Unidos por parte de pandillas venezolanas. Las usaron para justificar sus esfuerzos para deportar a miles que habían huido del régimen de Nicolás Maduro.
La Secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, por ejemplo, publicó sobre la eliminación del estatus de protección temporal para venezolanos, diciendo que la política de la era Biden permitía que los venezolanos entraran ilegalmente al país y violaran las leyes de Estados Unidos.
Unos meses después, la historia cambió.
Las publicaciones de Trump, del Secretario de Estado Marco Rubio y de otros funcionarios comenzaron a describir a Maduro mismo como el jefe de un cartel de drogas y a vincularlo con muertes por fentanilo en EE.UU, aunque hay escasa evidencia de que el país participe en la producción o distribución a gran escala del opioide sintético. Sus publicaciones presentan al régimen de Maduro como una amenaza de seguridad internacional.
El mensaje de los funcionarios estadounidenses sobre el país este año ha coincidido con las prioridades de la política en cambio de la administración, según una revisión del Miami Herald de más de 56,000 publicaciones en X (anteriormente, Twitter) de unas tres docenas de cuentas. Y sus publicaciones se han vuelto más negativas y airadas con el tiempo.
Mientras tanto, EEUU ha volado decenas de embarcaciones y ha matado a decenas de personas que alega eran narcotraficantes en el sur del Caribe. Y buques de guerra y aviones estadounidenses ahora están listos para llevar a cabo ataques militares dentro de Venezuela.
Una de las promesas clave de Trump en la campaña fue que EEUU ya no librará guerras en el extranjero. Proyectar el actual despliegue militar en el Caribe como parte de la “guerra contra las drogas” permite potencialmente a EEUU presentar los ataques letales como una acción policial en lugar de una intervención en los asuntos de otro país.
La retórica amplificada en las publicaciones en redes sociales de los funcionarios estadounidenses es una forma de “preparar el terreno” para la posibilidad de un ataque militar contra Venezuela, dijo Christopher Hernandez-Roy, experto en la región del Center for Strategic and International Studies.
La Casa Blanca y el Departamento de Estado no respondieron preguntas específicas del Herald sobre el mensaje público de la administración, el despliegue militar o cómo podría terminar el enfrentamiento.
Anna Kelly, una portavoz, dijo que todos los ataques fueron contra “narcoterroristas designados que traen veneno mortal a nuestras costas”.
“El Presidente seguirá utilizando todos los elementos del poder estadounidense para impedir que las drogas inunden nuestro país y para llevar a los responsables ante la justicia.”, dijo ella.
Guerra de palabras
Desde su nombramiento como Secretario de Estado, Rubio comenzó a vincular a Maduro con el narcotráfico en publicaciones en redes sociales por primera vez el 27 de julio.
Al día siguiente la Fiscal General Pam Bondi anunció una recompensa de $50 millones por la detención de Maduro por cargos de narcoterrorismo y pocos días después, el Departamento de Estado publicó un video donde Rubio declaró que Estados Unidos no “reconoce que el gobierno [venezolano] es legítimo”.
Rubio describió a Maduro como el “jefe del vicioso Cartel de Los Soles” en una publicación la noche del 8 de agosto. Dos semanas después, los primeros buques de guerra de la Marina de EEUU navegaron hacia el sur del Caribe.
Desde que los tres destructores guiados por misiles Aegis llegaron por primera vez frente a la costa de Venezuela a finales de agosto, aviones de vigilancia desde la Base Aérea Naval de Jacksonville, Fla. han realizado salidas en la región, bombarderos han sobrevolado las fronteras marítimas de Venezuela y miles de tropas terrestres estadounidenses están desplegadas en la docena aproximada de buques ahora en la zona.
Jets de combate, drones y naves de ataque estadounidenses han llevado a cabo ataques letales que han matado al menos a 86 individuos.
El U.S.S. Gerald R. Ford, el portaviones más grande del mundo, llegó al Caribe el 16 de noviembre.
El ejército también está mejorando las pistas en Roosevelt Roads, una base naval previamente abandonada en Puerto Rico, muestran fotos satelitales obtenidas por el Herald. Las mejoras permitirían que jets de combate y aviones de carga usen la base. Las renovaciones indican que EEUU busca mantener una postura agresiva sostenida y a largo plazo en la región, dijeron expertos militares al Herald.
“Esto es un uso del poder duro para provocar un cambio”, dijo Hernandez-Roy. “La administración está tratando de asustar muchísimo a Venezuela”.
Maduro, por su parte, ha movilizado a millones de venezolanos en la milicia bolivariana —una fuerza de reserva creada por el fallecido Presidente Hugo Chávez— para apoyar al ejército del país en caso de un ataque de Estados Unidos. Él advirtió la semana pasada que atacar al país pondría fin a la carrera política de Trump.
Sobran preguntas sobre las amplias afirmaciones de la administración respecto a Venezuela en redes sociales y en otros espacios.
A comienzos de este año, criminólogos y expertos en la región cuestionaron las afirmaciones de la administración Trump sobre miembros del Tren de Aragua controlados por el régimen de Maduro y que se estaban infiltrando en Estados Unidos. Más recientemente, críticos han vuelto a poner en duda las afirmaciones de los funcionarios estadounidenses de que las embarcaciones que ha volado en el Caribe transportaban drogas y también la aseveración más amplia de que Venezuela es un actor importante en el tráfico de fentanilo.
Si bien Trump publicó sobre combatir el tráfico de fentanilo cuando comenzaron los ataques en septiembre, publicaciones recientes de él y de otros funcionarios de la administración y cuentas oficiales en redes sociales han sido más vagas, usando solo palabras generales como “drogas” y “narcóticos”, sin especificar un tipo, encontró el Herald.
La administración aún no ha producido evidencia pública de que las personas que ha matado sean narcotraficantes, lo que ha generado preocupación tanto en el Congreso como entre aliados de EEUU de que los ataques letales puedan ser ilegales.
“Elemento de esperanza”
La oposición abierta al régimen venezolano ha sido desde hace tiempo un foco tanto para Trump como para Rubio.
El Departamento de Justicia de EEUU bajo la primera administración Trump acusó al Presidente venezolano Nicolás Maduro por supuesta colaboración con la guerrilla izquierdista colombiana FARC y por “inundar” a Estados Unidos con cocaína a principios de 2020. Los fiscales federales también argumentaron que Maduro había llegado a ser el líder del Cartel de Los Soles —un sindicato del crimen organizado informal que generalmente se cree está encabezado por altos mandos del ejército venezolano.
Funcionarios estadounidenses el año pasado cuestionaron la integridad de las elecciones en Venezuela después de que Maduro declarara la victoria. Señalaron que las actas de escrutinio obtenidas en las mesas electorales por la oposición y observadores independientes muestran un resultado distinto al anunciado por los administradores electorales del país.
Pero el notable despliegue militar en el sur del Caribe —alrededor de una décima parte de la flota global estadounidense está ahora desplegada en el área— marca una nueva fase en las tensiones entre Washington y Caracas.
La escalada de tensiones ha ido de la mano con los mensajes públicos sobre Venezuela de funcionarios y agencias del gobierno estadounidense, encontró el Herald.
La frecuencia con la que funcionarios y cuentas de agencias gubernamentales han publicado sobre cómo Venezuela y el régimen de Maduro son un problema extranjero y militar ha aumentado drásticamente antes y desde el despliegue militar.
Las redes sociales son el mejor medio para que figuras políticas transmitan sus ideas, ya que eliminan cualquier moderación o interferencia con sus mensajes como las verificaciones de hechos que podría ofrecer un medio tradicional, dijo Pinal Yildrim. Yildirim, profesor de la University of Pennsylvania que estudia el mensaje político y las redes sociales.
Como las redes sociales ya se basan en seguidores con intereses comunes, los funcionarios o legisladores que publican sobre una política automáticamente obtienen amplificación de su base.
“En cierto modo es como predicarle a un coro”, dijo Yildirim, pero advirtió no sobregeneralizar sobre tendencias ya que cada situación o usuario de redes sociales es diferente.
Las publicaciones recientes sobre el régimen de Maduro y los ataques militares, encontró el Herald, han recibido casi 1.5 millones de vistas en promedio —cinco veces más que las publicaciones que presentan la afluencia de inmigrantes venezolanos indocumentados como un problema doméstico.
Las casi dos decenas de ataques letales en el Caribe hasta ahora han resultado controvertidos, incluso con aliados de larga data de EEUU como el Reino Unido, que según se informa pausó el intercambio de inteligencia por temor a que las acciones militares puedan ser ilegales.
Algunas figuras prominentes de la comunidad venezolana en el sur de la Florida pidieron cautela, pero todas dijeron al Herald que veían la presencia militar estadounidense como un “elemento de esperanza” que podría provocar la caída del régimen de Maduro.
Maria Corina Machado, la principal líder opositora de Venezuela y ganadora del Premio Nobel de la Paz de este año, calificó la estrategia de Trump como “absolutamente correcta” en el America Business Forum en Miami a principios de este mes.
Haciendo eco a los funcionarios estadounidenses, ella llamó a Maduro “jefe de una estructura narcoterrorista” y dijo que Trump está trabajando para desbaratar las redes de “tráfico de drogas, contrabando de oro, tráfico de armas y de personas” en la región.
“Maduro comenzó esta guerra”, dijo ella. “El Presidente Trump la está terminando”.
Los reporteros del Miami Herald Antonio Delgado y Susan Merriam, de McClatchy, contribuyeron con reportes.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2025, 0:33 p. m. with the headline "Cómo Trump, Rubio y otros están usando las redes sociales para justificar acciones contra Venezuela."