Corrió a Emergencias para hacerse pruebas del COVID. El seguro le cobró $54,000, ¡y es legal!
A un hombre de Texas le cobraron $54,000 por las pruebas de detección de COVID-19 que se hizo en una sala de urgencias, un precio que es legal, según los expertos.
Travis Warner, de 36 años y vecino de Dallas, estuvo expuesto al COVID-19 el año pasado cuando un empleado de su empresa dio positivo a la pruebas de detección del virus, informó Kaiser Health News. Warner y su esposa no pudieron encontrar dónde hacerse la prueba cerca de ellos, así que se dirigieron a una sala de urgencias independiente en Lewisville, al norte de Dallas.
Warner se sometió a una prueba de diagnóstico PCR y a una prueba rápida de antígenos en el SignatureCare Emergency Center de Lewisville, con la esperanza de recibir los resultados rápidamente para poder volver al trabajo. A él y a su esposa les tomó por sorpresa la factura que recibieron por correo: a Warner le cobraron $54,000 por las pruebas de PCR y antígeno, que incluían la tarifa del centro de urgencias. Los impuestos y los costos adicionales elevaron la factura final a $56,384, informó USA Today.
Warner compró su propio plan de salud de Molina Healthcare a través de HealthCare.gov, informó Kaiser Health News. Molina logró negociar la factura a $16,915.20.
El caso de Warner no es el único en el que han cobrado un cantidad escandalosa por una prueba de COVID, aunque la factura de Warner parece ser una de las más altas registradas durante la pandemia.
Estas alzas de precios para las pruebas, incluso durante una crisis de salud pública, son legales, según expertos en normas de salud.
En un caso concreto, el verano pasado, una pareja de Texas, Rachel de Córdova y Hayan Charara, recibió una factura de $2,479 por una prueba de rápida realizada a su hijo en otro centro de SignatureCare. La prueba habría costado $175 pagada de su bolsillo, informó ProPublica.
De Córdova, un abogado especializado en la defensa de litigios civiles y Derecho Marítimo, dijo a ProPublica que la letra pequeña de los documentos que le entregó SignatureCare en el momento de su propia prueba esencialmente dio a la empresa margen para cobrar miles de dólares en honorarios, ya que la sala de emergencias independiente se consideraría fuera de la red.
Un informe de abril de la Kaiser Family Foundation afirmaba que estos elevados costos son probablemente un resultado involuntario de una estipulación de la Ley CARES que establece que todas las pruebas por motivos de diagnóstico deben estar cubiertas, incluidas las pruebas para pacientes asintomáticos y para aquellos que no se someten a exámenes médicos.
La norma pretendía ayudar a los pacientes y evitar que los costos de las pruebas COVID fueran tan prohibitivos que la gente dejara de hacérselas. Pero la norma sigue permitiendo a los proveedores de atención sanitaria cobrar precios elevados a sabiendas de que las aseguradoras tendrán que pagarlos, según un informe de The Brookings Institution.
Aunque los gastos de Warner estaban totalmente cubiertos por su seguro médico, no estuvo seguro de porqué fueron tan elevados. Su esposa, que tiene otra póliza de seguro, recibió una factura de $2,000 por sus pruebas, y su compañía de seguros resolvió la demanda por menos de $1,000.
SignatureCare no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de McClatchy News.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de octubre de 2021, 11:38 a. m..