Cuba aísla a 13 viajeros de EEUU por sospecha de coronavirus pero sigue promoviendo turismo
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El gobierno cubano ingresó en un hospital de la isla a 13 viajeros provenientes de Estados Unidos para ser vigilados por síntomas de COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus, según informó el Ministro de Salud.
En una reunión con miembros del gobierno el viernes, José Ángel Portal Miranda dijo que 149 personas se encuentran ingresadas bajo observación en distintos hospitales, 65 extranjeros y 84 cubanos.
Además de los “extranjeros” provenientes de Estados Unidos, el ministro dijo que también habían ingresado a 20 italianos.
“De Canadá, China, Alemania hay tres cada uno; de España y México hay cuatro cada uno; Argentina, Ecuador, Suecia, Francia, dos; Australia, Bélgica, Gran Bretaña, República Dominicana, Brasil, Nicaragua y Panamá, uno cada uno”, dijo el ministro, pero no aclaró si los viajeros de Estados Unidos eran cubanoamericanos ni de qué ciudades provenían.
El sábado la cifra de pacientes sospechosos de coronavirus en Cuba subió a 259 personas, 90 extranjeros y 169 cubanos, pero el gobierno no aclaró las nacionalidades.
Un portavoz de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado dijo que la embajada de Estados Unidos en La Habana continúa brindando servicios de emergencia a ciudadanos estadounidenses en Cuba, pero declinó dar más detalles citando “razones de confidencialidad”.
El gobierno solo ha informado de cuatro casos de coronavirus en la isla: tres turistas italianos procedentes de Lombardía y un cubano. Uno de los pacientes italianos ha sido clasificado como “crítico” pero “estable” y necesitó un ventilador mecánico, informaron medios oficiales cubanos el lunes por la tarde.
El alcalde de Miami Dade, Carlos Giménez, pidió la semana pasada al gobierno federal que cancelara los vuelos a Cuba, alegando que el gobierno de la isla no es transparente con los datos sobre la propagación del coronavirus en la isla. No se ha anunciado ninguna medida al respecto.
El gobierno de Cuba promueve el turismo
Mientras la mayoría de los países latinoamericanos implementan restricciones de viaje, cuarentenas o cierran fronteras para limitar el contacto social, el gobierno cubano anunció que Cuba seguía siendo un país seguro para los turistas.
“Los clientes que decidan por su propia voluntad venir a Cuba, son recibidos”, dijo Barbara Díaz, directora de marketing del Ministerio de Turismo. “La función social nuestra es recibir a los turistas, darles asistencia ... y demostrar que Cuba es un país seguro en todos los aspectos”.
El gobierno no ha cancelado los vuelos procedentes de Italia y otros países donde el virus se ha expandido, aunque Italia y Canadá, dos de los principales emisores de viajeros a Cuba, han prohibido los viajes turísticos.
Funcionarios del Ministerio de Salud Pública dijeron que Cuba mantiene controles en aeropuertos y hoteles donde se hospedan los turistas y que los médicos “de la familia”, que trabajan en cada comunidad, estaban realizando “pesquisas activas” para encontrar posibles casos. La prensa cubana mostró fotos del personal de la salud que interroga a los viajeros al llegar a los aeropuerto, usando máscaras de tela que los expertos consideran que no protegen contra el virus.
El gobierno también ha exhortado a la población a confeccionar sus propias máscaras de tela.
Pero al margen de medidas como la cancelación de espectáculos artísticos y mejores limpiezas en las escuelas y el transporte público, la vida cotidiana en la isla no se parece a la situación extraordinaria que viven millones de personas en el mundo, aisladas en sus casas para intentar impedir que el virus continúe propagándose.
Muchos cubanos expresaron su frustración en las redes sociales.
“El mundo entero parece haber entendido la gravedad de una pandemia para la que tenemos cero inmunidad,” escribió el ingeniero cubano Eduardo Sánchez. “Cuando un brote se descontrole (y no hay manera de saber cuándo) va a ser muy tarde para limitar el movimiento, y va a resultar en un desastre económico y sanitario para Cuba.”
Una investigadora alemana que pidió no ser identificada porque actualmente se encuentra en Cuba está preocupada porque el virus se propague rápidamente si el gobierno no cancela los vuelos desde países con grandes brotes de la enfermedad, o cierra temporalmente los aeropuertos, especialmente teniendo en cuenta “la falta de medicamentos y la gran población de ancianos en la isla”.
“A la larga, también será financieramente mejor para el país que sobrecargar los recursos de un débil sistema de salud”, dijo. Pero el gobierno solo está tomando “medidas cosméticas” y está “priorizando a corto plazo los dólares del turismo por encima de la salud de la población”, dijo.
La nueva pandemia llega en el peor momento para la economía cubana, afectada por la crisis política y social en Venezuela, su principal aliado, y fuertes sanciones de Estados Unidos por el apoyo al régimen de Nicolás Maduro.
En el 2019, el turismo decreció en la isla en casi un 20 por ciento. La población enfrenta escasez de productos de limpieza y medicamentos para enfermedades crónicas como la diabetes. El servicio de agua potable es intermitente en muchos lugares.
El Ministerio de Salud asegura que ha producido 20 medicamentos que se utilizan en el tratamiento contra el COVID-19 y ha exportado uno de ellos, el Interferón Alfa 2B, que según funcionarios cubanos se ha utilizado en el tratamiento de pacientes en China.
El domingo, el gobierno informó que había enviado una “brigada” de médicos a Venezuela, donde el gobierno de Maduro decretó una cuarentena en siete estados, incluida la capital, Caracas.
El embajador de Cuba en Italia, José Carlos Rodríguez, también confirmó que un funcionario del sistema de salud de Lombardía, Giulio Gallera, solicitó al gobierno de la isla que enviara personal médico a esa región del norte de Italia, la más afectada por el brote que ya supera los 24,000 casos.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de marzo de 2020, 0:19 p. m..