Tras cifras alarmantes, Miami-Dade y Broward requerirán mascarillas en espacios cerrados y abiertos
Tras un día de anuncios de medidas más fuertes para frenar la propagación de COVID-19, el Condado Miami-Dade anunció que el alcalde, Carlos Giménez, firmará una orden de emergencia el miércoles expandiendo la orden preexistente del uso de coberturas faciales, para ahora exigirlo en espacios públicos.
“Después de consultar con los CEO de los hospitales del sur de Florida y la Secretaria de la Agencia de Administración de Salud de Florida, Mary Mayhew, esta tarde, he decidido emitir una orden de emergencia que requiera máscaras en todos los espacios públicos dentro y fuera, en todo el Condado de Miami-Dade” dice el comunicado enviado a los medios el miércoles por la tarde.
El comunicado indica que el alcalde firmará la orden el miércoles en la noche.
Momentos después del comunicado del alcalde, el Condado Broward emitió su propia orden obligando lo mismo, pero con la diferencia de que las requiere afuera “cuando el distanciamiento social no es posible” mientras Miami-Dade la requiere ahora en todo momento.
La medida viene una semana después de que los alcaldes de varias ciudades del Condado anunciaran que emitirían ordenes obligando lo mismo. En Miami y Miami Beach, si no usa alguna una máscara pudiera enfrentar multas, de hasta $50 en Miami Beach y de hasta $500 en la ciudad de Miami para los reincidentes.
“Aunque las máscaras no se han requerido en áreas no incorporadas del Condado porque hay más espacio abierto, he tomado la decisión de ahora requerir cubiertas faciales en todo el condado, en un esfuerzo por ayudar a nuestros hospitales a operar con suficiente personal para atender a todos los pacientes”, dice el comunicado.
El comunicado adelantó que la orden indicará que las máscaras “se usen siempre al aire libre con pocas excepciones”. Las personas excluidas según el comunicado serán personas con afecciones respiratorias que dificultan cubrirse la boca y la nariz, las personas que realizan actividades extenuantes, como trotar, y los niños menores de 2 años.
El martes por la noche, el alcalde emitió una orden que no permite comer en los restaurantes de 12:01 a.m. a 6:00 a.m. Después de las 12:00 a.m. no se puede consumir alcohol en ningún establecimiento.
La ciudad de Miami Beach tomó un paso más fuerte y estableció nuevamente el toque de queda a partir de la media noche, y no permitirá las ventas de alcohol en las tiendas después de las 8:00 p.m.
El viernes pasado, Giménez emitió una orden para limitar la congregación de personas durante el fin de semana feriado. Del 3 al 7 de julio las playas y parques estarán cerrados. Este miércoles el alcalde agregó a esa misma orden el cierre de las piscinas en los hoteles después de las 8 p.m. y estableció un horario limitando las compras de alcohol en las áreas de piscina.
Durante una reunión de emergencia en la mañana del miércoles, el alcalde no quitó de la mesa la posibilidad de cerrar más negocios y espacios si las cifras de casos y hospitalizaciones por coronavirus siguen repuntando. Durante más de una semana, el número de hospitalizaciones en el condado ha roto récords todos los días. El miércoles el reporte del condado, llamado ‘New Normal Dashboard”, indicaba que 1,298 personas se encontraban hospitalizadas en el condado.
Lleno por una nueva oleada de pacientes con COVID-19, el Sistema de Salud Jackson de Miami anunció el miércoles que limitará las cirugías que no sean de emergencia a partir de la próxima semana.
El alcalde dijo que más cierres serían “devastadores” y agregó que si los residentes siguen las reglas y nuevas medidas, las cifras deberían controlarse.
En el comunicado, el alcalde le suplicó a los residentes que sigan las reglas.
“Hazlo por tu familia, tus amigos, tu comunidad, si no por ti mismo”, dijo Giménez y agregó que la pandemia “no tiene fronteras ni límites de edad. Está atacando a las personas más jóvenes, que están terminando en el hospital”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2020, 6:57 p. m..