Florida pone trabas a los vulnerables mientras en Miami se quedan vacunas sin usar
En momentos que 57% de la población de 65 años y mayor del Condado Miami-Dade ha recibido al menos una dosis de una vacuna contra el COVID, un centro federal de inoculación recién inaugurado se quedó el jueves con una gran cantidad de dosis sin usar, incluso a medida que el acceso se ha ampliado, aunque lentamente, con reglas cambiantes pero estrictas.
Los expertos en salud pública dicen que es una señal de que el estado, y particularmente el gobernador Ron DeSantis, no se está moviendo lo suficientemente rápido como para hacer que más personas cumplan los requisitos para vacunarse. También dicen que la última orden ejecutiva del gobernador ,que requiere que las personas vulnerables menores de 65 años obtengan una nota de su médico que prescriba la vacuna, añade un trámite innecesario que mantendrá alejadas de las vacunas a las personas sin seguro y de bajos ingresos.
La primera semana de marzo estuvo marcada por la lenta ampliación de la elegibilidad y una tendencia emergente de citas que no se usaron, al menos en los partes del estado con menos demanda para el grupo de edad de 65 años y más.
Mientras tanto, la demanda es mucho mayor entre las personas menores de 65 años, entre ellas las que ya tienen alguna enfermedad crónica, pero muchos se han quejado de lo oneroso de los documentos exigidos para vacunarse. En Miami-Dade, el panel de vacunación del condado mostró más de 20,550 primeras dosis disponibles el miércoles, un aumento del suministro de vacunas de tres días seguidos.
El Dr. Michael Lauzardo, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Florida que ha ayudado a organizar centros de vacunación, dijo que en conversaciones con colegas de todo el estado ha escuchado hablar de “muchos cupos sin usar debido a los desafíos en torno a las restricciones y debido al proceso de controlar la entrada de pacientes”.
Lauzardo dijo que el enfoque restringido por edad era la medida correcta cuando DeSantis lo hizo por primera vez, pero ahora, con más de la mitad de las personas de la tercera edad del estado ya vacunadas, hay demasiadas restricciones. El especialista cree que la vacunación debe estar abierta a todo el mundo, o al menos, a todas las personas mayores de un cierto grupo de edad, como mayores de 40 años, o de 50 años.
“El objetivo debe ser: no dejar ningún cupo vacío”, dijo Lauzardo. “Nuestro enemigo no es alguien que venga el día equivocado. Nuestro enemigo es una cita de vacunación y no venga nadie a vacunarse”.
Una batalla cuesta arriba por los no asegurados
Abel Iraola de 29 años y estratega de comunicaciones de Hialeah, tuvo la suerte de conseguir una cita en un Publix el miércoles por la mañana, horas después de salir las nuevas directrices del gobernador para los médicamente vulnerables.
Pero a las pocas horas, recibió una llamada de Publix diciéndole que tendría que llenar un formulario ordenado por el estado que requiere que un médico lo certifique como médicamente vulnerable.
Iraola, que no tiene seguro médico, ha estado luchando para obtener una nota médica desde entonces. El viernes, el día de su cita programada, Iraola todavía no había tenido suerte. Una clínica que había estado usando ocasionalmente dijo que tendría que entrar y hacerse análisis antes de que firmaran.
“Por un lado, lo entiendo, mi historia clínica no ha sido actualizada dese finales de 2016”, dijo Iraola. “Pero al mismo tiempo, es como... vamos.”
La Dra. Rebecca Weintraub, profesora asistente del Departamento de Salud Global y Medicina Social de la Escuela de Medicina de Harvard, dijo que personas como Iraola deberían ser tomadas por su palabra. Junto a sus colegas, Weintraub ha abogado por un “código de honor” para asegurar que las personas sin acceso a la atención médica no sean sacadas de su lugar legítimo en la fila para la vacuna.
“Muchos no tienen un proveedor de atención primaria y muchos han retrasado sus exámenes preventivos durante este tiempo”, dijo Weintraub. “En algunos grupos, su estado de salud ha empeorado debido a la naturaleza de la pandemia y su limitado acceso a los alimentos, el ejercicio y el estrés de la pandemia misma.”
Un sistema de honor
Aunque pueda parecer ilógico, Weintraub dijo que simplemente preguntar una persona si vive en la Florida, por ejemplo, es suficiente para disuadir a la mayoría de los que tratarían de vacunarse de manera indebida.
Por esa razón, Weintraub dijo que se debería permitir que las personas “den fe” de su edad y estado de salud. Calificó el requisito de la nota del médico de un “obstáculo desafortunado que no conducirá a un uso equitativo o eficaz de la vacuna”.
Además de desalentar a las personas con menos acceso a la atención médica, la norma también desalienta a las personas de bajos ingresos.
“La vacuna es gratis”, dijo. “Ya hemos pagado $18,000 millones de dólares para financiar su desarrollo. Y cuando la gente tiene que traer documentación, se está preocupando de que también se les pueda cobrar”.
El representante estatal Carlos G. Smith, demócrata de Orlando, ha pasado una cantidad desmesurada de tiempo últimamente ayudando a las personas con enfermedades crónicas a determinar dónde y cómo pueden vacunarse.
“Es simplemente frustrante porque el gobernador DeSantis dice que su gobierno quiere eliminar la burocracia”, dijo Smith. “Y sin embargo, para que los floridanos más vulnerables médicamente tengan acceso a la vacuna les está exigiendo que se enfrenten a toda esa burocracia”.
La oficina de DeSantis no respondió a solicitudes de declaraciones sobre la política de notas del médico.
Miami-Dade estudia posibles cambios
El distrito del comisionado Jean Monestime, en el norte de Miami, incluye vecindarios con altas tasas de pobreza. En una reunión informativa del condado sobre el COVID-19 el viernes, presionó a los administradores de Jackson Health sobre cómo los vecinos médicamente vulnerables pueden vacunarse su el desafío cuesta de asegurar la aprobación por escrito de un médico.
“Quizás necesiten dos o tres semanas para obtener esa nota. Para otros que pueden haber perdido su seguro, no tienen médicos. ¿Podrían algunas de estas personas traer sus recetas para demostrar que tienen esas enfermedades?”, dijo.
“Estoy escuchando mucho en mi distrito que algunas de estas personas quieren vacunarse pero no pueden obtener la cita médica a tiempo para hacerlo”.
El Dr. Peter Paige, administrador de Jackson que es director médico de Miami-Dade, dijo que las recetas no siempre son evidencia de que una persona se ajuste a la definición del estado de médicamente vulnerable.
“A medida que hemos implementado el proceso para estado de salud de alto riesgo, hemos tratado de ser liberales al respecto”, dijo. El Jackson no requiere el formulario estatal, pero también aceptará notas médicas, dijo Paige durante la sesión informativa por video, que estaba abierta al público.
“Seguiremos discutiendo oportunidades” para vacunar a más personas de alto riesgo, dijo.
Carlos Migoya, director ejecutivo del sistema hospitalario propiedad del condado, dijo que hay médicos disponibles en las clínicas del Jackson para citas gratuitas si la gente no puede pagar la atención. “Se puede conseguir una cita en dos o tres días”, dijo.
La alcaldesa Daniella Levine Cava pedirá a la administración de DeSantis que no exija el formulario estatal de una página como requisito para vacunarse bajo exenciones médicas en sitios apoyados por el estado. Estos incluyen Marlins Park y Hard Rock Stadium, así como el centro federal en Miami Dade College North.
También dijo que haría que los sitios administrados por el condado en Tropical Park y Zoo Miami fueran “tan flexibles como sea posible” bajo las reglas estatales para exenciones médicas.
“Fue diseñado para hacerlo más simple, pero no lo hace más simple”, dijo sobre el formulario estatal, que requiere la firma de un médico. “Estoy de acuerdo en que debemos ofrecer otras maneras de documentar la situación de salud de las personas que tratan de vacunarse”.
La comisionada Raquel Regalado dijo que pensaba que el formulario tiene sentido como una forma rápida de que autorizara a las personas a vacunarse rápidamente como médicamente vulnerable. “No requiere que hay que decir qué la persona tiene una vulnerabilidad extrema. ... Creo que la forma es mucho más fácil”, dijo.
¿Es hora de abrir la elegibilidad?
La falta de acceso a la vacuna se agrava por la negativa de la Legislatura de la Florida, controlada por los republicanos, a ampliar el Medicaid bajo la Ley de Servicios Médicos Asequibles. Esa decisión dejó a unos 850,000 floridanos sin seguro médico en la “brecha de cobertura”.
“A final de cuentas, todo el mundo tiene que vacunarse”, dijo Smith, el representante demócrata de Orlando. “Hay millones de personas médicamente vulnerables que están haciendo todo lo posible para cumplir las demandas de documentación del gobernador, pero no pueden debido al sistema de salud que tenemos en este estado, o su falta”, dijo.
Mientras tanto, determinar quién es elegible para vacunarse y quién no está quitando tiempo que podría usarse para más citas y vacunar a más personas, dijo Lauzardo, el experto en enfermedades infecciosas de la UF. Más allá de los médicamente vulnerables, la confusión también cunde entre los empleados de las escuelas K-12 y centros de cuidado infantil y prekinder.
La directiva de la administración Biden dijo que todas las personas que trabajan en escuelas entre jardín de infantes y K-12, además de guarderías, deben ser vacunadas en todo el país. Pero DeSantis ha limitado las vacunas solo al personal de la escuela K-12 de 50 años o más, lo que significa que aquellos que no se ajustan a este requisito no pueden vacunarse en centros a gran escala como Hard Rock Stadium, Marlins Park, Tropical Park y Zoo Miami.
Lauzardo dijo que en momentos que los casos y hospitalizaciones siguen a la baja, ahora es el momento de vacunar a todos, no seguir atacando a los más vulnerables, mientras quedan cupos de vacunación por usar.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de marzo de 2021, 5:45 p. m..