Saab vuelve a corte federal de Miami por caso de corrupción chavista
El exministro venezolano y empresario colombiano Alex Saab, identificado por fiscales estadounidenses como uno de los principales operadores financieros del depuesto líder venezolano Nicolás Maduro, compareció este lunes ante una corte federal en Miami para enfrentar nuevos cargos de lavado de dinero tras haber sido deportado durante el fin de semana desde Venezuela.
Vestido con un overol marrón, Saab, de 54 años, compareció ante la jueza Marty Fulgueira Elfenbein en la corte federal del centro de Miami, donde fiscales del Distrito Sur de Florida anunciaron nuevos cargos por lavado de dinero, conspiración para realizar transacciones financieras y ocultamiento del origen de fondos.
Saab había enfrentado previamente cargos de lavado de dinero en Miami vinculados a contratos de viviendas en Venezuela, pero fue liberado en 2023 tras recibir un indulto presidencial de Joe Biden como parte de un acuerdo de intercambio de prisioneros con el gobierno de Maduro. Ahora enfrenta un conjunto distinto de acusaciones relacionadas con lucrativos contratos del gobierno venezolano, incluidos acuerdos vinculados al controvertido programa de subsidios alimentarios CLAP.
Fiscales federales alegan que Saab pagó sobornos a funcionarios venezolanos, incluido Maduro, mientras ayudaba a mover enormes sumas de dinero a través de redes financieras internacionales.
Las autoridades venezolanas anunciaron la deportación de Saab el sábado mediante un comunicado emitido por el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME).
“El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela informa la deportación del ciudadano colombiano Alex Naim Saab Morán, realizada este 16 de mayo de 2026, en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana”, señaló la agencia.
El comunicado agregó que Saab era requerido por su presunta vinculación con “diversos delitos en los Estados Unidos de América, asunto público, notorio y comunicacional”.
Aunque las autoridades venezolanas evitaron cuidadosamente describir la medida como una extradición, Saab fue efectivamente transferido a custodia estadounidense en medio de una creciente cooperación entre Washington y el gobierno interino venezolano encabezado por Delcy Rodríguez.
El regreso de Saab a custodia estadounidense representa otro giro dramático dentro de una larga saga política y judicial que se ha extendido entre Caracas, Cabo Verde y Miami.
Durante buena parte de la era de Maduro, Saab fue considerado uno de los operadores financieros más influyentes del líder venezolano, supervisando acuerdos comerciales internacionales que, según los fiscales, ayudaron a mover miles de millones de dólares mediante complejas redes de empresas fachada, intermediarios y cuentas en el extranjero.
Anteriormente pasó más de dos años en una cárcel federal en Miami tras ser extraditado desde Cabo Verde en 2021. Pero el proceso judicial en su contra se detuvo abruptamente en diciembre de 2023, cuando el presidente Joe Biden le otorgó un indulto como parte de un acuerdo de intercambio de prisioneros negociado con el régimen de Maduro.
Tras regresar a Venezuela, Saab fue recibido públicamente por aliados de Maduro y posteriormente nombrado ministro de Industria y Producción Nacional. Sin embargo, su rehabilitación política duró poco.
A comienzos de este año, Saab prácticamente desapareció de la vida pública en medio de reportes que señalaban que había sido detenido poco después de que la presidenta interina Delcy Rodríguez lo removiera del gabinete.
Su traslado nuevamente a Estados Unidos ocurre en un momento particularmente delicado para el gobierno interino venezolano, que ha intentado mantener la estabilidad interna mientras responde a crecientes presiones de Washington para cooperar en investigaciones de corrupción y casos criminales vinculados al antiguo régimen.
Rodríguez asumió el poder tras la operación militar estadounidense del 3 de enero que resultó en la captura y salida de Maduro del poder. Desde entonces, funcionarios cercanos al gobierno interino han sostenido discretamente negociaciones con autoridades estadounidenses sobre diversos temas políticos y judiciales, según personas familiarizadas con las conversaciones.
Entre los temas discutidos repetidamente estaba la situación de Saab y la posibilidad de que pudiera aportar información útil para investigaciones criminales en curso.
Personas familiarizadas con las conversaciones dijeron previamente al Miami Herald que los investigadores estadounidenses consideran a Saab como alguien con conocimiento íntimo de los mecanismos financieros que sostuvieron durante años al círculo cercano de Maduro.
“Estados Unidos necesita a Saab porque tiene información crucial sobre las operaciones financieras de Maduro y puede aportar pruebas para cargos de narcoterrorismo”, dijo una fuente familiarizada con las negociaciones al Herald. “Él manejaba el dinero. Si los investigadores quieren demostrar cómo se movieron los fondos a través del sistema y cómo esos fondos pudieron haber respaldado actividades criminales, Saab es un testigo clave”.
Fiscales federales en Miami han acusado a Saab de supervisar esquemas que generaron enormes ganancias mediante contratos inflados del gobierno venezolano.
Una de las investigaciones más importantes se centra en el programa de distribución de alimentos CLAP, creado para proporcionar alimentos subsidiados durante el colapso económico venezolano. Los fiscales alegan que Saab y sus asociados manipularon el programa mediante contratos sobrevalorados y transacciones financieras internacionales diseñadas para ocultar ganancias ilícitas.
Las autoridades también habían acusado previamente a Saab de lavar más de $350 millones vinculados a contratos de viviendas en Venezuela.
Saab fue detenido por primera vez en junio de 2020 después de que su avión hiciera una parada para repostar combustible en Cabo Verde mientras viajaba hacia Irán. En ese momento sostuvo que actuaba como enviado diplomático de Maduro en una misión relacionada con negociaciones de combustible y oro, pero tribunales estadounidenses rechazaron esos argumentos.
Tras una larga batalla de extradición, Saab fue trasladado a Miami en octubre de 2021 y permaneció detenido a la espera de juicio.
Sus nuevos problemas judiciales podrían aumentar la preocupación entre antiguos aliados de Maduro que ya enfrentan el escrutinio de fiscales estadounidenses.
Entre ellos figura el empresario venezolano de medios Raúl Gorrín, propietario de Globovisión, acusado en 2024 de conspirar para lavar $1.200 millones presuntamente desviados de Venezuela mediante esquemas corruptos relacionados con el petróleo y operaciones cambiarias.
El renovado enfoque sobre Saab también podría aumentar la presión sobre altos dirigentes chavistas como el ministro del Interior Diosdado Cabello, a quien las autoridades estadounidenses han vinculado con la organización de narcotráfico Cartel de los Soles.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2026, 0:48 p. m..