Devastador doble terremoto golpea Venezuela; muertos ascienden a 164
La cifra de muertos por el poderoso doble terremoto que sacudió el miércoles la costa caribeña de Venezuela aumentó a al menos 164 personas, con más de 970 heridos, mientras los equipos de rescate continúan buscando entre edificios colapsados en medio de crecientes temores de que el número final de víctimas pueda aumentar significativamente.
“Hasta este momento hemos contabilizado 164 fallecidos y 971 heridos, con 30 réplicas desde los dos sismos principales consecutivos que ocurrieron a las 6 p.m. del miércoles”, dijo la presidenta interina Delcy Rodríguez durante una entrevista telefónica con la televisora estatal Venezolana de Televisión (VTV).
La noche del jueves, Rodríguez señaló que las cifras preliminares de víctimas aún no incluían a los afectados en La Guaira, el estado costero vecino de Caracas que describió como la zona más golpeada por el desastre.
“Podemos decir que la situación en el estado La Guaira es una verdadera tragedia; se ha convertido en una zona de desastre”, dijo Rodríguez.
Funcionarios de emergencia y rescatistas advirtieron que la cifra actual de muertos podría representar apenas una fracción del total final, mientras decenas de edificios colapsados en La Guaira, Caracas y otros centros urbanos cercanos continúan siendo inspeccionados.
El Caribe venezolano fue sacudido la tarde del miércoles por dos poderosos terremotos —de magnitudes 7.2 y 7.5— que ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia, según el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos.
La agencia describió el evento como un “doblete sísmico”, un raro golpe doble en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con segundos de diferencia en una misma región. El segundo sismo, más fuerte y de magnitud 7.5, fue además superficial y causó destrucción generalizada en estados del centro y la costa venezolana.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo principal ocurrió a las 6:04 p.m. hora local, con epicentro a unos 300 kilómetros al este de Caracas, cerca de Montalbán, en la región central del país.
Debido a su poca profundidad, el terremoto se sintió con gran intensidad en buena parte de Venezuela, incluida Caracas, donde residentes describieron una de las sacudidas más fuertes en décadas.
En la capital, residentes reportaron evacuaciones, daños estructurales y colapsos parciales de edificios en múltiples sectores.
Adriana Meneses Ímber, quien se encontraba en La Floresta, en el este de Caracas, dijo que primero notó que las luces parpadeaban antes de que un leve movimiento se transformara repentinamente en una violenta sacudida.
“Nunca había vivido algo igual y yo viví cuando niña el terremoto de 1967, pero esto fue más fuerte”, dijo Meneses a el Nuevo Herald. “Comenzamos a oír el ruido de los objetos de la casa cayéndose, vidrios rompiéndose. Me metí debajo de la mesa. Sentí que duró dos o tres minutos, de una intensidad increíble”.
Tras el sismo principal, Meneses salió de su vivienda con sus vecinos y permaneció en la calle por temor a nuevas sacudidas. Dijo haber sentido al menos dos réplicas y escuchó reportes de vidrios rotos en Los Palos Grandes y colapsos parciales de paredes en Altamira.
Muchos caraqueños pasaron la noche al aire libre, negándose a regresar a edificios dañados.
Elena González, residente del este de Caracas, estaba en su apartamento junto a su madre, una mujer de más de 90 años, cuando comenzó el temblor y el servicio eléctrico empezó a fallar.
“Estaba en el cuarto con mi mamá y se apagaban y se prendían las luces. Al momento de sentir el terremoto, me abracé a mi mamá y le dije: ‘Si nos morimos, nos morimos las dos’”, contó González a El Nuevo Herald.
Vecinos tocaron su puerta para ayudarla a evacuar a su madre. Ambas permanecieron afuera del edificio junto con otros residentes mientras sentían al menos tres réplicas.
En La Guaira, la devastación seguía desarrollándose el jueves. Sectores enteros de Catia la Mar permanecían sin electricidad, mientras muchos residentes pasaron la noche durmiendo en las calles, dentro de vehículos o cerca de edificios dañados, aterrorizados ante posibles nuevos colapsos.
Periodistas en la zona observaron grietas profundas en torres residenciales, paredes derrumbadas y estructuras completamente reducidas a escombros.
Las operaciones de rescate continuaban también en Caracas, donde equipos buscaban sobrevivientes entre estructuras colapsadas en sectores como El Paraíso, San Bernardino, Maripérez y Los Palos Grandes, uno de los distritos más vulnerables sísmicamente de la capital.
Maquinaria pesada comenzó a llegar la mañana del jueves, luego de que muchas labores iniciales de rescate dependieran casi exclusivamente de trabajo manual.
El sismo también se sintió en el centro y occidente del país.
En Los Teques, estado Miranda, residentes describieron escenas de caos y daños en edificios y comercios.
Yraluz Galindo dijo que estaba en la calle cuando escuchó un estruendo ensordecedor segundos antes de que el suelo comenzara a moverse violentamente.
“Eso sonó horroroso, era como si por encima de mi cabeza estuviera pasando un jet. Después era como si yo estuviera surfeando una ola con el movimiento”, dijo Galindo a El Nuevo Herald.
Aseguró que varios edificios de la zona sufrieron daños estructurales importantes. En el centro comercial La Cascada, añadió, el techo de una tienda colapsó parcialmente durante el sismo.
Carabobo, una de las regiones más cercanas al epicentro, también figura entre las más afectadas.
Juan Carlos Colina, director de Venprensa.com, dijo a El Nuevo Herald que el movimiento allí fue especialmente severo.
“En la zona donde me encuentro, en el municipio San José de Valencia, muchas edificaciones —incluyendo el edificio donde vivo, que son dos torres de 21 pisos— sufrieron daños considerables”, dijo Colina.
Indicó que dos tanques de agua del edificio se rompieron y que múltiples estructuras comenzaron a presentar fugas de gas, aumentando el temor a emergencias secundarias.
“La gente salió corriendo de los edificios y se concentró en las calles”, afirmó.
En Barquisimeto, estado Lara, Katherine Guaramaco describió la experiencia como algo nunca antes vivido.
“Fue bastante fuerte. Nunca había sentido un sismo tan estruendoso”, dijo. “No solo por el hecho de que el movimiento fue bastante fuerte, sino también porque se escuchaba como un eco. Se movió todo, y mi casa es estable”.
Durante una cadena nacional el miércoles por la noche, Rodríguez declaró el estado de emergencia y confirmó que al menos 20 réplicas habían sido registradas.
Dijo que las zonas más afectadas incluyen Caracas, Miranda, La Guaira, Aragua, Carabobo y Falcón.
Rodríguez afirmó que se reportaron derrumbes en varias parroquias de Caracas, mientras daños significativos a viviendas, edificios e infraestructura pública fueron reportados en múltiples estados.
Entre las afectaciones más graves mencionó cortes eléctricos en Caracas y La Guaira, así como interrupciones del servicio de agua en Miranda, sectores de Caracas, Falcón, Yaracuy, Zulia y La Guaira.
Como medida preventiva, el gobierno suspendió el suministro de gas doméstico en varias zonas para reducir el riesgo de explosiones.
“Inmediatamente después de que ocurrieron estos dos terremotos, todas nuestras autoridades y el sistema de protección civil se movilizaron para las labores de rescate”, dijo Rodríguez. “En este momento, la prioridad es salvar vidas”.
Señaló que, una vez superada la fase de emergencia, los esfuerzos se enfocarán en restaurar infraestructura crítica y reconstruir viviendas y propiedades dañadas.
Como parte de la respuesta, el gobierno suspendió operaciones del Metro de Caracas y del sistema ferroviario nacional, canceló clases por el resto de la semana y paralizó actividades no esenciales.
Rodríguez también informó que toda la red pública y privada de salud fue activada para atender a los heridos, e instó a médicos, enfermeras y demás personal sanitario a presentarse de inmediato a sus puestos.
También anunció el cierre del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, principal puerta de entrada aérea de Caracas, tras reportarse graves daños estructurales.
El desastre ha generado una respuesta internacional.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo el jueves que Washington desplegará de inmediato equipos de rescate y ayuda humanitaria hacia Venezuela.
“Estados Unidos está con el pueblo venezolano en estos momentos difíciles y, siguiendo instrucciones del presidente Donald Trump, el Departamento de Estado está desplegando inmediatamente equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y asistencia humanitaria hacia Venezuela”, escribió Rubio en X.
Rodríguez dijo que equipos de rescate de Estados Unidos, México, El Salvador, Catar y República Dominicana llegarán próximamente.
Venezuela se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a la interacción entre las placas tectónicas del Caribe y Suramérica. El país ha sufrido terremotos devastadores en el pasado, incluido el terremoto de Caracas de 1967, que dejó cientos de muertos y una destrucción generalizada en la capital.