Venezolanos en Miami instan a EEUU a dejar de ‘ser cómplice’ del régimen de Caracas
Venezolanos residentes en el sur de Florida instaron el miércoles a la administración Trump a intensificar los esfuerzos para apartar del poder al régimen venezolano, argumentando que el reciente terremoto ha hecho aún más urgente la necesidad de una transición democrática.
El desastre, que azotó las regiones central y costera de Venezuela con dos sismos consecutivos de magnitudes 7.2 y 7.5 el 24 de junio, ha causado la muerte de más de 2,200 personas, ha dejado más de 11,000 heridos y ha provocado que decenas de miles de personas estén desaparecidas o desplazadas, según autoridades venezolanas y estimaciones internacionales.
Vecindarios enteros en zonas como La Guaira y Caracas han quedado arrasados; las evaluaciones preliminares por satélite indican que cientos de edificios han sufrido daños o han sido destruidos. Agencias de las Naciones Unidas han advertido que millones de personas podrían necesitar asistencia humanitaria mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en medio de un colapso generalizado de la infraestructura.
Rafael Pineyro, concejal de Doral, ciudad que alberga una de las mayores comunidades venezolanas de Estados Unidos, afirmó que Venezuela no podrá recuperarse mientras la presidenta interina Delcy Rodríguez y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, permanezcan en el poder.
Señaló que Estados Unidos “no puede seguir siendo cómplice de un régimen que continúa perjudicando al pueblo venezolano” y añadió que “no se puede aplaudir a un régimen que incluso ha sido responsable de las muertes ocurridas el miércoles pasado”.
Pineyro sostuvo que un gobierno venezolano responsable habría contado con sistemas de respuesta inmediata ante emergencias para afrontar un desastre de esta magnitud, afirmando que “un gobierno y una sociedad proactiva hubiese tenido listos mecanismos de respuesta para un desastre”.
Estas declaraciones contrastan con las de la administración Trump, que ha manifestado estar coordinándose estrechamente con las autoridades interinas de Venezuela en el marco de las labores de socorro y estabilización tras el terremoto, las cuales incluyen asistencia humanitaria, operaciones de rescate y apoyo logístico.
Pineyro agregó que el desastre debería servir de catalizador para acelerar la transición política hacia la democracia y pidió a la administración Trump un mayor respaldo a la líder opositora María Corina Machado, señalando que ella tiene derecho a regresar a Venezuela y acompañar a las familias afectadas por la catástrofe.
También argumentó que Machado representa la voluntad de la mayoría de los venezolanos y expresó su convicción de que la presencia de ella en el país aceleraría el cambio político.
Helene Villalonga, activista venezolana y presidenta de la organización sin fines de lucro AMAVEX, Asociación Multicultural de Activistas por la Voz y la Expresión, señaló que se han registrado irregularidades en los refugios de emergencia, una mala gestión de los suministros médicos y condiciones precarias en los hospitales que atienden a las víctimas del terremoto. Afirmó que el personal sanitario trabaja en condiciones extremas y con recursos limitados, y advirtió que, de confirmarse, estas denuncias apuntarían a una grave crisis humanitaria.
“No estamos hablando de un desastre natural que se podría haber evitado. Hablamos de la respuesta de quienes tenían la responsabilidad de proteger vidas humanas”, declaró.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha subrayado que las labores de socorro se centran en ampliar el acceso a alimentos, agua y suministros médicos, al tiempo que colabora con socios internacionales para garantizar que la ayuda llegue a las poblaciones afectadas, a pesar de los daños generalizados en la infraestructura.
Sin embargo, muchos venezolanos, tanto en su país de origen como en Estados Unidos, han exigido una investigación sobre la gestión de la ayuda humanitaria por parte del gobierno venezolano.
Mayra Marchán, fundadora de All For Venezuela, una organización sin fines de lucro que lleva más de una década enviando suministros médicos a su país natal, indicó que la organización ya ha realizado envíos y sigue coordinando otros adicionales tras el terremoto, aunque expresó su preocupación por si la ayuda está llegando realmente a quienes la necesitan.
“Nuestra mayor preocupación es que la ayuda llegue a las personas adecuadas”, afirmó Marchán, quien describió situaciones de grave escasez en los hospitales, hacinamiento y agotamiento del personal médico, y señaló que algunas donaciones están siendo retenidas o almacenadas de manera inadecuada.
Marchán señaló que los informes de médicos dentro de Venezuela, recibidos a través de contactos del sector sanitario, sugieren que algunos suministros médicos donados llegan a los hospitales, pero se almacenan en lugar de distribuirse a los pacientes. Añadió que, como consecuencia, muchos pacientes siguen padeciendo la falta de tratamiento y de insumos esenciales.
Asimismo, indicó que los administradores de los hospitales podrían estar reteniendo las donaciones médicas, alegando que los suministros a veces se guardan en los sótanos de los centros hospitalarios en vez de entregarse a los pacientes. Mencionó que se habían reportado situaciones similares en crisis anteriores y advirtió sobre la necesidad de evitar repetir lo que describió como fallos históricos en la respuesta ante desastres.
Ella también instó a la comunidad internacional, incluido el gobierno de Estados Unidos, a supervisar de cerca la distribución de ayuda humanitaria en Venezuela y verificar cómo se gestionan los suministros.
“Por favor, investiguen. No se limiten a confiar, vayan a verlo ustedes mismos”, dijo.
Por su parte, Ivonne Vela, defensora de la protección infantil y presidenta de la organización sin fines de lucro Give Pan de Vida, que trabaja para reducir la desnutrición en Venezuela, afirmó que el terremoto ha provocado separaciones familiares a gran escala y advirtió que el sistema venezolano de protección infantil no está diseñado para gestionar las reunificaciones familiares tras un desastre.
Exigió un sistema nacional de emergencia que utilice registros digitales, datos biométricos y pruebas de ADN para reunir rápidamente a los niños con sus familias, junto con presión internacional para su implementación inmediata.
“¿Dónde están nuestros niños?”, preguntó Vela. “Esa es la pregunta que no podemos responder hoy”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2026 a las 6:03 p. m..