Coronavirus

Por qué la nueva política de vacunas del Jackson probablemente favorecerá a los más ricos

El hospital público del Condado de Miami-Dade programó el martes sus primeras citas para la vacuna contra el COVID para personas de 55 años o más con ciertos padecimientos médicos, pero hay una advertencia importante: un médico tiene que autorizar antes de que recibas la inyección.

Según expertos entrevistados por el Miami Herald, es probable que esto sea especialmente difícil para las comunidades de bajos ingresos del sur de la Florida y servirá de barrera para quienes tienen menos acceso a la atención sanitaria, pero quienes podrían beneficiarse aún más de la vacuna.

Al promulgar esta semana una política que exige notas del médico para vacunar a las personas de entre 55 y 65 años que tienen uno de los 13 padecimientos médicos “de riesgo”, el hospital público ha consolidado un campo de juego disparejo en el que las personas más ricas – y desproporcionadamente blancas – tendrán ventaja para acceder a un recurso de salud pública, dijo Zinzi Bailey, profesora de investigación de la University of Miami que estudia las desigualdades en la atención sanitaria.

La política perjudicará a las comunidades desfavorecidas que no tienen un acceso sólido a la atención médica, a pesar de que numerosas investigaciones demuestran que las personas de esos mismos barrios tienen más probabilidades de padecer algunas de los padecimientos médicos – como obesidad – que les expondrían a un mayor riesgo de un caso de COVID grave, y potencialmente a la muerte, añadió Bailey.

“Muchas de las personas que más necesitan la vacuna a los 55 años y que quizá hayan soportado cosas como la discriminación a lo largo del tiempo y que podrían tener resultados similares a los de 65 años o más van a pasar inadvertidos si no tienen un médico de familia”, dijo.

¿Dónde están las vacunas para las personas de 55 a 64 años? Están en camino, pero no están abiertas en este momento

Al preguntarle por las personas que no tienen acceso a un médico de atención primaria, el director general del Jackson Health, Carlos Migoya, dijo el viernes que cualquier persona con uno de los 13 padecimientos debería estar bajo el cuidado de un médico.

“Si hay alguien por ahí que tiene uno de estos 13 padecimientos de muy alto riesgo y no tiene un médico, entonces yo recomendaría encarecidamente que vayan a ver a un médico”, dijo Migoya.

Bailey dijo que rutinariamente se encuentra con personas en Miami para quienes obtener una nota del médico no es una opción realista, especialmente con ciertos padecimientos, incluyendo uno que los calificaría para la vacuna.

“A menudo, hacemos ferias de la salud... y encontramos numerosas personas que tienen hipertensión o diabetes subyacentes que actualmente no están viendo un médico familiar”, dijo Bailey.

Los 13 padecimientos que requieren una nota del médico según Jackson incluyen cáncer de mama, insuficiencia cardíaca congestiva, leucemia, cáncer de pulmón y obesidad mórbida con un índice de masa corporal superior a 40. La diabetes no figura entre los padecimientos para calificar, a pesar de que los Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos enumeran la diabetes de tipo 1 y la diabetes de tipo 2 como padecimientos que podrían poner a los pacientes en riesgo de desarrollar un caso de COVID más grave.

Actualización de COVID en Florida el martes: 5,610 casos y más de 150 decesos

Funcionarios del hospital dijeron el martes que Jackson está “tratando de encontrar un equilibrio mediante la creación de una política que no sea una carga para los pacientes – como obtener un registro médico completo – o confiar únicamente en el sistema de honor, lo que podría hacer más difícil para aquellos con padecimientos médicos genuinos y el consejo de un médico”.

“Propusimos este sistema a los funcionarios estatales y nos dijeron que era un enfoque aceptable”, señaló el hospital en un comunicado.

Adultos de todas las edades con padecimientos que los pondrían en riesgo de COVID grave actualmente califican para recibir la vacuna según una orden del gobernador Ron DeSantis, pero han tenido dificultades para encontrar citas. Jackson es el primer proveedor importante de vacunas en el sur de la Florida que abre las citas al público de 55 años o más con ciertos padecimientos médicos.

El acceso a la atención médica no es igual en Miami

Los pacientes más ricos tienen más probabilidad de tener facilidad para acceder a su médico, dijo Bailey, investigadora de las desigualdades en la atención sanitaria de la Universidad de Miami.

A su vez, las personas con más probabilidades de tener dificultades para acceder a la atención médica a veces se atienden en centros de salud calificados federalmente, añadió Bailey, y esas clínicas suelen estar saturadas y, por lo tanto, es menos probable que produzcan una nota del médico con poca antelación.

Incluso para aquellos que ocasionalmente acuden a un médico, un proceso rápido – entre la obtención de una cita y presentarse para la vacuna – pudiera ser especialmente difícil, dijo el doctor Hansel Tookes, médico y profesor de la Universidad de Miami que trabaja en el Jackson.

Lo sabe por experiencia propia. El lunes por la noche, Tookes supo de un paciente que tiene linfoma y fue alertado de que la vacuna estaba disponible para él en el Jackson. Se apuntó con éxito, pero necesitaba la nota del médico en un plazo de 24 horas.

“Soy el tipo de médico que, al enviarme un mensaje de texto anoche, pude dárselo esta mañana, pero no va a ser lo mismo en general”, dijo Tookes. “No todos tienen ese tipo de acceso a sus médicos”.

Obesidad y desigualdad ‘viajan juntas’

Uno de los 13 padecimientos que califican a los residentes de Florida para una vacuna en el Jackson es la obesidad, específicamente con un índice de masa corporal superior a 40, u obesidad severa.

La obesidad es un factor de riesgo conocido para un caso de COVID-19 grave, y el Jackson ha supervisado sistemáticamente el número de personas con sobrepeso y obesas hospitalizadas en sus instalaciones con COVID en un momento dado.

Pero la obesidad es un padecimiento médico que puede verificarse mediante simples mediciones de altura y peso, por lo que resulta un tanto desconcertante para los expertos que el hospital exija una nota del médico que demuestre que el paciente la padece.

“De la misma manera que fuimos a las residencias de ancianos con las vacunas, creo que este es uno de los pocos padecimientos de la lista que podría verificarse objetivamente con bastante rapidez”, dijo Tookes, que ha establecido clínicas médicas en zonas desatendidas de la ciudad, como Overtown.

Eric Toner, investigador principal del Center for Health Security de la Johns Hopkins University, dijo que la falta de equidad en la distribución de la vacuna contra el COVID ha sido un tema recurrente, “y la obesidad y la desigualdad se correlacionan entre sí; viajan juntas”.

Toner dijo que el enfoque para verificar los padecimientos médicos que calificarían a alguien para una vacuna contra el COVID debería ser lo más laxo posible para evitar perjudicar a las personas sin acceso médico rutinario. Aunque el índice de masa corporal de una persona sería relativamente fácil de calcular, incluso en casa, Toner dijo que sería igual de significativo comprobarlo en persona y permitir que se vacunen aquellos que parezcan gravemente obesos.

“No todas las personas que deberían recibir atención médica la reciben”, dijo Toner. “Se les puede pedir que calculen su IMC, pero también se les puede mirar”.

El Jackson alerta a sus pacientes

Como hospital público, la misión del Jackson es atender a cualquier persona que viva en el Condado de Miami-Dade, independientemente de sus ingresos.

Para ello, el hospital ha empezado a notificar proactivamente a su extenso grupo de pacientes, muchos de los cuales podrían estar al margen del acceso rutinario a la atención sanitaria.

Tookes, el profesor de la UM que trabaja en el Jackson, destacó ese esfuerzo, y añadió que “no debería subestimarse”.

Pero también agregó que en Miami hay importantes grupos de personas que no tienen acceso a la atención médica, como ocurre en la mayor parte del país. Dijo que la política de exigir una nota del médico era “menos que ideal”.

“Eso pudiera plantear definitivamente retos para los pacientes a la hora de conseguir notas médicas, retos importantes”, dijo.

Bailey, investigadora de la desigualdad en la atención sanitaria en la UM, dijo que la política de la nota del médico funciona para servir a un propósito médico: hacer que el proceso funcione sin contratiempos para el sistema hospitalario, “en contraposición a un propósito de salud pública”.

Añadió que es importante que los funcionarios locales aprendan de las lecciones de la pandemia, incluyendo las más recientes sobre la indecisión en torno a la vacuna que se supera fácilmente con la conveniencia.

Este mismo fin de semana, la gente de Miami Gardens hizo fila para una campaña de vacunación móvil dirigida por el condado que no requería citas – ni notas del médico – y que atrajo a un gran número de personas.

“Hay formas de llegar a la gente y de permitirle estructuralmente el acceso a la vacuna. Y hemos aprendido que tenemos que ser intencionales en cuanto a la equidad”, dijo Bailey. “Todas esas cosas son importantes. Así que debemos aprender de nuestro pasado muy reciente en nuestro enfoque. No está tan lejos. Debemos aprender de ello”.

La redactora del Miami Herald Bianca Padró Ocasio contribuyó a este artículo.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de febrero de 2021, 7:00 a. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA