Venezuela

Broche de Delcy Rodríguez aviva disputa territorial con Guyana

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (a la izquierda), se reúne con la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, durante una visita al Caribe Oriental los días domingo 26 y lunes 27 de abril de 2026. La visita desató posteriormente una controversia, al parecer debido a un obsequio de Rodríguez.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (a la izquierda), se reúne con la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, durante una visita al Caribe Oriental los días domingo 26 y lunes 27 de abril de 2026. La visita desató posteriormente una controversia, al parecer debido a un obsequio de Rodríguez. Barbados Prime Minister Mia Mottley Facebook page

Lo que se suponía sería una visita de solidaridad a naciones del Caribe por parte de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha desatado en cambio una disputa diplomática que amenaza con ampliar las divisiones dentro del bloque de 15 miembros de la Comunidad del Caribe, conocida como CARICOM.

El presidente de Guyana, Irfaan Ali, y la secretaría de CARICOM emitieron el martes declaraciones por separado condenando las recientes acciones de Rodríguez durante visitas oficiales a Barbados y Granada, donde exhibió un mapa que mostraba la región del Esequibo —rica en recursos y objeto de una prolongada disputa— como parte de Venezuela. La visita a Barbados tuvo lugar el domingo y el lunes, mientras que la de Granada fue a principios de mes, el 9 de abril.

Durante ambas visitas, Rodríguez llevó un broche con un mapa de Venezuela que incluía la región en disputa.

“Esto no es solo una cuestión de simbolismo”, dijo Ali en una declaración dirigida al presidente de CARICOM, el Dr. Terrance Drew, primer ministro de San Cristóbal y Nieves. “Es una afirmación calculada y provocadora de un reclamo que Guyana ha rechazado de manera constante y conforme a derecho, y que está ante la Corte Internacional de Justicia para su adjudicación final”.

“Venezuela no puede, mientras el caso está ante la Corte, intentar normalizar mediante símbolos, mapas, legislación, nombramientos o exhibiciones oficiales lo que no ha logrado establecer en el ámbito legal”, añadió Ali. “Tal conducta no fortalece el caso de Venezuela; socava la confianza en su compromiso declarado con una solución pacífica, el derecho internacional y las relaciones de buena vecindad”.

Caracas desestimó las críticas, y Rodríguez defendió el símbolo como un reflejo de lo que describió como el territorio histórico de Venezuela.

“Ahora incluso les molesta cómo uno se viste”, dijo Rodríguez durante un acto público, reiterando que Venezuela considera el Esequibo parte de su mapa nacional.

El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, también rechazó la protesta de Guyana, calificándola como un intento de distraer de lo que llamó la “verdad histórica” del reclamo territorial venezolano.

Las tensiones entre ambos países se habían relajado en cierta medida a comienzos de este año tras la captura de Nicolás Maduro, lo que dio paso al gobierno interino de Rodríguez. La transición política generó expectativas cautelosas entre observadores regionales de que Caracas podría adoptar una postura menos confrontacional en disputas de larga data, incluido el Esequibo.

Sin embargo, el uso público del broche con forma de mapa por parte de Rodríguez ha sido interpretado ampliamente en Georgetown y entre diplomáticos regionales como una señal de que la nueva administración no ha abandonado los reclamos territoriales de Venezuela. Más bien, el gesto sugiere continuidad en la posición de Caracas, incluso mientras busca reactivar sus relaciones diplomáticas y económicas con países vecinos.

La disputa por el Esequibo, que tiene aproximadamente el tamaño de Florida, se remonta a 1899, cuando Guyana recibió la región mediante un laudo arbitral que Venezuela nunca ha reconocido. El reclamo sobre el territorio ha unido históricamente tanto a la oposición como al gobierno venezolano, y ha sido un factor clave en la incapacidad de la Comunidad del Caribe para respaldar plenamente los esfuerzos opositores en años pasados para desalojar a Maduro del poder antes de que fuera capturado en una redada nocturna por la administración Trump.

Aunque la disputa data de casi dos siglos, se intensificó después de que Guyana descubriera petróleo hace más de cinco años y la empresa ExxonMobil comenzara a perforar.

En diciembre de 2023, Maduro celebró un controvertido referendo que afirmó contar con un 98% de apoyo público para reclamar la soberanía sobre la región, una votación ampliamente criticada por presunto fraude y falta de transparencia. Antes de entrar en conflicto con la administración Trump en enero, Maduro había intensificado su postura sobre el reclamo mientras reforzaba el apoyo militar en la zona.

En su carta a Drew, Ali señaló que Guyana ha sostenido consistentemente que la disputa fronteriza quedó resuelta con el laudo arbitral de 1899.

“El resurgimiento del reclamo por parte de Venezuela décadas después, y sus medidas más recientes que pretenden anexar el Esequibo y nombrar funcionarios para ese territorio, forman parte de un patrón de conducta incompatible con el derecho internacional y con el proceso al que se ha sometido el asunto”, escribió.

La nueva controversia surge en un momento en que la región ya enfrenta divisiones internas. En febrero, la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, acusó públicamente a otros líderes caribeños y a la secretaría de no apoyar a su país y a Guyana frente a las amenazas de Venezuela durante la campaña de presión de Estados Unidos hacia la nación sudamericana.

Posteriormente, pidió públicamente la renuncia de la secretaria general de CARICOM, la economista beliceña Carla Barnett.

Ali no mencionó a ningún líder en particular en su carta, pero el incidente probablemente enfríe las relaciones con sus homólogos, con quienes había estado fortaleciendo lazos discretamente. En la misiva recordó a los jefes de gobierno “su reiterado e inequívoco apoyo a la soberanía e integridad territorial de Guyana, así como a la resolución de la controversia mediante el proceso judicial ante la Corte”.

En una rueda de prensa, la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, y Rodríguez intercambiaron obsequios. Rodríguez afirmó que la visita avanzó “muchos, muchos temas importantes para el bienestar de nuestros pueblos”, incluidos planes para que Barbados participe en la producción agrícola en Venezuela.

En una declaración el martes, la Comunidad del Caribe señaló que tomó nota de la “grave preocupación” de Ali. La secretaría también destacó la controversia en torno a la visita de Rodríguez, donde “material que afirma el reclamo de Venezuela sobre la región del Esequibo de Guyana fue exhibido públicamente”.

Si bien cada Estado miembro conserva el derecho soberano de mantener relaciones bilaterales con socios externos, CARICOM, en línea con Ali, indicó que también deben “tener presentes sus responsabilidades colectivas” y “defender los principios del derecho internacional, el respeto a los procesos judiciales y las relaciones de buena vecindad”.

El comunicado concluyó: “El apoyo histórico e inequívoco de la Comunidad a la soberanía e integridad territorial de Guyana, así como a la resolución pacífica de la controversia a través de la Corte, se mantiene firme e inalterado.”

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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