¿Te preocupa la nueva cepa del coronavirus? En Florida ya se está propagando
La cepa mutada y probablemente más contagiosa del nuevo coronavirus detectada en el condado de Martin la semana pasada está creciendo en Florida, con 22 casos por ahora en el estado, según nuevos datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Eso es aproximadamente el 42% de los 52 casos conocidos por los CDC en los Estados Unidos. Los expertos dicen que es probable que la nueva cepa continúe propagándose a medida que aumentan los casos de COVID en todo el estado y en el sur de Florida.
“Sabemos que está aquí ahora. Aunque fue en el condado Martin, tenemos que asumir que también está en Miami-Dade ”, dijo Mary Jo Trepka, epidemióloga de enfermedades infecciosas y profesora de la Universidad Internacional de Florida.
La cepa, conocida como B.1.1.7, llamó la atención de los científicos a principios de diciembre debido a un aumento de casos en el sudeste de Inglaterra. No está claro si la nueva cepa se originó en Inglaterra. Es posible que se haya detectado por primera vez allí porque los esfuerzos del Reino Unido para analizar casos están relativamente avanzados. Desde entonces, se ha detectado en al menos otros 40 países, incluido Estados Unidos.
El jueves pasado, el Departamento de Salud de Florida informó que “tenía evidencia” del primer caso identificado de Florida: un hombre del condado de Martin de unos 20 años sin antecedentes recientes de viajes. Según los datos publicados el miércoles por los CDC, se han detectado un total de 52 casos de COVID-19 causados por la variante en Estados Unidos. Los casos de la Florida representan alrededor del 40%.
No ha habido comunicación del DOH sobre ningún caso fuera del condado Martin. El departamento no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Una variante se detecta mediante “secuenciación del genoma”, o estudiando el virus a medida que cambia. Una persona con la nueva cepa del virus aún resultaría positiva en la mayoría de las pruebas de COVID-19. Solo después de estudiar la muestra, un experto puede determinar si se trata de una cepa del SARS-CoV-2.
Los casos de COVID-19 no darían un resultado negativo si fueron causados por la variante B.1.1.7, según Gigi Gronvall, experta en inmunología y profesora del Centro de Seguridad Sanitaria de la Universidad John Hopkins.
Lo que sabemos
La nueva cepa detectada en Florida porta al menos 22 mutaciones de una “espícula viral”. La espícula es lo que le que permite al virus entrar a las células. Estudios realizados en el Reino Unido han sugerido que la cepa podría ser hasta un 70% más transmisible.
Aunque no se ha demostrado que la variante sea más grave, es casi seguro que una mayor propagación causará más tensión en el sistema de salud, dijo el Dr. Tim Schacker, especialista en enfermedades infecciosas y vicedecano de investigación de la facultad de medicina de la Universidad de Minnesota.
“Con más gente difundiéndolo (...) es lo que está causando la preocupación real que los funcionarios de salud pública están expresando en este momento sobre esta nueva cepa”, dijo.
Otros expertos, como Mary Petrone, investigadora de la Escuela de Salud Pública de Yale, señalaron que esta nueva variante “podría exacerbar el problema”.
“Creo que la principal preocupación es que la nueva cepa B.1.1.7 impulsará aumentos aún mayores en casos en todo el país”, Escribió en un correo electrónico.
Los funcionarios de salud en Florida, sin embargo, han dicho poco sobre la variante a pesar de sus 22 casos.
¿Florida está haciendo lo suficiente?
Algunos expertos argumentan que Florida no ha realizado una secuenciación suficiente para determinar si se está propagando en el estado. Hasta la semana pasada, el departamento de salud había estudiado casi 3,000 muestras del virus, mientras que el Reino Unido ha secuenciado al menos 125,000 muestras. Otros estados han estado haciendo su propia secuenciación. En todo Estados Unidos se han secuenciado alrededor de 51,000 muestras.
Grovall dijo que Estados Unidos no está haciendo suficiente secuenciación y está muy atrasado en comparación con otras naciones desarrolladas. Esto es preocupante, dijo, porque Estados Unidos puede estar pasando por alto otras cepas potencialmente peligrosas.
“Tenemos que hacer lo que no pudimos hacer al comienzo de la pandemia, en términos de rastreo de contactos, y tratar de rastrearlo para que no se convierta en la cepa dominante”, djo.
El Dr. Eric Topol, director del Instituto Traslacional de Investigación Scripps en California, hizo eco del punto de Gronvall de que Estados Unidos está atrasado. Dijo que la secuenciación consume muchos recursos. Escribió en un correo electrónico que si bien la variante se encuentra en “un ritmo muy bajo ahora”, habrá un “aumento exponencial” en las próximas semanas.
Sin embargo, agregó que muchos reactivos detectarán la cepas de todos modos. En Yale, los investigadores de salud pública ya están desarrollando una prueba de detección para la variante B.1.1.7. que no requiere secuenciación.
Trepka dijo que Florida ciertamente tiene la capacidad de realizar más secuencias, pero eso no cambiará las medidas preventivas que se deben tomar para detener la propagación del virus.
“Solo tenemos que actuar ahora mismo como si ya estuviera en toda Florida, y tenemos que seguir repitiendo el mensaje de que deberíamos intensificar nuestra prevención”, dijo.
Aumento de casos es la ‘tormenta perfecta’
Trepka dijo que no sería sorprendente que los casos de la nueva cepa aumenten rápidamente a raíz de las reuniones navideñas.
El estado ha registrado un número récord de casos nuevos en las últimas semanas. El jueves, el Departamento de Salud de Florida agregó 19,816. El récord anterior de un solo día había sido el día anterior.
Durante las últimas dos semanas, Miami-Dade ha agregado alrededor de 105 casos adicionales diarios, según un análisis de los datos del Herald.
“Eso es preocupante porque es probable que más personas terminen en los hospitales”, dijo, y calificó las últimas tendencias como “solo el comienzo”.
Según las últimas cifras del condado de Miami-Dade, hay casi 1,200 personas en el hospital con COVID-19, 216 de ellas en unidades de cuidados intensivos.
A los expertos les preocupa que entre cuatro y seis semanas la nueva variante podría convertirse en la cepa dominante en Estados Unidos, dijo Topol.
Algunos estudios sugieren que el 60% de los casos de COVID que se identifican en Londres son cepas B.1.1.7. Pero con la falta de secuenciación, en EEUU algunos temen que los funcionarios de salud pública ni siquiera sepan si sucede.
La Dra. Rachel West, experta en enfermedades infecciosas emergentes en Johns Hopkins, dijo que la pequeña cantidad de casos descubiertos hasta ahora en EEUU probablemente se deba “a que no estamos secuenciando lo suficiente”.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de enero de 2021, 5:38 p. m..