Venezuela

Estados Unidos y Venezuela reabren embajadas tras siete años de ruptura diplomática

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reúne con la encargada de negocios de Estados Unidos para los asuntos venezolanos, Laura Dogu, en Caracas el 2 de febrero de 2026.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reúne con la encargada de negocios de Estados Unidos para los asuntos venezolanos, Laura Dogu, en Caracas el 2 de febrero de 2026. Palacio Miraflores

Estados Unidos y Venezuela han acordado restablecer relaciones diplomáticas y consulares, reabriendo un canal formal entre Washington y Caracas por primera vez desde que los vínculos fueron cortados en 2019.

La decisión marca un paso significativo dentro del marco de cooperación que ha surgido entre ambos gobiernos tras la dramática operación estadounidense en enero que condujo a la captura del hombre fuerte venezolano, Nicolás Maduro.

En un comunicado, el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que el acuerdo tiene como objetivo apoyar la estabilidad y sentar las bases para la transición política de Venezuela.

“Estados Unidos y las autoridades interinas venezolanas han acordado restablecer relaciones diplomáticas y consulares”, señaló el departamento. “Este paso facilitará nuestros esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política en Venezuela”.

El comunicado añadió que la interacción de Washington con las autoridades interinas encargadas de Venezuela está diseñada para ayudar a crear las condiciones para una transición democrática.

“Nuestra colaboración está enfocada en ayudar al pueblo venezolano a avanzar mediante un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno democráticamente elegido”, indicó el departamento.

El anuncio representa un giro importante frente al congelamiento diplomático que había definido las relaciones entre ambos países durante casi siete años.

Estados Unidos retiró a sus diplomáticos y suspendió las operaciones de su embajada en Caracas a comienzos de 2019 después de que el gobierno de Maduro rompiera relaciones diplomáticas en respuesta al reconocimiento por parte de Washington del líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

Desde entonces, el compromiso diplomático de Estados Unidos con Venezuela había sido gestionado en gran medida desde la embajada estadounidense en Bogotá, Colombia.

La ruptura de relaciones se convirtió en uno de los símbolos más visibles de la profunda crisis política que envolvió a Venezuela durante el mandato de Maduro, mientras Washington imponía amplias sanciones y buscaba aislar internacionalmente al gobierno socialista.

El deshielo diplomático que ahora se desarrolla se produce después de la decisión de la administración Trump en enero de capturar a Maduro junto con su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron trasladados a Nueva York, donde ahora están siendo juzgados por presuntos cargos de narcotráfico.

Tras la salida de Maduro, la administración presentó una hoja de ruta en tres fases destinada a guiar a Venezuela a través de una transición política. El plan contempla una secuencia de estabilización, recuperación económica y, finalmente, elecciones democráticas.

El presidente Donald Trump designó a la influyente figura chavista Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro, para liderar la fase inicial de estabilización como presidenta interina, una decisión que inicialmente sorprendió a muchos analistas, pero que desde entonces se ha convertido en un elemento central de la estrategia de Washington.

Trump ha elogiado repetidamente la cooperación de Rodríguez con Estados Unidos y ha descrito a su gobierno como un socio en la restauración del orden en el país tras años de colapso económico y turbulencia política.

Funcionarios señalan que reconstruir los canales diplomáticos es una parte clave de ese proceso.

En las últimas semanas, ambos gobiernos han dado pasos iniciales para restablecer una presencia diplomática en las capitales del otro.

A finales de enero, Laura Dogu, encargada de negocios de Estados Unidos para Venezuela, llegó a Caracas con la misión de iniciar el proceso de reapertura de la misión diplomática estadounidense.

El restablecimiento de los servicios consulares podría tener efectos prácticos inmediatos para millones de venezolanos que viven en el extranjero y para estadounidenses con vínculos con el país sudamericano, incluidos quienes buscan visas, pasaportes y otros documentos.

Para Washington, el cambio diplomático también refleja un esfuerzo más amplio por estabilizar a Venezuela tras años de agitación política y colapso económico que desencadenaron una de las mayores crisis migratorias del hemisferio occidental.

Más de ocho millones de venezolanos han huido del país durante la última década, muchos de ellos asentándose en toda América Latina y en Estados Unidos.

Funcionarios estadounidenses han dicho que restaurar la gobernabilidad básica y la actividad económica en Venezuela es esencial para frenar las presiones migratorias y promover la estabilidad regional.

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de marzo de 2026, 7:41 p. m..

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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