Liberan a cadetes presos en Venezuela por usar popular videojuego
Cuando las autoridades venezolanas arrestaron a un grupo de cadetes de academia militar el año pasado, los fiscales señalaron una prueba inusual: que los agarraron usando el popular videojuego Call of Duty.
Ahora, tras casi un año tras las rejas, los jóvenes están en libertad — parte de una ola de excarcelaciones bajo una nueva ley de amnistía que está reavivando el debate sobre el sistema de justicia del país.
Los cadetes se encontraban entre aproximadamente 30 presos políticos liberados el lunes de la prisión El Rodeo I, uno de los centros de detención más notorios del país, tras la ratificación de la legislación destinada a aliviar las tensiones políticas después de años de conflicto.
Su caso se convirtió rápidamente en uno de los más controvertidos surgidos de la ofensiva del gobierno contra la disidencia dentro de las fuerzas armadas, generando críticas de defensores de derechos humanos que afirmaron que la acusación se basó en pruebas endebles y reflejó una profunda sospecha hacia cualquier percepción de deslealtad dentro de las filas militares.
El episodio ha llegado a simbolizar lo que grupos de derechos humanos describen como la criminalización de la disidencia percibida dentro del ejército venezolano, donde las autoridades han impulsado cada vez más acusaciones de conspiración basadas en pruebas opacas o débiles.
Su liberación subraya tanto el esfuerzo del régimen de Caracas por proyectar una imagen de reconciliación como la persistente desconfianza sobre cómo ha utilizado el sistema de justicia contra críticos y supuestos opositores internos.
“Todos los involucrados en el caso de los cadetes ya han sido liberados”, dijo Gonzalo Himiob, vicepresidente del grupo de derechos humanos Foro Penal, añadiendo que la única prueba presentada en su contra fue su uso del juego.
Continúan las liberaciones
Foro Penal informó el martes que ha verificado la liberación de 109 personas desde que la ley de amnistía entró en vigor el viernes, incluidas siete liberaciones ese día, 15 el sábado, 46 el domingo y 41 el lunes, mientras señalaba que otros casos adicionales aún están bajo revisión.
El presidente de la organización, Alfredo Romero, afirmó que otros 545 presos políticos han sido liberados desde el 8 de enero, cuando las autoridades anunciaron por primera vez planes para liberar lo que describieron como un “número significativo” de detenidos.
Foro Penal distingue entre liberaciones plenas y “excarcelaciones”, en las que los detenidos salen de prisión pero siguen sujetos a restricciones como prohibiciones de viaje o comparecencias obligatorias ante tribunales.
Funcionarios gubernamentales aseguran que más de 2,000 detenidos han sido liberados bajo medidas cautelares y que al menos 177 prisioneros han recibido beneficios completos de amnistía, según cifras proporcionadas por el legislador del partido oficialista Jorge Arreaza, quien encabeza la comisión parlamentaria encargada de supervisar el cumplimiento.
Un proceso controvertido
Los cadetes que fueron liberados, estudiantes de cuarto y quinto año que se preparaban para incorporarse a las fuerzas armadas de Venezuela, fueron arrestados entre febrero y marzo de 2025, según sus familiares.
Las autoridades ofrecieron pocos detalles en ese momento, pero el ministro del Interior, Diosdado Cabello, alegó la existencia de un complot militar para secuestrar al ex presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno.
Posteriormente, el entonces gobernante Nicolás Maduro afirmó que las fuerzas de seguridad habían desmantelado lo que describió como una “célula nazi”.
Abogados y defensores de derechos humanos rechazaron esas afirmaciones, señalando que el caso se basó en pruebas débiles o fabricadas.
Según los familiares, los investigadores acusaron a los cadetes de haber sido contactados por agentes extranjeros a través de las funciones en línea de Call of Duty para coordinar una conspiración armada — acusaciones que sus equipos de defensa desestimaron por infundadas.
Call of Duty es una de las franquicias de videojuegos más populares del mundo, con millones de jugadores que participan diariamente en partidas multijugador en línea.
Libertad tras un año
Al salir de prisión, varios de los cadetes liberados describieron su excarcelación como agridulce, señalando que muchos detenidos aún permanecen tras las rejas.
“Fui víctima de maltrato y fui acusado de delitos que no cometí”, dijo Javier Rivas, uno de los ex cadetes, a reporteros locales.
Los jóvenes gritaron “¡Libertad, libertad!” mientras abrazaban a sus familiares fuera del recinto.
Daiker Carrizález, otro ex detenido, afirmó que alrededor de 300 reclusos permanecen en El Rodeo I, añadiendo que varios llevan días en huelga de hambre.
Denuncias de abuso
Algunos de los detenidos liberados afirmaron que permanecieron incomunicados durante varios días tras su arresto y que fueron sometidos a abusos físicos para forzar confesiones.
“Sufrí tortura, golpes, maltrato físico”, dijo Rivas, añadiendo que pasó cuatro días en una casa clandestina durante las primeras etapas de su detención.
Grupos de derechos humanos han acusado durante años a agencias de inteligencia venezolanas de operar centros de detención secretos donde los detenidos políticos permanecen sin contacto con sus familias — acusaciones que las autoridades niegan.
Las familias afirmaron que no fueron informadas del paradero de los cadetes durante meses y que solo conocieron detalles tras presentar solicitudes formales ante oficinas gubernamentales a principios de este año.
Ana Luisa Hernández, madre del cadete Carlos Fernández, señaló que su hijo era un adolescente al momento de su arresto y sufrió lesiones durante los interrogatorios, según informes previos de medios.
Himiob indicó que Foro Penal está documentando testimonios de los detenidos liberados, pero declinó ofrecer más detalles.
Luis Manuel Vieira, otro ex cadete, comparó las condiciones dentro de la prisión con la situación política más amplia del país.
“Esta prisión es como una pequeña Venezuela”, dijo a reporteros locales. “Los guardias son los líderes y los prisioneros son el pueblo que lucha todos los días por la libertad”.
Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de El Nuevo Herald.