´La van a pasar mal´. El coronavirus golpea el corazón de los pequeños negocios en Miami
Si alguien hubiera diseñado un arma dirigida al corazón del sur de la Florida, su economía, que mueve $355,000 millones al año, es difícil imaginar una más efectiva que el coronavirus.
La interrupción casi total de los sectores del turismo, la hospitalidad y el comercio, que son la columna vertebral de la economía de la Florida, ha costado de inmediato decenas de miles de empleos. El comercio minorista en las tiendas física, que había permanecido más robusto en el sur de la Florida que en la mayoría del resto del país, está cerrado.
Algo que exacerba el problema es la dependencia de la región de los pequeños negocios, incluso de las llamadas microempresas, que tienen menos de cinco empleados. Más de la mitad de la economía de Miami viene de empresas de menos de 500 empleados, según un estudio de la Universidad Internacional de la Florida. A diferencia de las grandes corporaciones, las firmas pequeñas tienen menos probabilidades de tener acceso a líneas de crédito y menos posibilidad de presionar a los dueños de los locales para que les den términos onerosos.
El resultado pudiera ser una recesión prolongada en la región, dicen expertos.
“En el sur de la Florida debe haber mucha preocupación”, dijo Gwendy Brown, vicepresidenta de Investigación del Opportunity Fund, con sede en California, que ofrece financiamiento a pequeños negocios. “Las comunidades de inmigrantes, de bajos ingresos y de minorías, firmas que son por lo general más pequeñas pero que ofrecen empleos muy importantes, fuentes de ingresos y servicios. Pero son más pequeñas y vulnerables. Muchas ya han tenido que cerrar o van a tener que hacerlo muy pronto”.
Ned Murray, director adjunto del Centro Metropolitano de la Universidad Internacional de la Florida, concuerda.
“Nuestra economía es de pequeños negocios”, dijo. “Y se van a afectar porque no tienen el crédito para sobrevivir tanto tiempo. Necesitan demanda, pero en esta situación económica, no es posible”.
Hace unos días, la firma de estudio de información StratoDem Analytics indicó que el sur de la Florida ya estaba en recesión y que el desempleo pudiera llegar al 15%, de un nivel bajo récord de 3.5%, según un cálculo separado de la Universidad Ball State. Como la economía de Miami por lo general sigue las tendencias nacionales, el índice local probablemente pudiera aumentar a ese nivel, según Abbey Omodunbi, economista de PNC Financial Services Group.
La magnitud de la desaceleración parecer estar aumentando. El martes, el gobernador Ron DeSantis anunció que la semana que terminó el 7 de marzo la Florida había recibido 5,325 solicitudes de Asistencia de Reempleo, que ya era 10% más que las 4,853 solicitudes de la semana anterior. Con los restaurantes, centros comerciales, hoteles y servicios turistas prácticamente paralizados, se espera que esa cifra se dispare.
Diversificación
Las economías pasan invariablemente por momentos difíciles. Para fortalecer los cimientos económicos locales tras la recesión de 2008, líderes cívicos locales se centraron en proteger a Miami de una baja en el turismo mediante la diversificación de los tipos de negocios en la zona. Ese esfuerzo, llamado Una comunidad, una meta, fue iniciado por el Beacon Council de Miami-Dade, la agencia público-privada de fomento económico.
Pero la evidencia sugiere que esa labor está lejos de haber concluido.
Aunque la Fundación Knight, el Beacon Council e eMerge Americas, una conferencia digital, han trabajado diligentemente para alentar los emprendimientos y las empresas tecnológicas, el avance ha sido lento. La zona metropolitana de Miami creó 9,600 empleos en servicios digitales entre 2010 y 2018, lo que representa apenas un aumento de 1.2% en 2010 a 1.3% en 2018, como porción de todos lo empleos, según información de la Brookings Institution, un grupo de estudios sin fines de lucro.
Otros sectores en la iniciativa también han crecido como finanzas y ciencias de la vida, pero como porción de la economía en general, no lo han hecho.
La realidad es que el turismo y la hospitalidad siguen siendo industrias clave.
Según la Brookings Institution, la zona metropolitana de Miami creó 79,200 empleos de los sectores de ocio y hospitalidad entre 2010 y 2019. Durante ese período, a cuota del sector entre los todos empleos en la región aumentó de 11.8% a 12.7%.
Los mayores empleadores en Miami siguen siendo las entidades de gobierno, seguidos por los hospitales, bancos y las tres grandes líneas de barcos de crucero del área.
Los empleos en los hospitales pudieran ayudar. La región de Miami-Dade-Broward-Palm Beach tiene más de 230,000 empleados en los servicios de salud, según la Oficina de Estadísticas del Trabajo, que están trabajando febrilmente para contener la propagación del COVID-19. Estos trabajadores representan menos de 10% de la fuerza laboral de la región.
Por el momento, la construcción se mantiene mejor que la mayoría de los demás sectores. En la región hay unos 100,000 empleos en ese sector, según un informe de la BLS.
Sin embargo, Mike Finney, presidente del Beacon Council de Miami-Dade, se prepara para un golpe.
“Sabemos que somos una comunidad de casi 90,000 pequeños negocios, impulsados por sectores que han sido afectados desproporcionadamente por el coronavirus, como la aviación, el turismo, el comercio y la logística”, dijo.
Finney dijo que en este momento es difícil proyectar que tiempo durará la recuperación.
“No se puede pretender que no hay retos, o que va a ser fácil, pero estamos concentrados en ayudar a asegurar y desplegar los recursos necesarios para apoyar a la comunidad empresarial de Miami-Dade y la salud a largo plazo de nuestra economía”, dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de marzo de 2020, 4:16 p. m..