Amistad ‘divertida’: Correos de Epstein muestran vínculos con élite de Venezuela
Francisco D’Agostino, un empresario venezolano que en el pasado fue sancionado por Estados Unidos por ayudar a Caracas a evadir restricciones petroleras, mantuvo una estrecha relación con el desacreditado financista estadounidense Jeffrey Epstein, proponiéndole negocios, ofreciendo información política y sugiriendo presentaciones con algunas de las figuras más poderosas de Venezuela, según muestran registros recientemente divulgados.
Correos electrónicos hechos públicos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelan que D’Agostino —cuñado del dirigente opositor Henry Ramos Allup— se comunicó con frecuencia con Epstein a partir de 2012, mientras Venezuela lidiaba con la incertidumbre por el deterioro de la salud del presidente Hugo Chávez, y después de que Epstein fuera arrestado por cargos estatales de delito grave por procurar a una menor para prostitución y solicitar prostitución.
La correspondencia muestra a D’Agostino posicionándose como un puente entre Epstein y la élite política y financiera de Venezuela entre 2012 y 2018, antes de que Washington impusiera amplias sanciones al sector petrolero del país.
Una amistad “divertida”
La relación parece haber comenzado después de que D’Agostino visitara la isla privada de Epstein en las Islas Vírgenes de Estados Unidos, que posteriormente se convirtió en el centro de las acusaciones federales de tráfico sexual contra el financista.
“Me divertí muchísimo en Little St. Jeffrey”, escribió D’Agostino en un correo electrónico del 2 de octubre de 2012. “La water gazelle es realmente impresionante… qué chica tan bella e inteligente. En fin, disfruté mucho hablar contigo y me encantaría seguir explorando las diferentes posibilidades de hacer dinero juntos… veo el comienzo de una amistad divertida y duradera”.
Uno de los documentos no tachó el nombre de la persona a la que se refería D’Agostino, pero el Miami Herald decidió omitir el nombre de la mujer. Los nombres de varias víctimas de Epstein han aparecido sin tachar en los documentos publicados hasta ahora.
Epstein respondió cordialmente en intercambios posteriores y buscó el consejo de D’Agostino mientras Venezuela entraba en un momento políticamente frágil.
En diciembre de 2012, con Chávez luchando contra el cáncer en Cuba, D’Agostino ofreció un análisis político directo.
“Parece muy acertado que a Chávez le quedan unos seis meses o menos”, escribió, señalando que la Constitución exigiría elecciones dentro de los 30 días posteriores a la muerte del presidente. “Creo que hay una probabilidad muy alta de que alguien del movimiento chavista, pero menos radical, gane las elecciones”.
Chávez murió el 5 de marzo de 2013. Su sucesor, Nicolás Maduro, ganó por estrecho margen las elecciones presidenciales del mes siguiente en unos comicios que la oposición denunció ampliamente como fraudulentos.
D’Agostino también visitó a Epstein en Nueva York varias veces a lo largo de los años, según los correos entre ambos y agendas enviadas a Epstein incluidas en el conjunto de documentos.
El 12 de octubre de 2012, Epstein escribió a D’Agostino: “ah [tachado] veré si ella puede quedarse mañana” y aparentemente adjuntó una foto de una mujer, cuyo rostro fue censurado, usando ropa interior.
Más tarde, en 2013, D’Agostino envió un correo a Epstein que en parte decía: “Quiero llevar a [tachado] a Los Roques. ¿Está bien contigo?”
D’Agostino también envió a Epstein un colorido mensaje de Año Nuevo en 2013. “Espero que te lleguen los tres Reyes Magos”, escribió, seguido de: “Fuc’KING’ Drin’KING’ And Smo’KING’”.
Petróleo, bonos y acceso político
Al mismo tiempo, D’Agostino aconsejó a Epstein sobre posibles inversiones en bonos emitidos por la estatal Petróleos de Venezuela, PDVSA. A partir de 2012, Epstein compró al menos $4.5 millones en bonos de PDVSA con vencimiento en 2015, justo cuando los ingresos petroleros del país comenzaban una fuerte caída.
Entre 2014 y 2015, los ingresos petroleros de Venezuela cayeron aproximadamente 40%, según datos públicos, en medio del colapso de los precios globales, el aumento de la corrupción y la caída de la producción.
En otro correo, D’Agostino detalló una serie de presentaciones que podía organizar para Epstein durante un posible viaje a Venezuela, una lista que parece un retrato de la estructura de poder del país en el apogeo de la influencia de Chávez.
Propuso reuniones con Baldo Sansó, descrito como asesor financiero de PDVSA y cuñado del entonces ministro de Petróleo Rafael Ramírez; el general Alejandro Andrade, jefe del tesoro venezolano y cercano aliado de Chávez; y Jorge Hernández, a quien describió como “uno de los amigos más cercanos de Chávez”.
También mencionó a Yuchi Chen, descrito como representante del gobierno chino en Venezuela encargado de los acuerdos bilaterales, un papel clave en un momento en que Beijing extendía miles de millones de dólares en préstamos respaldados por petróleo a Caracas.
Más allá de los círculos políticos, D’Agostino sugirió presentaciones con importantes figuras del sector privado, incluidos los ejecutivos de telecomunicaciones Eduardo Stigol de Intercable y Oswaldo Cisneros de Digitel —a quien describió como “probablemente el venezolano más rico”— así como el banquero José María Nogueroles, dueño del BNC, la institución que D’Agostino indicó que les interesaba adquirir.
También destacó a Alejandro Betancourt, cofundador de Derwick Associates, señalando que el entonces empresario de 34 años había obtenido más de $3,000 millones en contratos gubernamentales y calificándolo como “un chico muy muy interesante”.
La amplitud de nombres —que abarca petróleo, finanzas, telecomunicaciones, banca, el sector militar y los intereses estatales chinos— subraya el nivel de acceso que D’Agostino sugería poder ofrecer mientras cortejaba los negocios de Epstein.
En un correo del 6 de noviembre de 2012 escribió: “Alejandro Betancourt, mi socio, y yo estamos disponibles para reunirnos contigo el lunes 19 de noviembre. ¿Almorzamos? ¿En tu casa?”
Aunque se propusieron varias fechas para posibles reuniones en Caracas, no está claro si Epstein llegó a realizar el viaje.
En un correo del 7 de noviembre de 2012, Epstein parece responder a “Larry”, probablemente una referencia a su piloto Larry Visoski, que no quiere “arriesgarse” a ir a Caracas.
En correos anteriores, “Larry” le dice a Epstein que una empresa llamada “Hyperion Aviation” había estado “involucrada con drogas en Venezuela” en agosto de 2012. El nombre de la compañía del piloto era “Hyperion Air, Inc.”, lo que generó una “alerta”, dijo.
Más tarde, Epstein le dijo a D’Agostino que tendría que someterse junto con su tripulación a una inspección de dos horas si viajaba, por lo que no creía que finalmente iría.
Años después: sanciones y escrutinio
En 2019, tanto D’Agostino como Epstein quedaron bajo escrutinio de las autoridades estadounidenses.
El Departamento del Tesoro sancionó a D’Agostino por presuntamente operar en el sector petrolero venezolano y asistir materialmente a PDVSA tras las amplias restricciones impuestas por Washington.
“D’Agostino fue designado hoy por operar en el sector petrolero de la economía venezolana y por haber asistido materialmente o proporcionado apoyo financiero, material o tecnológico a PDVSA”, dijo el Tesoro en ese momento.
Ese mismo año Epstein fue arrestado por autoridades federales por cargos relacionados con presunto abuso sexual ocurrido años antes en sus residencias de Palm Beach y Manhattan.
Según autoridades estadounidenses, D’Agostino trabajó junto al empresario colombiano Álex Saab y otros para coordinar la compra y venta de crudo venezolano.
Saab fue extraditado a Estados Unidos desde Cabo Verde y recluido en Miami como principal acusado en un caso de conspiración para lavado de dinero por $350 millones vinculado a Maduro. El caso fue desestimado en diciembre de 2023 después de que el entonces presidente Joe Biden lo indultara como parte de un intercambio de prisioneros con el régimen venezolano. Saab fue liberado y regresó a Venezuela.
Más de dos años después —y semanas después de que Maduro fuera capturado por fuerzas estadounidenses a principios de enero por cargos de narcotráfico presentados en Nueva York— Saab podría volver a enfrentar el escrutinio de fiscales federales en Miami, según fuentes familiarizadas con el asunto, aunque no se han anunciado nuevos cargos.
El Tesoro también sancionó a asociados, empresas y embarcaciones presuntamente involucradas en una red utilizada por el exministro de Petróleo Tareck El Aissami para evadir sanciones y revender crudo venezolano a través de canales clandestinos.
Las sanciones congelaron cualquier activo bajo jurisdicción estadounidense. El Tesoro retiró a D’Agostino de su lista de sancionados el año pasado.
Por separado, Derwick Associates ha enfrentado acusaciones de Transparencia Venezuela, capítulo local de Transparency International, que estima que la empresa sobrecargó al Estado venezolano por hasta $2,900 millones, acusaciones que la compañía y sus ejecutivos han negado.
Medios españoles informaron en 2024 que la Audiencia Nacional abrió una investigación preliminar sobre presuntas irregularidades financieras que involucran a exejecutivos de Derwick, incluido D’Agostino. Él ha negado haber tenido un rol formal en la empresa y no ha sido condenado por delito alguno.
D’Agostino ha estado durante años bajo escrutinio en Venezuela por sus vínculos empresariales y familiares. Es hermano de Diana D’Agostino, esposa de Ramos Allup, líder del partido opositor Acción Democrática.
Un intercambio revelador
La correspondencia recientemente divulgada añade otra capa a la compleja red que vincula el sector petrolero venezolano, empresarios con conexiones políticas y financistas internacionales.
Las visitas a la isla de Epstein fueron un tema recurrente en los correos. En enero de 2013, Epstein invitó a D’Agostino a regresar, diciéndole que “visitara cuando quisiera”.
D’Agostino respondió: “Por cierto… ¿cómo está mi water gazelle?”
Epstein respondió que ella estaba “aquí y desnuda”.
Más tarde ese año preguntó nuevamente “¿Cómo está la gazelle?”, a lo que Epstein respondió: “se añadieron dos nuevas a la colección”.
Epstein fue arrestado en julio de 2019 por cargos federales de tráfico sexual y posteriormente encontrado muerto en una cárcel de Nueva York en lo que las autoridades calificaron como suicidio.