Casa Blanca dice que el suministro de otras vacunas contra el COVID es suficiente
El gobierno de Biden está trabajando con los estados para reprogramar las citas de las personas que estaban en la fila para recibir inyecciones de la vacuna contra el COVID-19 de Johnson & Johnson en los próximos días, después de que las agencias federales recomendaran una pausa en su uso por motivos de seguridad.
Jeff Zients, coordinador del equipo de respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, dijo en un comunicado que el suministro federal de otras vacunas –producidas por Pfizer-BioNTech y Moderna– era suficiente para seguir vacunando al país a un ritmo de 3 millones de inyecciones al día.
“Estamos trabajando ahora con nuestros socios estatales y federales para que cualquier persona a la que se le haya programado una vacuna de J&J sea rápidamente reprogramada para una vacuna de Pfizer o Moderna”, dijo Zients. “Este anuncio no tendrá un impacto significativo en nuestro plan de vacunación: La vacuna de Johnson & Johnson representa menos del 5% de las inoculaciones registradas en Estados Unidos hasta la fecha”.
Los Centers for Disease Control and Prevention y la Food and Drug Administration recomendaron el martes una pausa temporal en el uso de la vacuna de J&J tras identificar seis casos de un raro coágulo sanguíneo conocido como trombosis del seno venoso cerebral –todos en mujeres menores de 50 años– de un total de 6.8 millones de dosis distribuidas en todo el país.
La vacuna de J&J es una vacuna de dosis única fabricada con tecnología de vectores virales, un método similar al utilizado en la vacuna de AstraZeneca que se suspendió igualmente en Europa hace semanas debido a la preocupación de los científicos por una posible correlación con coágulos sanguíneos.
Esos individuos desarrollaron coágulos sanguíneos en combinación con niveles bajos de plaquetas, un patrón poco común que izó las banderas rojas entre las agencias de salud pública, dijeron los funcionarios de la FDA en una llamada con reporteros.
“Para nosotros ya es evidente que lo que estamos viendo con la vacuna de Jannsen [Johnson & Johnson] se parece mucho a lo que se vio con la vacuna de AstraZeneca,” dijo Peter Marks, director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA. “Todavía no puedo hacer una declaración amplia, pero obviamente son de la misma clase general de vectores virales”.
Anne Schuchat, subdirectora principal de los CDC, dijo a los reporteros que el panel asesor de la FDA sobre prácticas de inmunización, conocido como ACIP, revisaría los datos sobre la vacuna de J&J el miércoles y proporcionaría un análisis de riesgo-beneficio.
“Una de las cosas que hará la deliberación del ACIP es revisar los datos sobre los casos y el contexto de riesgo-beneficio, y los posibles subconjuntos de la población que pueden estar en diferentes categorías,” dijo Schuchat.
Otro funcionario de los CDC dijo a McClatchy que el ACIP tiene ante sí varias opciones.
Pudieran determinar que el número de casos conocidos de personas vacunadas con coágulos sanguíneos es estadísticamente tan bajo que vale la pena reanudar el uso de la vacuna. Pudieran suspender por completo el uso de la vacuna, a la espera de una mayor investigación de los casos.
También pudieran suspender el uso de la vacuna en un determinado grupo demográfico, como las mujeres de 50 años o menos.
“Tenemos un sólido sistema de seguridad en este país”, dijo el funcionario. “Nos avisa cuando hay cosas que potencialmente van mal, o cuestiones que tenemos que examinar más de cerca. El sistema lo ha hecho”-
Actualizaciones con los comentarios de los funcionarios de la FDA y los CDC.