El coronavirus está provocando que suban los precios. Los expertos no saben hasta dónde llegaría esta situación
Las órdenes de quedarse en casa han reducido drásticamente la cantidad de clientes que entra a su tienda, y ahora Harry Coleman enfrenta un nuevo problema.
Su panadería familiar en West Kendall, Empanada Harry’s, ya ha empezado a sentir la amenaza de un nuevo enemigo: la inflación.
El precio de 15 paquetes de una docena de que normalmente costaba entre $20 y $24 se ha duplicado y ahora vale $55. Una caja de 40 libras de pollo ha subido de $40 a $66.
“Está subiendo de forma alarmante”, se lamenta Coleman, dueño de la panadería.
Hasta dónde seguirá subiendo el precio de estos es algo que se desconoce. El coronavirus ha detenido abruptamente la recopilación de datos del Departamento de Trabajo que se utiliza para medir la inflación.
Los cambios en lo que Coleman paga por los ingredientes y lo que le cobra a los clientes habitualmente se sabe mediante el estudio que hace la agencia en los cambios de precios en todo el país, llamado el Índice de Precios al Consumidor (CPI) mensual.
Ese índice lo calculan empleados que salen a la calle a estudiar los precios de más de 80,000 artículos por todo el país, y esas personas ya no están haciendo este trabajo.
Ello se debe a que, debido al coronavirus, el 16 de marzo, el Departamento de Trabajo dio su propia orden de permanecer en casa para de este modo proteger a sus especialistas de recopilación de datos, que mes a mes salían a medir los cambios en precio en tiendas y oficinas de la Florida y del país.
Cuando el próximo viernes el Departamento de Trabajo dé a conocer el CPI mensual de marzo, estará dando una información incompleta, y no capturará en su totalidad el golpe que negocios como Empanada Harry’s y los consumidores habituales están sintiendo en la caja registradora.
Los datos de marzo reflejarán solo 16 días de la verdadera recopilación de datos en los establecimientos. Por otra parte, los datos de abril que se darán a conocer en mayo posiblemente reflejarán las pocas visitas hechas a los establecimientos.
Negocios como Empanada Harry’s están experimentando los cambios en precios de forma aguda.
Hasta ahora, Coleman se ha negado a subir los precios para sus clientes regulares que durante mucho tiempo han apoyado al negocio familiar antes del coronavirus. Sin embargo, en estos momentos Coleman debe escoger entre subir los precios o eliminar del menú los platos a base de huevo.
“Si la situación sigue, quizás tengamos que quitar algunas cosas”, dijo.
La inflación es el cambio en los precios que experimenta la economía. El CPI le dice a los clientes hasta dónde llega su dinero, y mide los precios de cada producto alimenticio. De igual modo, el CPI mide el precio de una estadía en un hotel, una visita al médico, un nuevo automóvil, un galón de gasolina y hasta la gasolina y su equivalente para los propietarios.
El índice mide los cambios en los precios, y toma una muestra científica de más de 80,000 artículos, que se separan en ocho grupos y se calculan juntos para así determinar la tasa de inflación mensual.
La agencia ha tratado de llenar algunos de los vacíos con correos electrónicos y llamadas a los establecimientos, pero durante los primeros dos meses del 2020 más del 65 por ciento de los datos de CPI se recopilaron de visitas reales a los lugares.
“Vamos a recopilar los precios y a producir un índice lo más preciso que podamos”, dijo Stephen B. Reed, economista de la Oficina de Precios y Condiciones de Vida del Departamento de Trabajo.
Tener un CPI exacto es algo vital para la economía. El CPI se usa como referencia para todo, desde calcular los ajustes del costo de la vida para los beneficiarios del Seguro Social, determinar los salarios que se basan en los costos local de vida hasta cuando la Reserva Federal decide dónde establecer su tasas de interés.
El martes, el Departamento de Trabajo dio a conocer más guías, y dijo que ofrecería una estadística de los números que faltan en marzo, y hará los datos de abril a partir de una muestra pequeña. Si los datos de abril no pueden dar una proporción certera, entonces la agencia podría optar por saltarse un mes y no publicar el índice, algo que nunca ha ocurrido.
La única otra interrupción de recopilación de datos de inflación en los 103 años de historia que tiene el estudio tuvo lugar en octubre de 2013 en medio de una pelea por el presupuesto que cerró parcialmente al gobierno federal.
“El cierre del 2013 es la comparación más cercana”, dijo Reed.
Mientras tanto, las redes sociales están llenas de quejas sobre el aumento de los precios, y algunos clientes han incluso dejado entrever que está ocurriendo una especulación con los precios.
Adriana Menéndez no pudo encontrar huevos cuando visitó un supermercado Publix de Coral Gables. Su siguiente parada la hizo en el cercano Presidente Supermarket de Flagler, donde se quedó pasmada de que un cartón de huevos regulares le costaba $3.99, y una docena de huevos jumbo $4.39.
“No podía creer lo que pagué por un cartón de huevos”, dijo Menéndez.
¿Qué está pasando?
Según una teoría económica básica, cuando un producto o un servicio escasea, debido a un aumento de la demanda, fallos en los suministros, problemas de entrega, o cualquier combinación de estas tres cosas, los precios suben.
Las órdenes de quedarse en la casa que se han dado en todo el país, ha provocado que la población, movida por el pánico, compre de forma compulsiva, lo que ha afectado el suministro de huevos, pero no es muy probable refleje una tendencia inflacionaria.
De ahí que sea importante conocer el CPI.
Recopilar y conocer el CPI volverá a llevarse a cabo después que las autoridades de salud determinen que es seguro para el país que se regrese al trabajo y que los negocios vuelvan a abrir sus puertas. Se cree que en los próximos meses, los datos no reflejen con certeza este aumento de la inflación que está afectando tanto a las familias como a los negocios.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de abril de 2020, 8:39 a. m..