FDLE entrega lista incompleta lista de muertes por COVID-19. Jefe de forenses la critica
Sometido a una intensa presión por parte de una coalición de organizaciones noticiosas y de activistas a favor de la transparencia en el gobierno, la Florida reveló el miércoles una lista de las muertes en la Florida a consecuencia de la pandemia del coronavirus. La lista está documentada por un médico forense.
Pero la información tiene tantas lagunas y fallos que ha provocado tantas preguntas como respuestas.
En la información faltaban los nombres de las personas que han fallecido por el COVID-19, así como la causa probable de muerte y las circunstancias en que murió la persona.
Varias organizaciones noticiosas, entre ellas el Miami Herald, solicitaron acceso a la lista, compilada por médicos forenses y que mantiene la Policía Estatal de la Florida (FDLE). Con anterioridad, era el estado el que daba la información.
El director de la Comisión de Medicina Forense de la Florida, que controla los 21 departamentos de Medicina Forense del estado, ha insistido en que la información —que incluye los nombres— debe revelarse a tenor con la ley de registros públicos del estado. La administración del gobernador Ron DeSantis, que supervisa a las autoridades normativas de Salud estado, advirtió a los médicos forenses que no pueden revelar esa información.
“El Departamento de Salud ha informado a los médicos forenses que no pueden revelar esta información”, dijo Barbara Petersen, presidenta emérita de la Fundación de la Primera Enmienda, un grupo de que defiende la transparencia en el gobierno en Tallahassee.
“Por la razón que sea, nuestro gobernador está tratando de ocultar información, primero sobre los hogares de ancianos, y ahora de los departamentos de Medicina Forense. Están tratando de presentar una situación bajo control al negarse a darnos información exacta que nos permita tomar decisiones sobre la salud y la seguridad de nuestras familias”, dijo Petersen.
“Es un mal favor a los ciudadanos del estado de la Florida”, agregó Petersen.
La información, aunque incompleta, da una idea de las entre 1,300 y 1,400 personas que han muerto por coronavirus en la Florida desde que la pandemia comenzó a azotar al estado.
La lista que dio a conocer la FDLE provoca interrogantes sobre la forma en que el estado recopila y estudia información epidemiológica y demográfica sobre el coronavirus. La actualización que el Departamento de Salud mantiene publica diariamente en Internet no es coherente con la información que el FDLE dio a conocer el martes.
“Las dos listas nunca coinciden”, dijo Stephen J. Nelson, director de Medicina Forense de los condados Polk, Highlands y Hardee, quien preside la comisión. “No cuentan visitantes ni turistas. Pero sus números son más altos que los nuestros. Su cifra es 1,399, pero la nuestra es 1,321. ¿Cómo se explica que la cantidad de casos de ellos sea mayor que la de nosotros?”
Eso dijo Nelson el lunes. La cifra ha aumentado desde entonces, pero el Departamento de Salud siguen presentando una cantidad de fallecidos más alta. De igual modo, recientemente el Departamento de Salud comenzó a documentar las pruebas diagnósticas realizadas a personas que no residen en el estado.
“Según la leyes del estado, somos los únicos que pueden certificar una defunción. No tengo una explicación”, dijo Nelson. “Tampoco puedo explicar por qué sus números son más altos que los nuestros y siguen aumentando días tras día”.
El 24 de abril, el Herald le pidió al FDLE la lista de todas las muertes relacionadas con el COVID-19.
Con anterioridad, las cifras las comunicaba la Comisión de Medicina Forense de la Florida, hasta que el Departamento de Salud informó a la comisión que dejara de revelar la lista al público. Las autoridades normativas estatales salud dijeron que había que censurar la información de la lista. Los reguladores señalaron dos columnas en la lista que tenían una descripción de cómo murió la persona y la causa probable.
El FDLE, que se hizo responsable de la solicitud de los archivos, demoró 12 en censurar totalmente las dos columnas antes de entregar los registros al Herald, algo que debe poder hacerse en pocos minutos.
Nelson le dijo al Herald que tanto la ocultación de información como la demora en entregarla era innecesaria. Después del huracán Andrew en 1992, la comisión se convirtió en el organismo estatal oficial del estado en entregar cifras de muertes durante desastres naturales declarados por el gobernador, como la pandemia.
“Todo lo que hacemos es compilar archivos públicos que pagan los contribuyentes que tienen derecho a saber qué se hace con su dinero”, dijo Nelson. “Esto no es diferente de lo que hemos estado haciendo desde el huracán Andrew”.
Antes del COVID-19, el Departamento de Salud no objetaba que la comisión diera a conocer cifras de muertes, dijo Nelson.
“Nunca tuvieron ningún problema en hacerlo en el pasado”, dijo.
Durante un tiempo, las cifras de muertes reveladas por la Comisión de Medicina Forense eran de casi 10% más altas que los totales que daba el Departamento de Salud. Cuando el mes pasado, el Tampa Bay Times reportó la discrepancia, las autoridades de salud insistieron que la comisión dejara de revelar los números, reportó el Times.
Es la tercera vez en tres meses que las autoridades estatales de o funcionarios del gobierno de DeSantis han tratado de ocultar a la población detalles que durante mucho tiempo han sido de conocimiento público.
En marzo, cuando el Miami Herald solicitó información del Departamento de Medicina Forense de Miami-Dade sobre las muertes vinculadas con el COVID-19, abogados del Departamento de Salud de la Florida impidieron que los archivos se hicieran públicos.
Christine Lamia, asesora del Departamento de Salud, dijo en un correo electrónico dirigido a Christopher Angell, fiscal estatal adjunto Miami-Dade, que el condado no debía dar a conocer los archivos “porque son confidenciales y están exentos de ser revelados públicamente”.
Funcionarios del condado no estuvieron de acuerdo y de todas formas sacaron a la luz la información.
El miércoles, Nelson dio a conocer voluntariamente al grupo de organizaciones noticiosas las cifras más recientes de sus tres condados sobre las víctimas de COVID-19.
El gobierno de DeSantis ha chocado con defensores de la transparencia de archivos públicos durante gran parte de su mandato, pero el conflicto se ha agravado en momentos que organizaciones noticiosas y los activistas buscan información sobre la forma en que el estado está manejando la pandemia del COVID-19.
La Agencia Estatal de Servicios Médicos, que supervisa los hospitales, los asilos, hogares de ancianos, y otras instalaciones similares, se negó a identificar los lugares con focos de coronavirus hasta que las organizaciones noticiosas avisaron que estaban preparando una demanda al estado.
De igual modo, con una demanda pendiente por infecciones de coronavirus en asilos de ancianos el viernes pasado a autoridades de Salud identificaron dieron el número de muertes en cada lugar, apenas a pocos días de que una demanda se ventilara en corte.
Hizo falta semanas de peticiones —y la revelación de muertes en una prisión del norte de la Florida por un médico forense, antes que el Departamento de Prisiones reconociera que instalaciones tenían reos y personal positivo COVID-19.
Y el estado sigue reteniendo las cifras de fallecidos, en momentos que están pendiente los resultados de laboratorios privados, que han hecho cerca del 90% de todos los exámenes realizados en la Florida. El miércoles, el estado anunció que comenzará a realizar pruebas a los trabajadores en la primera línea de combate contra la pandemia y a los empleados de la salud. Pero la oficina de DeSantis se ha negado a que el público conozca el alcance de las pruebas de detección en las instalaciones de salud.
En días recientes, las organizaciones noticiosas señalaron su intención de presentar una demanda sobre dicha información.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de mayo de 2020, 9:25 a. m..