Jackson Health tiene un hospital vacío por si se disparan los casos de coronavirus en Miami
En el peor caso de un fuerte aumento de pacientes con COVID-19, el sistema de hospitales públicos de Miami dice que está mucho mejor preparado que si los electores no hubieran aprobado una emisión de deuda “milagrosa” de $830 millones en 2013.
Excepto la escasez de equipo protector como la mascarilla N95, expertos en salud pública y profesionales de la medicina en todo el país han dado la voz de alarma sobre la falta de camas y espacio, así como la capacidad de las salas de terapia intensiva en los lugares donde probablemente aumenten mucho los casos de COVID-19 en las próximas semanas.
En el Jackson Health System, la red de hospitales públicos de Miami-Dade. mas de cinco años de fuertes inversiones de capital ha dejado al sistema mucho mejor preparado, lo que sería crucial en momentos que se prepara para hacer frente a un aumento potencial de los casos del coronavirus, dijeron esta semana autoridades hospitalarias.
Uno de los ejemplos más visibles: después que el Jackson construyó una nueva instalación de rehabilitación, el viejo hospital dedicado a esas labores debía ser demolido. Peo el coronavirus interrumpió esos planes y ahora el edificio está vacío, esperando un uso que las autoridades esperan no tener que aprovechar, a pesar de que en el condado ya hay más de 100 casos confirmados de COVID-19.
Justin Senior, presidente ejecutivo de la Safety Net Hospital Alliance of Florida, dijo que Miami-Dade “está en una excelente posición debido a estas inversiones en particular”.
“Si hay un aumento de casos, es realmente importante que se puedan tratar a los enfermos de la epidemia, pero también hay que tratar al resto de la población”, dijo Senior.
Además del hospital de rehabilitación vacío, Jackson Health ha invertido en los últimos seis años dinero de esa emisión de deuda en la renovación y ampliación de unidades de cuidados intensivos en la instalación Jackson South; una renovación que está por terminar de la sala de emergencia en Jackson North, así como compra de equipos para todo el sistema, como respiradores y monitores de terapia intensiva.
Carlos Migoya, presidente ejecutivo de Jackson Health, dijo que la capacidad ampliada, la modernización de los equipos y mejoras en la infraestructura en los últimos años coloca a la institución en mucho mejor posición para hacer frente a la crisis.
“Cuando pedimos la aprobación de la emisión de deuda en 2013, queríamos asegurar que el Jackson siguiera siendo un faro para nuestra comunidad otra generación”, dijo Migoya. “Ahora que enfrentamos esta crisis de salud pública, esas inversiones prueban ser dinero bien gastado”.
Si hay un aumento grande de los casos, probablemente no sabremos en por lo menos una semana, dijo Mark Lipsitch, epidemiólogo de la Facultad T.H. Chan de Salud Pública de la Universidad de Harvard, quien agregó que la composición demográfica de la Florida, donde hay muchas personas mayores, la deja vulnerable a una escasez de capacidad hospitalaria.
“Una de las lecciones claras aprendidas de lo sucedido en Italia, China y otras partes seriamente afectadas es que hay una larga espera, entre tres o cuatro semanas, entre la implementación de las medidas de control y una reducción en la necesidad de cuidados intensivos”, dijo Lipsitch en una conferencia telefónica con reporteros el viernes. “La infección lleva a un aumento en la necesidad de más camas en cuidados intensivos en las próximas dos a cuatro semanas”.
Además de las implicaciones de salud pública, el dinero de la emisión de deuda también pudiera aliviar, al menos temporalmente, parte de la presión financiera sobre el condado. Analistas de Moody’s Investor Service dijeron que las inversiones hechas con el dinero de la emisión de deuda de 2013 “aliviarán, o al menos demorará, y minimizarán algunos baches financieros en el Hospital Jackson, que el condado pudiera verse presionado a abordar con las reservas generales”
“Aunque la emisión de deuda agregó una capacidad notable al hospital, la subsecuente cancelación y dmora de muchas operaciones electivas afectará sus finanzas”, expresaron las analistas Lisa Goldstein y Valentina Gómez en un comunicado.
Rebeca Sosa, comisionada de Miami-Dade, conocida defensora del hospital público del condado, dijo que demorar la demolición del hospital de rehabilitación, que tiene capacidad para unas 50 camas, fue una gran idea.
Sosa agregó que el Jackson tiene más habitaciones presurizadas, que se usan para evitar la contaminación, que la mayoría de los hospitales, lo que también pudiera ser una ayuda crucial si una de pacientes altamente contagiosos llega al lugar.
“Tenemos un hospital que salva vidas todos los días, que tiene los mejores médicos y enfermeras, el mejor equipo, y pude responder a una emergencia como la que estamos pasando”, dijo Sosa. “El público puede ver que la confianza que colocó en el Jackson cuando votó por la emisión de deuda, y ahora la comunidad puede beneficiarse de los resultados”.