Venezuela

Silva denuncia alto riesgo de traición en el chavismo tras caso Saab

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (centro), el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum (izq.) y el ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, durante una reunión en el Palacio Presidencial de Miraflores en Caracas, el miércoles 4 de marzo de 2026.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (centro), el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum (izq.) y el ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, durante una reunión en el Palacio Presidencial de Miraflores en Caracas, el miércoles 4 de marzo de 2026. AFP via Getty Images

La decisión de la presidenta interina de Venezuela Delcy Rodríguez de entregar al operador financiero del régimen Alex Saab a Estados Unidos para enfrentar cargos de corrupción ha puesto a todos los miembros del movimiento socialista gobernante de Venezuela en riesgo de correr la misma suerte, advirtió un influyente dirigente radical del chavismo.

Los comentarios de Mario Silva, difundidos en un video publicado en redes sociales, ofrecen una nueva muestra de las fracturas cada vez más profundas dentro del régimen de Caracas, mientras Rodríguez busca apaciguar a la administración Trump al mismo tiempo que intenta mantener el control sobre el movimiento socialista fundado por el fallecido presidente Hugo Chávez hace un cuarto de siglo.

Silva, el histórico conductor del programa oficialista La Hojilla, ha advertido durante semanas que ese delicado equilibrio está condenado al fracaso y que Rodríguez y sus aliados en el gobierno interino que asumió el poder tras la operación militar estadounidense de que en enero sacó del poder al ex gobernante Nicolás Maduro terminarán siendo traicionados por Washington.

Aliado incondicional de Maduro y expulsado en marzo de la televisora estatal Venezolana de Televisión, Silva se ha convertido en quizá el rostro público más visible del descontento dentro del llamado chavismo duro.

Los comentarios de esta semana parecieron dirigidos al ministro del Interior, Diosdado Cabello, quien recientemente acusó a Silva de alimentar divisiones dentro del movimiento chavista mediante una retórica cada vez más confrontacional en medio de las crecientes tensiones del escenario político de la era post-Maduro.

En su intervención, Silva argumentó que Cabello y otros altos funcionarios — incluida la propia Rodríguez — enfrentan ahora riesgos compartidos tras la decisión de entregar a Saab, quien compareció el lunes ante una corte federal en Miami para enfrentar nuevos cargos de lavado de dinero después que fue deportado desde Venezuela el fin de semana pasado.

“Cuando hablé de los riesgos de cierta decisión, me refería a todos”, dijo Silva. “Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez, todo el gobierno”.

Para subrayar lo que describió como la creciente amenaza que enfrenta el movimiento oficialista, Silva leyó en voz alta una publicación en redes sociales del congresista republicano estadounidense Carlos Giménez, de Miami, un cercano aliado del presidente Donald Trump y uno de los críticos más duros del liderazgo socialista venezolano en Washington.

En el mensaje, Giménez instó a Rodríguez a arrestar a Cabello, a quien describió como “uno de los ejecutores más poderosos del régimen”, presuntamente vinculado con “corrupción, represión y redes criminales que han desestabilizado toda una región”.

El congresista también pidió a Rodríguez entregar a Cabello a las autoridades estadounidenses, argumentando que “la rendición de cuentas no puede ser selectiva” y que “la justicia debe ser integral”.

“Es hora de terminar el trabajo”, escribió Giménez en la declaración citada por Silva.

Cabello, una de las figuras más influyentes del régimen y aliado histórico de Maduro, ha sido acusado por autoridades estadounidenses de narcotráfico, corrupción y vínculos con el crimen organizado, acusaciones que ha negado reiteradamente.

Durante años, Washington ha ofrecido recompensas multimillonarias por información que conduzca al arresto o condena de altos funcionarios venezolanos, incluido Cabello.

Silva presentó las declaraciones de Giménez como evidencia de que la campaña de presión de Washington contra el liderazgo venezolano sigue activa pese al reordenamiento político que siguió a la captura de Maduro a comienzos de este año.

“Si hay otro intento de capturar a Diosdado Cabello, el pueblo responderá porque no vamos a aceptar ese ataque otra vez”, dijo Silva. “Cualquier ataque de los gringos en suelo venezolano, en nuestra patria, en nuestra propia tierra, tendrá respuesta”.

Los comentarios surgen mientras analistas especulan cada vez más sobre la creciente desconfianza y las maniobras internas dentro de la coalición gobernante venezolana tras la captura de Maduro el 3 de enero en una operación respaldada por Estados Unidos en Caracas y el posterior ascenso de Rodríguez como presidenta interina.

Brian Naranjo, un diplomático estadounidense retirado que se desempeñó como número dos de la embajada de Estados Unidos en Caracas entre 2014 y 2018 antes de ser expulsado por el gobierno de Maduro, dijo que existe preocupación entre los chavistas duros sobre la posibilidad de convertirse eventualmente en piezas sacrificables en el esfuerzo de Rodríguez por consolidar el poder.

“La entrega de Alex Saab mostró que los hermanos Rodríguez están dispuestos a doblarse estratégicamente de formas que Maduro nunca hizo”, dijo Naranjo en declaraciones publicadas por el portal venezolano de análisis La Gran Aldea. “La gente alrededor de Diosdado Cabello entiende eso”.

Naranjo sostuvo que los hermanos Rodríguez — Delcy y el presidente de la Asamblea Nacional Jorge Rodríguez — intentan estabilizar su poder acomodando demandas clave de Estados Unidos mientras reestructuran simultáneamente el Estado venezolano para fortalecer su propio control.

La agencia Reuters informó previamente que la exencargada de negocios de Estados Unidos en Caracas, Laura Dogu, presentó a Caracas una lista de al menos siete personas que Washington esperaba que las autoridades venezolanas entregaran. Alex Saab, el empresario colombiano y antiguo aliado de Maduro recientemente deportado a Estados Unidos, supuestamente encabezaba esa lista.

“No hay forma de que Saab haya salido de Venezuela sin el consentimiento de los hermanos Rodríguez, o al menos sin su bendición tácita”, dijo Naranjo.

El exdiplomático afirmó que Cabello y otros sectores duros del chavismo podrían ver cada vez más el acercamiento de Rodríguez con Washington como una amenaza directa para su supervivencia.

“Los hermanos Rodríguez son muy capaces de engañar al presidente Trump y a sus asesores más cercanos para luego volteárseles cuando se sientan nuevamente sólidos”, advirtió Naranjo.

Naranjo describió a Delcy Rodríguez como pragmática y altamente calculadora, mientras reservó críticas especialmente duras para su hermano Jorge Rodríguez, a quien calificó como “probablemente el hombre más malo” que conoció durante sus 32 años de carrera diplomática en América Latina.

También advirtió que el enfoque actual de Washington hacia Venezuela parece centrarse más en la estabilidad y la normalización económica que en una transición democrática.

“En este momento”, dijo, “no existe una política coherente en la Casa Blanca respecto a democracia, Estado de derecho, derechos humanos o transición política”.

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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