Madre busca a hijo deportado desaparecido tras devastadores terremotos en Venezuela
Oswadeliz Núñez Ramírez lleva cinco días buscando desesperadamente a su hijo en La Guaira y en hospitales de Caracas. El joven integraba el grupo de 146 migrantes deportados desde Estados Unidos que llegó a Venezuela el mismo día en que dos poderosos terremotos golpearon al país.
Un funcionario del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), identificado solo como Jonathan, le informó que rescató a su hijo Daniel Alejandro Núñez Ramírez, de 28 años de edad, de los escombros del hotel Santuario La Llanada, en la Guaira que colapsó por los sismos.
Pero desde entonces, su paradero sigue siendo un misterio. La madre duda de que realmente haya sido rescatado, pues asegura haberlo buscado en hospitales, clínicas y distintos sectores de La Guaira y Caracas sin obtener ninguna pista.
“No aparece en ningún lado”, dijo.
Núñez Ramírez habló con el Nuevo Herald desde la Morgue de Caracas, uno de los últimos lugares a los que ha acudido en su desesperada búsqueda por encontrar a su hijo, vivo o muerto.
“Estoy ahorita en la morgue. Estoy aquí intentando reconocer si mi hijo está, porque no sé dónde está”, dijo angustiada, llorando.
Fátima Gabriela Núñez, prima de Daniel, dijo que la zona donde estaba el hotel está custodiada por el SEBIN, y no permiten que los familiares suban al lugar para colaborar o buscar información.
Expresó que el régimen de Venezuela, “como en tantas otras ocasiones, se burla del pueblo” y afirmó que la situación de los familiares de las personas que viajaban en el vuelo procedente de Texas es inhumana.
“Informaron que había equipos de rescate trabajando en la zona e incluso le dijeron a mi tía que mi primo había sido rescatado y que fuera a buscarlo a los hospitales. Sin embargo, esa información era completamente falsa”, relató.
Agregó que su familia ha recorrido la morgue en Caracas y los hospitales en La Guaira y que su primo no aparece en ninguno de ellos. “Fue una información falsa que solo aumentó nuestra angustia”, dijo.
Habló con su hijo 50 minutos antes de los terremotos
La última vez que habló con su hijo fue el 24 de junio, apenas 50 minutos antes del doble sismo que, según cifras divulgadas este lunes por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ha dejado al menos 1,719 muertos, 5,034 heridos y 15,866 desplazados.
Ese mismo día, Daniel Alejandro Núñez Ramírez llegó a Venezuela en un vuelo con 146 migrantes deportados desde Estados Unidos mediante el programa gubernamental “Vuelta a la Patria.” El avión aterrizó a las 12:30 p.m. en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en La Guaira.
El sistema ICE Flight Monitor de la organización Human Rights First indicó a el Nuevo Herald que el vuelo, operado por ICE Air y fletado por Global X, transportó 120 hombres, 19 mujeres y 7 niños. La aeronave partió de Phoenix, Arizona, e hizo escalas en El Paso, Texas, y Miami, Florida, antes de llegar a Venezuela.
El régimen venezolano anunció la llegada del grupo a través de la cuenta de Instagram del programa Vuelta a la Patria.
“Hoy miércoles 24 de junio de 2026 aterrizó el vuelo 164 proveniente de Miami, Florida, EEUU, con 146 compatriotas: 120 hombres, 19 mujeres, 5 niños y 2 niñas, todos listos para comenzar una nueva etapa en su amada patria”, señaló el mensaje oficial.
La publicación agregó que “el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía les recibió con dignidad, siguiendo todos los protocolos necesarios para asegurar un feliz reencuentro en nuestra nación”.
La venezolana contó que se enteró de la llegada de su hijo, quien vivía en Jacksonville, Florida, a las 5:25 p.m. de ese mismo día.
“Me vine enterando porque a él le dieron un teléfono, una funcionaria, y me pudo avisar. Si no, yo no hablo más nunca con mi hijo”, relató.
Daniel no alcanzó a decirle exactamente dónde se encontraba. Poco después ocurrieron los terremotos.
Viajar más de 8 horas para buscar a su hijo tras los terremotos
Fue más tarde cuando supo que varios de los deportados habían sido trasladados al Hotel Santuario tras aterrizar. Apenas tuvo esa información, emprendió viaje al día siguiente de los terremotos desde El Tigre, en el estado Anzoátegui, en el noreste de Venezuela, a unas ocho horas por carretera de La Guaira.
“Cuando pude llegar, lo primero que hice fue ir a los hospitales. Después fui al Hotel Santuario, porque me enteré de que allí los habían llevado luego de aterrizar”, contó.
Según su testimonio, el hotel colapsó casi por completo. Afirma que los pocos sobrevivientes -alrededor de 12 personas- lograron salvarse porque algunos consiguieron salir por sus propios medios de entre los escombros.
“Yo no sé si mi hijo está tapiado, si mi hijo está vivo”, dijo.
Núñez Ramírez, quien es abogada de profesión, informó que planea demandar a los gobiernos de Estados Unidos y de Venezuela.
“Estas muertes no van a ser en vano”, aseveró.
Argumentó que en EEUU a su hijo y a los demás migrantes los “trataron como unos perros allá y aquí en Venezuela también”.
Precisó que en cuanto pueda saber qué sucedió con su hijo, reunirá a los familiares de los otros migrantes de ese vuelo para presentar una demanda colectiva.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) al ser preguntado por el Nuevo Herald por el vuelo de los migrantes dijo “este vuelo llegó a Venezuela de manera segura y todos los extranjeros indocumentados a bordo fueron repatriados. Cuando una persona ya no se encuentra bajo custodia del ICE, el ICE deja de ser responsable de ella”.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de junio de 2026 a las 3:09 p. m..