Venezuela

Venezuela asegura que los terremotos no afectaron su producción petrolera

Un hombre camina sobre los escombros de un edificio derrumbado en Caraballeda, estado de La Guaira, Venezuela, el 2 de julio de 2026, ocho días después de dos terremotos consecutivos.
Un hombre camina sobre los escombros de un edificio derrumbado en Caraballeda, estado de La Guaira, Venezuela, el 2 de julio de 2026, ocho días después de dos terremotos consecutivos. POOL/AFP via Getty Images

La producción de petróleo de Venezuela no se ha visto afectada por los devastadores terremotos que sacudieron al país hace casi tres semanas, aseguró este lunes el Gobierno interino, en un intento por transmitir confianza a los inversionistas mientras emprende un esfuerzo de reconstrucción multimillonario que dependerá en gran medida de los ingresos petroleros.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó a representantes del sector empresarial que la producción de crudo se mantiene en 1.203 millones de barriles diarios, e insistió en que los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que golpearon el centro-norte de Venezuela el pasado 24 de junio no provocaron interrupciones en la principal industria del país, pese a haber dejado 4,561 fallecidos y 16,740 heridos, según el balance oficial más reciente.

“La producción petrolera no se ha perturbado en lo absoluto”, afirmó Rodríguez durante una reunión del Consejo Nacional de Economía transmitida por la televisión estatal.

El Gobierno también reiteró su meta de aumentar la producción petrolera durante este año, al sostener que mayores ingresos energéticos serán fundamentales para financiar la reconstrucción y respaldar la recuperación económica del país.

El anuncio se produce mientras Caracas busca tranquilizar a los mercados internacionales asegurando que el desastre no ha descarrilado ni la recuperación económica ni el esfuerzo, respaldado por la administración del presidente Donald Trump, para reabrir sectores estratégicos de la economía a la inversión extranjera.

Aunque los terremotos provocaron una destrucción generalizada en La Guaira, Caracas y estados vecinos, las principales regiones productoras de petróleo de Venezuela —incluyendo el Lago de Maracaibo, en el occidente, y la Faja Petrolífera del Orinoco, en el oriente— escaparon de daños significativos al encontrarse a cientos de kilómetros de las zonas más afectadas.

Desde la salida del poder del exmandatario Nicolás Maduro, tras una operación militar estadounidense en enero, la producción petrolera se ha convertido en el eje de la estrategia económica del Gobierno interino.

La administración Trump ha señalado en repetidas ocasiones que la expansión del sector energético venezolano constituye la principal fuente de ingresos para financiar la reconstrucción, estabilizar la economía y, eventualmente, respaldar la transición democrática del país.

La reunión del lunes también puso de relieve la determinación del Gobierno de continuar con la reestructuración de la enorme deuda externa de Venezuela pese a la catástrofe.

El vicepresidente sectorial de Economía, Calixto Ortega, informó que durante las últimas semanas han continuado las conversaciones con instituciones financieras internacionales y otros socios, mientras las autoridades incorporan el impacto económico de los terremotos en las nuevas proyecciones macroeconómicas y en los análisis de sostenibilidad de la deuda.

“Esperamos publicar estos trabajos en las próximas semanas”, dijo Ortega. “Constituirán una base sólida para avanzar en un proceso de reestructuración de la deuda ordenado, transparente y creíble que permita crear el espacio fiscal necesario para la reconstrucción del país”.

Añadió que la reconstrucción de Venezuela requerirá un importante volumen de nuevos financiamientos, por lo que normalizar las relaciones con los acreedores internacionales constituye una prioridad.

“En este sentido, la reestructuración de la deuda es una condición indispensable para restablecer el acceso del país al financiamiento”, afirmó.

El Gobierno interino inició formalmente en mayo el proceso de reestructuración de la deuda externa, al describirlo como un paso clave para recuperar el acceso a los mercados internacionales de capital, atraer inversiones y estabilizar la economía tras años de aislamiento financiero.

Aunque las autoridades no han revelado el monto sujeto a reestructuración, la organización Transparencia Venezuela estima que la deuda combinada del Estado y de Petróleos de Venezuela supera los $170,000 millones.

El esfuerzo del Gobierno por proyectar estabilidad económica coincidió con la publicación de nuevos datos del Banco Central de Venezuela (BCV), que muestran una fuerte aceleración de la inflación durante el mes en que ocurrieron los terremotos.

Los precios al consumidor aumentaron 13.8 % en junio, más del doble del 6.3 % registrado en mayo, lo que representa la tercera mayor inflación mensual del año, solo por detrás de enero y febrero.

El BCV no atribuyó directamente ese incremento a los terremotos, aunque la aceleración coincidió con el desastre del 24 de junio, que afectó el transporte, el comercio y los servicios públicos en buena parte del norte del país.

Los mayores incrementos de precios se registraron en el sector transporte (16.2 %), seguido por educación (15.2 %) y vivienda (14.9 %).

Las cifras representan un revés para las previsiones formuladas en mayo por el presidente del BCV, Luis Pérez, quien había anticipado que la inflación mensual se mantendría en un solo dígito durante el resto del año.

El más reciente balance oficial también pone de relieve la magnitud del desafío de reconstrucción que enfrenta el país.

Las autoridades informaron que los terremotos han dejado 4,561 fallecidos, 16,740 heridos y 17,907 personas sin vivienda, mientras 6,462 personas han sido rescatadas con vida desde el desastre.

Asimismo, indicaron que 128,324 familias han recibido asistencia gubernamental y que 20,231 personas permanecen alojadas en 107 campamentos temporales distribuidos en la región afectada.

Los organismos de emergencia señalaron además que 190 edificios colapsaron por completo y otros 856 sufrieron daños de consideración. Desde el inicio de la emergencia se han distribuido más de 10,063 toneladas métricas de alimentos y cerca de 19.7 millones de litros de agua potable, mientras los hospitales han atendido a 33,085 pacientes.

Las autoridades también reportaron 1,254 réplicas desde el 24 de junio, mientras continúan las labores de recuperación en el centro-norte del país.

Este artículo fue complementado con información de los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald.

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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