Condado Miami-Dade reabre negocios mientras Miami, Hialeah y otras ciudades se preparan
Miami-Dade y Broward entraron a la primera fase de reapertura del estado y abrieron por primera vez ciertos negocios no esenciales este lunes, dos días antes que algunas ciudades del Condado Miami-Dade y nueve días antes de que abran los restaurantes en esas mismas ciudades.
Las aperturas vienen con nuevas reglas, que acompañan la primera fase de la apertura de la economía, o lo que llama el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, la “Fase de Bandera Amarila”.
La orden que firmó y divulgó Giménez el viernes por la noche incluye que cualquier persona que trabaje en estos negocios que pueden abrir debe cubrirse la cara. Además, las empresas deben evaluar a todo el personal y contratar limpiadores profundos si un empleado da positivo a la prueba de COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus.
Pero ciertas ciudades de Miami-Dade, como Miami, Miami Beach, Miami Gardens y Hialeah esperarán para reabrir ciertos negocios el miércoles y los restaurantes una semana después, el 27 de mayo.
El alcalde de Miami, Francis Suárez, informó este lunes que agentes policiales van a supervisar los negocios no esenciales cuando reabran el próximo miércoles para asegurar que los propietarios de los comercios estén implementando las medidas para evitar la propagación del coronavirus.
Esas medidas y la responsabilidad de los ciudadanos para mantener el distanciamiento social serán muy importantes para la reapertura de la economía, enfatizó Suárez durante un evento virtual transmitido en vivo por Facebook, en el que participó con el alcalde del condado Broward, Dale Holness, y en el que discutieron el reinicio de las operaciones en el sur de Florida.
Suárez advirtió que sin responsabilidad social puede haber un incremento de los casos de COVID-19 y eso haría más difícil mantener la reapertura.
Mientras, Giménez visitó a varios negocios que abrieron el lunes, para asegurarse que estaban siguiendo las nuevas reglas, según publicó en un tuit. En un video divulgado a los medios dijo que los negocios estaban siguiendo las medidas de la “nueva normalidad”.
Giménez dijo en una conferencia de prensa el lunes que la policía del condado se encargará de hacer inspecciones a los negocios para asegurarse de que están cumpliendo con las reglas y dijo que las normas son similares a las que han estado vigente durante dos meses, como el uso de máscaras y el distanciamiento social.
A medida que las ciudades abran los negocios, las que tienen toque de queda lo levantarán. Coral Gables levantó su toque de queda el lunes y Suárez dijo que lo levantaría el miércoles.
Cifras estatales
El estado registró 854 nuevos casos confirmados de COVID-19 el lunes y 24 muertes más, elevando las cifras estatales a 46,442 y 1,997 respectivamente.
El condado Miami-Dade ha tenido 15,864 casos confirmados y 566 personas han muerto. Contabiliza las cifras más altas de cualquier condado en el estado. La cifra de hospitalizaciones en el Condado subió un poco durante el fin de semana. El domingo por la mañana 658 personas en Miami-Dade se encontraban hospitalizadas, según las cifras divulgadas por el Condado. Es la cifra más alta en por lo menos las últimas dos semanas.
En Broward 6,322 personas han dado positivo a la prueba de COVID-19 y 281 han muerto a causa de la enfermedad.
En una rueda de prensa el lunes, el gobernador DeSantis dijo que la mayoría de los casos de Miami-Dade anunciados durante el fin de semana por el departamento fueron resultados que eran parte de atrasos de los laboratiorios privados. Es decir, son resultados de personas que se hicieron la prueba hasta tres semanas atrás.
Dijo que inicialmente sospechaba las cifras estaban relacionadas a un brote creciente entre los prisioneros en la Institución Correccional de Homestead, pero luego DeSantis dijo que alrededor de 400 de los 554 casos nuevos del sábado se debieron a un “centro de pruebas no afiliado al estado” que no había informado sobre resultados de casos desde hace tres semanas.
Los expertos en salud le advirtieron al Miami Herald el mes pasado que estaban preocupados de que el número de pruebas COVID-19 pendientes y enumeradas por el estado sea un recuento insuficiente, porque Florida informa solo el número de floridanos que esperan obtener resultados de análisis de laboratorios estatales y no incluye las pruebas pendientes de los laboratorios privados, quienes están procesando más del 90% de las pruebas estatales.
Los funcionarios del departamento aún no dicen cuántas pruebas pendientes hay y se han negado a proporcionar copias de los contratos de laboratorios privados al Miami Herald, a pesar de las reiteradas solicitudes desde el 21 de marzo.
El Departamento de Salud de Florida reporta el número de casos nuevos basado en los resultados que reciben de los laboratorios privados y estatales. No todos los resultados que divulgan son de pruebas que se hicieron en un mismo día.
Ft. Lauderdale deja abrir los gimnasios a pesar de que el condado dice que no
El alcalde de Fort Lauderdale, Dean Trantalis, está dando luz verde a los gimnasios comerciales para reabrir el lunes, citando que las infecciones por COVID-19 han “disminuido abruptamente” en la ciudad.
Pero esta nueva orden ejecutiva desafía abiertamente una ordenanza del condado de Broward que dice que deben permanecer cerrados.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, dijo el viernes que los gimnasios y centros de acondicionamiento físico en todo el estado pueden abrir el lunes al 50% de su capacidad, pero en general ha sostenido que los condados pueden promulgar órdenes más estrictas que el estado. Funcionarios de Miami-Dade y Broward han dicho que los gimnasios no deberían volver a abrir hasta una fase posterior.
DeSantis también ha dicho que las ciudades pueden ser más estrictas que sus condados al promulgar medidas de distanciamiento social, pero que no pueden permitir que se abran negocios que los líderes de los condados ordenan cerrar.
No obstante, Trantalis le dice a los dueños de gimnasios en su ciudad que pueden abrir sus puertas. Esto podría conducir a una lucha legal entre las jurisdicciones.
El vicealcalde del condado Broward, Steve Geller, dijo al Sun Sentinel el domingo que las ciudades “simplemente no tienen la autoridad para ignorar una orden del condado”.
“Podría terminar en la corte”, le dijo Geller al Sentinel.
Los cayos abrirán en junio
Después de más de dos meses, el condado de Monroe planea reabrir a los visitantes el lunes 1 de junio. Ese día suspenderán los puntos de control en las carreteras US 1 y State Road 905, y permitirán que los establecimientos de alojamiento reciban turistas con una ocupación del 50 por ciento, anunció una funcionaria en un comunicado.
Kristen Livengood, portavoz del condado, dijo que se requerirá que los establecimientos de alojamiento como hoteles, campamentos, residencias de alquileres de vacaciones y otros establecimientos con licencia transitoria implementen procedimientos de saneamiento y sigan las pautas COVID-19 de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento para mejorar las prácticas de limpieza.
Esto está sujeto a revisión en función de los datos sobre la prevalencia del virus en el condado de Monroe, el aumento de las pruebas y los protocolos de seguimiento de contactos, y los esfuerzos en los condados adyacentes para continuar controlando la transmisión del virus.
“Todos los demás requisitos no se levantan. En caso de que los Cayos de Florida experimenten un aumento en los casos y bajo el asesoramiento del Departamento de Salud de Florida, las restricciones pueden aumentar y/o los servicios pueden cerrarse nuevamente”, informó.
Instó a los residentes del condado de Monroe a seguir las directivas establecidas por el estado, el condado y los municipios para ayudar a prevenir la propagación de COVID-19, incluido el uso de máscaras en entornos públicos, limitar el tamaño de los grupos a 10 o menos personas y distanciarse físicamente de los demás por seis pies.
El estado ofrecerá planes para reabrir las universidades en el otoño
La próxima semana, el canciller del sistema estatal Marshall Criser presentará pautas para reabrir los campus universitarios en el otoño, luego de que los estudiantes fueran enviados a casa en marzo para frenar la propagación del COVID-19.
Criser está programado para ofrecer las pautas durante una reunión de la Junta de Gobernadores del sistema universitario el próximo 28 de mayo, anunció el sistema el lunes. Según las pautas, las universidades presentarán planes individuales para el semestre de otoño durante una reunión del 23 de junio.
Un grupo de trabajo del sistema universitario ha estado laborando en las últimas semanas en el tema de la reapertura de los campus. El presidente de la Junta de Gobernadores, Syd Kitson, dijo a principios de este mes que el grupo de trabajo incluía líderes de cada una de las universidades.
“El grupo de trabajo se está enfocando en desarrollar pautas que prioricen la salud y el bienestar de los estudiantes, profesores, personal, proveedores y visitantes a medida que nuestras instituciones continúen luchando contra la pandemia del COVID-19”, dijo Kitson en un comunicado preparado el lunes. “Nuestro enfoque medido y reflexivo será informado por profesionales de la ciencia y la medicina, y estamos trabajando arduamente para desarrollar pautas sólidas que mejoren la seguridad del campus, así como continuar cumpliendo con el riguroso rendimiento académico y los objetivos de éxito de los estudiantes”.
Los reporteros del Miami Herald Bianca Padró, Aaron Leibowitz, Ben Conarck, Doglas Hanks y Samantha Gross contribuyeron con información a este reportaje. El servicio de noticias News Service of Florida también contribuyó información.