Coronavirus

Mientras DeSantis y otros discuten las mascarillas, el COVID golpea duro a los no vacunados

La Florida ha estado aquí antes. Pero no así.

Esta ola del coronavirus que se abate sobre el estado es diferente. La cepa es diferente: Delta parece mucho más infecciosa que las versiones anteriores del virus.

Los pacientes que llenan los hospitales a un ritmo alarmante son diferentes. Son más jóvenes, y más sanos. En la inmensa mayoría de los casos, no están vacunados.

Y la política es diferente.

El año pasado, los gobiernos locales emitieron mandatos: Usar mascarillas. Confinarse. Resistir. Pero desde entonces, los líderes republicanos han adoptado medidas para prohibir que los municipios establezcan nuevas restricciones destinadas a frenar la propagación del virus. Ahora, algunos funcionarios locales dicen que lo único que pueden hacer es rogar a la gente que se vacune.

“En un mundo perfecto, tendríamos la capacidad de considerar cosas como los mandatos de las mascarillas”, dijo el alcalde de St. Petersburg, Rick Kriseman, en una entrevista el viernes. “En este momento, todo lo que puedo decir es: ‘Por favor, vacúnense’, porque no queremos que nadie se enferme o muera innecesariamente”.

Pocos líderes de cualquier partido, a cualquier nivel, están pidiendo acciones como el cierre de los negocios. Ese es otro cambio de precedentes. El verano pasado, la administración del gobernador Ron DeSantis suspendió el consumo de alcohol en los bares. Desde el otoño pasado, DeSantis, un republicano, ha renunciado a las restricciones comerciales y a los mandatos de cualquier tipo. Muchos demócratas prominentes, entre ellos el presidente Joe Biden y la comisionada de Agricultura de la Florida, Nikki Fried, están ahora de acuerdo en que los gobiernos no deben cerrar los negocios en un intento de frenar la propagación del virus.

Pero sin el instrumento contundente de un confinamiento o un mandato de uso de mascarillas, no está claro qué se supone que deben hacer las localidades mientras sus hospitales se llenan. A principios de este año, DeSantis promulgó una ley que prohíbe a los gobiernos, las escuelas y las empresas exigir comprobantes de vacunación contra el coronavirus a las personas que solicitan sus servicios. Según esa ley, los gobiernos locales tampoco pueden declarar el estado de emergencia durante más de siete días seguidos. Según una orden ejecutiva que firmó en mayo, las ciudades no pueden aplicar ningún tipo de mandato relacionado con el COVID-19.

Kriseman, demócrata, dijo que estudiaría la posibilidad de imponer vacunas a los 3,000 empleados de St. Petersburg. Los Condados Leon y Orange – donde las hospitalizaciones por COVID-19 están aumentando – hicieron algo similar la semana pasada. No está claro si tales acciones serán impugnadas; la oficina de DeSantis dijo que su equipo legal está revisando el tema.

El Condado Hillsborough exige que el público lleve mascarillas dentro de los edificios del condado a partir del lunes. La presidenta de la Comisión del Condado Hillsborough, Pat Kemp, dijo que le gustaría aprobar otra ordenanza de mascarillas en todo el condado, pero la nueva ley estatal le ha prohibido esencialmente hacerlo.

Algunas empresas están imponiendo sus propias restricciones. Disney exigirá a muchos de sus empleados que se vacunen, según anunció el viernes el principal empleador de la Florida. Y los supermercados Publix exigirán a todos sus empleados que lleven mascarillas a partir del lunes.

El doctor Glenn Morris, director del Instituto de Patógenos Emergentes de la Universidad de Florida, dijo que recomienda que se impongan las mascarillas en las escuelas y en las comunidades en general.

“Es imperativo que la gente use mascarillas”, dijo. “Tenemos que frenar este virus. Se está extendiendo como un incendio en nuestras comunidades”.

Christina Pushaw, una portavoz de DeSantis, dijo que “no hay razón para creer que un mandato de mascarillas evitaría un aumento de casos”, citando otros estados que vieron aumentos incluso después de que tales mandatos se intentaron a nivel estatal.

Algunos funcionarios locales dicen que sienten que ya tienen las herramientas para combatir el virus. Las vacunas han estado ampliamente disponibles para los floridanos a partir de los 12 años durante meses. Se ha demostrado que, en la inmensa mayoría de los casos, evitan que una persona sufra los peores efectos del virus.

“Tenemos la vacuna. Tenemos tratamientos más aceptados”, dijo el presidente de la Comisión del Condado Pinellas, el republicano Dave Eggers, en una entrevista el viernes. “Creo que tenemos lo que necesitamos. No creo que necesitemos ningún otro mandato. Creo que es una decisión a nivel estatal”.

DeSantis aborda brevemente la oleada

Durante la peor oleada de COVID-19 en el verano de 2020, los hospitales de la Florida añadieron unos 8,000 nuevos pacientes infectados con el virus en unos 60 días.

Este año, mientras la variante Delta del virus arrasa en el estado, los hospitales de la Florida han añadido más de 7,000 nuevos pacientes con COVID-19 en tan solo 21 días. Los hospitales más afectados están en las áreas de Jacksonville y Orlando, pero se están llenando rápidamente en otros lugares, según Mary Mayhew, un ex alto funcionario de salud de DeSantis que ahora es el director ejecutivo de la Asociación de Hospitales de Florida. No está claro si el aumento está cerca de su pico.

Aunque DeSantis ha sido un defensor de las vacunas contra el coronavirus a lo largo de esta última oleada, hubo un momento en que el virus fue más enfatizado en su agenda. En diciembre y enero, el gobernador recorrió el estado, promoviendo las vacunas y su disponibilidad para los floridanos de mayor edad, que son los más susceptibles a los peores efectos del virus.

Ese esfuerzo dio sus frutos: Alrededor del 85% de los floridanos mayores de 65 años habían recibido al menos una dosis de la vacuna hasta el viernes.

“Es tan obvio que esto ha funcionado para los mayores”, dijo Thomas Hladish, un científico investigador del departamento de biología de la Universidad de Florida y del Instituto de Patógenos Emergentes. “Si otros grupos de edad se vacunaran al mismo ritmo que lo han hecho los adultos mayores, tendríamos un problema significativamente menor”.

Según su agenda diaria de la semana pasada, DeSantis no celebró ningún acto público cuyo tema principal fuera la oleada de verano.

Actualización del domingo del COVID-19 para Florida: Casi 10,000 hospitalizaciones actuales

DeSantis celebró dos actos sobre los peligros de imponer mascarillas en las escuelas. Entre uno y otro, viajó a Utah para hablar en la conferencia del conservador American Legislative Exchange Council. A lo largo de la semana, el gobernador de la Florida criticó a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades federales (CDC) por su recomendación de que las personas vacunadas lleven mascarillas en el interior en algunas situaciones.

En un acto celebrado el viernes en Cape Coral, el gobernador se refirió brevemente a la oleada estival: “Si se observa la oleada estacional que estamos experimentando en la Florida, está siendo impulsada por mucha gente joven. No están enfermando de verdad ni nada por el estilo”, dijo DeSantis.

Según las cifras de casos de coronavirus publicadas por el estado el viernes, nueve de cada diez casos registrados en la Florida esta semana fueron de personas menores de 65 años.

Las muertes no están aumentando tan rápidamente como el número de floridanos hospitalizados. Según The New York Times, el promedio de dos semanas de hospitalizaciones diarias por coronavirus en la Florida había aumentado un 123% hasta el viernes. El promedio de dos semanas de muertes diarias había aumentado un 77%, informó ese periódico.

Aunque es mucho más contagiosa que las cepas anteriores del virus, no está claro si la variante Delta es más mortal, dijo Morris. Pushaw dijo que no hay evidencia que sugiera que la variante Delta sea más mortal que las anteriores.

Una situación preocupante en los hospitales estatales

Los hospitales estatales se están llenando. Según Tiffany Vause, portavoz de la Agencia para la Administración del Cuidado de la Salud, casi el 84% de las camas de hospitalización del estado está en uso, así como casi el 86% de las camas de la unidad de cuidados intensivos. Los pacientes con COVID-19 constituyen aproximadamente un tercio de las personas ingresadas en cuidados intensivos. Tanto las tasas de uso de los pacientes hospitalizados como las de los cuidados intensivos se están acercando al pico general de la pandemia en el estado desde el pasado mes de julio, poniendo en apuros a los hospitales escasos de personal.

El Estado puede ayudar con algunos de estos retos, dijo Mayhew. Dijo que su organización está en contacto con el gobierno de DeSantis sobre una posible norma de emergencia del Departamento de Salud que permita a los profesionales de la salud con licencia en otros estados venir a trabajar en los hospitales de la Florida. La Agencia para la Administración del Cuidado de la Salud también pudiera levantar temporalmente los requisitos burocráticos de alta que están manteniendo a algunos pacientes sin COVID-19 en los hospitales más tiempo del que necesitan, dijo.

Vause dijo en un correo electrónico el viernes que su agencia no está trabajando para cambiar las reglas de la alta hospitalaria, pero el Estado está instando a las aseguradoras a tomar decisiones más rápidas sobre las altas. Weesam Khoury, un portavoz del Departamento de Salud, dijo que el departamento está trabajando “con diligencia para asegurar que el proceso de concesión de licencias se agilice y sea tan eficiente como sea posible para apoyar a los centros de salud”.

Incluso fuera de los hospitales más afectados de las regiones de Orlando y Jacksonville, los funcionarios locales están sintiendo la oleada. Barry Burton, administrador del Condado Pinellas, dijo que algunos hospitales locales ya están teniendo que desviar las ambulancias a otros lugares por motivos de capacidad.

No todo son malas noticias. Justin Senior, director general de la Safety Net Hospital Alliance Of Florida, dijo que a pesar de los miles de casos de COVID-19 registrados recientemente en niños, estos no parecen estar sufriendo los peores efectos de la enfermedad en los hospitales de sus miembros.

El esfuerzo de vacunación en la Florida también se está recuperando, según las cifras del viernes. El estado experimentó un aumento del 16% en las vacunaciones de una semana a otra. La mayoría de las vacunaciones de la semana más reciente fueron primeras dosis.

“La gente está motivada para vacunarse”, dijo Senior.

Sin embargo, algunos demócratas han pedido a DeSantis que adopte medidas más drásticas de las que ha estado dispuesto a adoptar hasta ahora. La senadora estatal Annette Taddeo, demócrata de Miami, instó el martes a DeSantis a ordenar un estado de emergencia en todo el estado para que los hospitales puedan desbloquear posibles fondos federales. El senador Shevrin Jones, demócrata de West Park, pidió que DeSantis imponga un mandato de uso de mascarillas en todo el estado.

Una cosa en que casi todos parecen estar de acuerdo: Si alguien está indeciso sobre vacunarse, es hora de que lo haga.

“Lo que sería más útil es aumentar las cifras de vacunación”, dijo Hladish. “Las vacunas ayudan a prevenir las infecciones con la variante Delta, pero ayudan aún más a mantener a la gente fuera de los hospitales”.

Los redactores del Tampa Bay Times Barbara Behrendt y C.T. Bowen contribuyeron a este artículo.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de agosto de 2021, 4:30 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA