El dinero se ha vuelto sospechoso. Así cambian las formas de pago por temor a contraer COVID-19
Dinero sucio es una idea a la que muchos temen en Latinoamérica. Y no se trata de una serie sobre narcos de las que transmite Netflix, en la que los fajos de billetes son la causa de muertes sangrientas y de enfrentamientos entre bandas criminales, sino del temor a usar efectivo para pagar en tiendas y mercados porque este se percibe como un conductor del coronavirus.
La pandemia tiene un impacto fuerte en muchas facetas de la economía, y el desprecio por el dinero en su forma física es una tendencia que se afianza en el mundo, según una encuesta realizada por Mastercard.
De acuerdo con el estudio, siete de cada 10 latinoamericanos dejaron de usar efectivo como consecuencia del coronavirus. La tendencia a rechazar los billetes en favor de las tarjetas de crédito llegó para quedarse, dicen los expertos.
La encuesta, que en abril entrevistó en línea a 17,000 consumidores en 19 países del mundo, arrojó que el 56 por ciento de los latinoamericanos dijeron que son más conscientes de la suciedad del dinero en efectivo.
Desde el comienzo de la pandemia, más de la mitad de los consumidores en todo el mundo (63 por ciento) están usando dinero en efectivo con menos frecuencia, o no lo usan en absoluto. Específicamente en Latinoamérica, el 66 por de los consumidores están usando menos el dinero en efectivo.
A su vez, los que cuentan con tarjetas de crédito como una opción financiera prefieren la tecnología sin contacto (contactless), que se puso en práctica desde hace tiempo, pero ahora gana en popularidad porque ofrece más confianza a las personas de que al hacer una compra no ponen en riesgo su salud.
Esta tecnología permite que las tarjetas con el símbolo de pago a distancia puedan usarse para pagar acercando el plástico a la pantalla de la terminal, sin necesidad de introducirla por la ranura o usar el chip de seguridad.
Para saber si su tarjeta está habilitada para esta forma de pago busque el símbolo en la parte frontal o en el dorso.
Walter Pimenta, vicepresidente senior de productos e Innovación de Mastercard, expresó que esta tecnología hace sentir a los clientes más seguros y, que por lo tanto, la seguirán impulsando.
“Ha sido alentador y gratificante ver a nuestros socios en toda la región de Latinoamérica y el Caribe adoptar los cambios y la aceleración de la tecnología sin contacto. La tecnología está disponible, y está claro que el cambio que estamos presenciando en el comportamiento del consumidor está aquí para quedarse”, dijo Pimenta.
Asimismo, el ejecutivo expresó que un 75 por ciento de las terminales que aceptan tarjetas están preparadas para estas transacciones, y que un 60 por ciento de los bancos que entregan tarjetas habilitan este tipo de pagos.
Hoy, cuatro países han elevado el límite en el monto de los pagos sin contacto, Colombia, Argentina, República Dominicana y Costa Rica, y se espera que muchos otros los sigan, expresó un parte de prensa de Mastercard.
En Latinoamérica, la inclusión financiera continúa siendo un reto porque más del 40 por ciento de la población no tiene cuenta bancaria.
“El objetivo es que más personas tengan acceso a una tarjeta, y esto va mucho más allá de lo que podemos hacer nosotros, que somos los proveedores de la tarjeta”, dijo Pimienta.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de mayo de 2020, 7:00 a. m. with the headline "El dinero se ha vuelto sospechoso. Así cambian las formas de pago por temor a contraer COVID-19."