¿Imanes humanos? No, las vacunas contra el COVID no te vuelven magnético
Los videos en redes sociales de personas vacunadas contra el COVID-19 pegándose monedas e imanes de refrigerador en sus brazos han estado difundiendo una conspiración popular según la cual las vacunas contra el coronavirus contienen microchips u otros metales supuestamente utilizados por el gobierno para rastrear a los estadounidenses.
Pero en lugar de hechos, lo único que tienen estas personas son brazos aceitados y algo de cinta adhesiva, afirman expertos.
“No. Recibir una vacuna contra el COVID-19 no te volverá magnético, incluso en el lugar de la vacunación que suele ser el brazo”, porque todas están libres de “metales como el hierro, el níquel, el cobalto, el litio y las aleaciones de tierras raras, así como de cualquier producto manufacturado como la microelectrónica, los electrodos, los nanotubos de carbono y los semiconductores de nanohilos” que pueden crear un campo electromagnético, explicaron los Centers for Disease Control and Prevention en una actualización la semana pasada.
“Además, la dosis típica de la vacuna contra el COVID-19 es de menos de un mililitro”, señaló la agencia, “lo que no es suficiente para permitir que imanes sean atraídos a su sitio de vacunación, incluso si la vacuna estuviera llena de un metal magnético”.
Los médicos en redes sociales especulan que los imanes que la gente parece estar pegando con éxito a sus brazos vacunados solo persisten porque hay cinta adhesiva detrás de ellos o están asegurados con algo de agua o saliva, tácticas invisibles para quienes ven los videos.
Pero en la mayoría de los casos, es probable que los imanes se adhieran a los brazos debido a los aceites naturales y la humedad de la piel de las personas. Es la misma razón por la que innumerables niños pueden asombrar a sus padres en la mesa colgando cucharas en su nariz (el truco es respirar sobre o lamer la cuchara para crear cierta adhesión).
Y las monedas estadounidenses – un objeto común utilizado para “probar” que las vacunas contra COVID-19 llevan microchips – ni siquiera son magnéticas.
Por otro lado, algunas sustancias que introducimos en nuestro cuerpo, como las multivitaminas, sí contienen pequeñas cantidades de metales como el hierro, “y no se ve que la gente se magnetice o se le peguen imanes después de tomar esa vitamina”, dijo a PopSugar la doctora Céline Gounder, especialista en enfermedades infecciosas y epidemióloga de NYU Langone Health.
¿Qué contienen las vacunas contra el COVID-19?
Tanto la vacuna de Pfizer-BioNTech como la de Moderna contienen un ingrediente activo: el ARNm.
Las vacunas liberan esta molécula – un tipo de ARN que constituye el material genético del coronavirus y que ya se encuentra en nuestro organismo – en nuestras células. Este ARNm lleva instrucciones que enseñan a nuestras células a producir anticuerpos que protegen contra el coronavirus.
El resto son ingredientes inactivos llamados excipientes.
Los excipientes “son necesarios y se añaden a una vacuna con fines específicos, como estimular una respuesta inmunitaria más fuerte, prevenir la contaminación por bacterias o estabilizar la potencia de la vacuna durante su transporte y almacenamiento”, según un equipo de alergólogos dirigido por médicos del Massachusetts General Hospital.
Algunos de los ingredientes inactivos incluyen una variedad de lípidos, o grasas que forman una cáscara alrededor de las moléculas de ARNm y “ayudan a mantenerlas intactas y estables hasta que entran en el cuerpo y comienzan a hacer su trabajo”, explicó el doctor William Schaffner, especialista en enfermedades infecciosas y profesor de la Vanderbilt University School of Medicine, a la revista Health en diciembre.
El resto de los ingredientes son sales, como el cloruro de potasio y el acetato de sodio, azúcares y otras substancias que ayudan a mantener la estabilidad de la vacuna.
La vacuna contra el COVID-19 de Johnson & Johnson es una vacuna de vector viral que administra un virus de ADN inofensivo llamado adenovirus que fue modificado genéticamente. Este virus modificado lleva instrucciones específicas a nuestras células que les enseñan a fabricar anticuerpos.
Aparte de esta diferencia funcional principal, la lista de ingredientes es similar a la de las vacunas de Pfizer y Moderna.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de junio de 2021, 0:30 p. m..