Bienes raíces

Puedes ser dueño de tu casa por lo mismo que pagas de alquiler con este programa de Miami-Dade

Ethel Rodríguez se siente satisfecha de haber cumplido el sueño de ser propietaria de una casa en Miami. ‘Ahora tengo mi patio, donde me puedo sentar cuando llego del trabajo, a mirar mis matas’.
Ethel Rodríguez se siente satisfecha de haber cumplido el sueño de ser propietaria de una casa en Miami. ‘Ahora tengo mi patio, donde me puedo sentar cuando llego del trabajo, a mirar mis matas’. dvarela@miamiherald.com

Ethel Rodríguez sintió un gran golpe a sus finanzas cuando le aumentaron el alquiler de un apartamento de una habitación $450 de una vez. Antes solo le subían $75 mensuales cada vez que renovaba su contrato. Sin embargo, el aumento fue el impulso para seguir firme en su objetivo de cumplir el sueño que se trazó hace 10 años cuando llegó de Cuba.

“Yo sufría mucho porque no me dejaban tener matas en el balcón”, dice Rodríguez, que hoy, al llegar del trabajo, puede sentarse en la terraza y contemplar sus plantas en su nueva casa en el vecindario Goulds, en el sur de Miami.

Rodríguez compró la propiedad de tres habitaciones gracias a la ayuda de varios programas del estado de la Florida y del condado Miami-Dade, y en especial del Programa de Desarrollo de Viviendas para la Fuerza Laboral (Workforce Housing Development Program), que ofrece incentivos a los urbanizadores para que construyan viviendas para trabajadores en el condado.

Rodríguez, una manicurista que renta un espacio en un salón de belleza, y su esposo, chofer de Uber, pagan hoy de hipoteca casi lo mismo que les costaría un apartamento de dos habitaciones, con la ventaja de que están construyendo capital inmobiliario para ellos y su familia.

“Uno saca sus cuentas y sabíamos que podíamos hacerlo”, dijo Rodríguez, que cerró la transacción en diciembre y adquirió la casa por $420,000.

Su hipoteca se quedó en $3,200, una suma con la que se siente cómoda, y que era necesaria porque tuvo que obtener dos préstamos, uno a través del programa federal de FHA y otro del condado, a un interés muy bajo.

Como dice Rodríguez, cuando se hace la suma, los números están a favor de quienes compran. Un inquilino en la zona metropolitana de Miami necesita un ingreso anual de $110,000 para pagar por un alquiler promedio de $2,749, según el portal de bienes raíces Zillow.

El ingreso promedio de una familia en Miami-Dade es $68,694, y en Broward, $74,534, según datos del Censo de Estados Unidos del 2023. A esa cantidad hay que añadir las altas cifras que necesitan las personas para alquilar, que pueden sumar hasta $7,000 o $8,000 cuando se juntan el fondo para daños que exige el propietario, más el primer y el último mes de alquiler, que a veces lo piden por adelantado.

Urgencia de viviendas asequibles para trabajadores en Miami

El urbanizador Salim Chraibi, director ejecutivo de Bluenest Development, la compañía que construyó la casa que compró Rodríguez, apunta que en Miami-Dade se necesitan 90,000 viviendas para cumplir con la demanda de propiedades para hogares con ingresos inferiores al 120% del ingreso medio del área.

“Si no hacemos algo vamos a perder población, la gente no puede comprar casas”, apunta Chraibi sobre el reto que significa retener en el sur de la Florida a profesionales como maestros, policías, bomberos, enfermeros y técnicos de salud, que ganan salarios que no son tan bajos como para calificar para ayudas en viviendas ni tan altos como para convertirse en propietarios.

Para ellos se concibió el Workforce Housing Development Program, que permite que una familia de cuatro adquiera su casa con un ingreso de alrededor de $100,000, según indica el sitio web sobre el programa de vivienda asequible de Miami-Dade.

La inmigrante cubana Ethel Rodríguez compró su casa en el sur de Miami con ayuda de programas para trabajadores como Workforce Housing Development Program,de Miami-Dade, y Hometown Heroes, de la Florida.
La inmigrante cubana Ethel Rodríguez compró su casa en el sur de Miami con ayuda de programas para trabajadores como Workforce Housing Development Program,de Miami-Dade, y Hometown Heroes, de la Florida. D.A. Varela dvarela@miamiherald.com

Un requisito fundamental es que las personas compren la casa para vivirla, no para venderla, indica Chraibi, explicando que el comprador gestiona un préstamo con un prestamista regular o un banco, y después la compañía urbanizadora ofrece una segunda hipoteca y a veces puede recibir otra del condado.

“No queremos especuladores, después de cinco o 10 años la casa se debe vender a otro comprador que califique para el programa de workforce”, dice Chraibi.

El condado también tiene el programa Homebuyer Down Payment Assistance Program, que ofrece un préstamo de hasta $35,000 sin interés para primeros compradores.

El programa Hometown Heroes de Florida

Rodríguez se benefició además del programa estatal Hometown Heroes, que permitía que trabajadores y dueños de pequeños negocios de la Florida obtuvieran hasta $35,000 para el pago inicial y los gastos de cierre de su primera propiedad. Este año el Hometown Heroes abrirá con menos fondos y se limitará a ofrecer préstamos a los trabajadores esenciales, como era en sus inicios.

Rodríguez apunta que el proceso de comprar es muy “bonito”, pero que se presentan obstáculos que hay que estar dispuestos a esperar para corregir. En su caso, tenía muy buen historial de crédito –un aspecto que limita a muchos–, pero tuvo que esperar a tener dos años consecutivos en un mismo trabajo, porque durante la pandemia había cambiado varias veces de trabajo.

Además del historial de crédito, los prestamistas tienen en cuenta la continuidad en el historial laboral del comprador a la hora de calificarlo.

Chraibi señala, que en caso de que bajen los interés hipotecarios, como tantas personas esperan para comprar, el programa de workforce funciona aun mejor, porque se queda más bajo el pago de la hipoteca. Aun así, siempre existe la posibilidad de que quienes compren su casa a un interés más alto financien el primer préstamo. El segundo, que viene del condado, no es necesario refinanciarlo porque se da a 1% de interés.

Bluenest Development tiene proyectos en el sur del condado, en los vecindarios de Princeton, Goulds, y partes de Homestead, más al centro como Little River y Allapattah, y al norte, en Miami Gardens.

Rodríguez describe como un logro convertirse en propietaria. “Es un gran paso, si se ve donde uno empieza y lo que uno lograr, uno dice: ‘wow’, y se siente bien”.

Programas de asistencia de Miami-Dade: Affordable Homeownership Program, 786-469-2192 y affordablehomeownership@miamidade.gov. Workforce Housing Development Program: 786-469-2209; Bluenest Development (305) 850-4624 y bluenestdevelopment.com

Sarah Moreno
el Nuevo Herald
Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University. @SarahMoreno1585
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