Ahora que llegaron los refuerzos de vacunas contra el COVID, ¿volverá la vida a la normalidad?
A Caridad Galastica le aterrorizaban las agujas.
A finales de mayo y principios de junio, esta madre de 38 años con cuatro hijos, con el apoyo alentador del Dr. Arthur Bergman, psiquiatra de Coral Gables, venció su miedo y se remangó. Dos veces. Ahora se considera totalmente vacunada contra el COVID-19.
“Me puse la Pfizer. Estaba muy entusiasmada. Ni siquiera voy a fingir que no lo estaba”, dijo, riendo. “Me alegré, en general, de haberlo hecho y me siento mucho más segura que, aunque enfermara, me sentiría a salvo”.
El hijo de Galastica, Ángel, de 17 años, estaba tan contento que le dijo a su madre: “Estoy feliz de saber que no te voy a perder por esta enfermedad”.
Ahora, las terceras vacunas de Pfizer y Moderna están disponibles para las personas inmunodeprimidas. Y hay un refuerzo de Pfizer para las personas mayores de 65 años y otros grupos de alto riesgo, y se está debatiendo un posible refuerzo de las vacunas de Moderna y Johnson & Johnson. Así que Galastica se pregunta si con el tiempo también necesitará otra vacuna.
Para Galastica, es un pensamiento desalentador. Pero ha tomado una decisión. Si es necesario un refuerzo, se enfrentará a sus miedos y se vacunará de nuevo para estar a salvo durante la pandemia mundial. Después de todo, quiere que su vida vuelva a la normalidad y que su familia esté a salvo.
Las personas vacunadas tienen menos riesgo de enfermar de gravedad, ser hospitalizadas o morir a causa del COVID. Sigue habiendo casos de brotes —personas vacunadas que dan positivo—, pero generalmente tienen síntomas leves o no los tienen. La mayoría no acaban hospitalizados o muertos, aunque eso puede ocurrir, según los CDC.
Las vacunas y las medidas de salud pública han ayudado a que la vida se acerque a la normalidad, y muchos han vuelto a trabajar de manera presencial, a viajar y a divertirse en conciertos y partidos deportivos.
Sin embargo, en otros aspectos, la vida sigue siendo la misma que en los últimos 18 meses:
▪ Aunque las medidas de seguridad contra la pandemia ya no son tan estrictas, las directrices de los CDC siguen recomendando que todos lleven mascarilla en los espacios cerrados, independientemente de si se han vacunado, debido a la preocupación por la variante Delta.
▪ Los hospitales del sur de la Florida tuvieron que volver a restringir las visitas tras un aumento de pacientes con COVID, que esta vez se dice que son más jóvenes y no están vacunados.
▪ Algunos protocolos de seguridad contra el COVID siguen vigentes en empresas, escuelas, salas de conciertos, aerolíneas y cruceros. En el país se están gestando debates sobre el mandato de vacunación.
Entonces, ¿cómo será la vida este otoño en la Florida durante la pandemia del COVID?
Esto es lo que hay que saber:
Refuerzos y tratamientos con anticuerpos monoclonales
Los refuerzos de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer ya están aquí, pero no para todos.
La FDA recientemente autorizó el refuerzo de Pfizer para las personas de 65 años y mayores y los adultos de 18 años y mayores que tengan una enfermedad que los haga correr alto riesgo de sufrir COVID grave. Las personas mayores de 18 años que trabajan o viven en un “entorno de alto riesgo” también pueden recibir la vacuna. Esto incluye a los trabajadores sanitarios, las personas que viven en refugios para personas sin hogar y los trabajadores esenciales, como maestros y trabajadores de las tiendas de comestibles.
Las personas pueden recibir la vacuna al menos seis meses después de haberse vacunado completamente con Pfizer.
La elegibilidad de refuerzo es una versión reducida de lo que quería la administración de Biden. La FDA se negó a autorizar el refuerzo para todos los adultos, diciendo que no había suficientes datos para demostrar que era necesario. La agencia también señaló que las vacunas siguen siendo eficaces para reducir el riesgo de enfermedad grave y hospitalización.
A diferencia de los primeros días del despliegue de la vacuna contra el COVID, cuando eran escasas y solo estaban disponibles a través de los hospitales y unos pocos centros estatales, el despliegue del refuerzo de la Florida debería ser más regular.
Los refuerzos, al igual que las terceras inyecciones de Pfizer y Moderna que están disponibles para las personas inmunocomprometidas, están disponibles a través de las farmacias de Publix, Winn-Dixie, CVS, Walgreens y Walmart. Los centros de Miami-Dade y Broward también ofrecen refuerzos.
La Florida también ha comenzado a promover centros de tratamiento de anticuerpos monoclonales administrados por el estado para personas de 12 años o más que estén enfermas de COVID-19 y que se consideren de alto riesgo a enfermedad grave o muerte. También son elegibles: las personas de alto riesgo de 12 años o más que estuvieron expuestas al COVID y no están completamente vacunadas o tienen un padecimiento que los deja inmunocomprometidos.
El tratamiento, que está bajo autorización de uso de emergencia y se administra a través de una infusión intravenosa o cuatro inyecciones, está diseñado para dar al sistema inmunitario un impulso adicional para ayudar a combatir la enfermedad, lo suficiente como para mantener a las personas fuera del hospital. No es una alternativa a la vacunación.
Las vacunas contra el COVID-19 siguen siendo la forma más eficaz de reducir el riesgo de enfermedad grave y muerte., Los anticuerpos monoclonales ayudan a los enfermos de COVID-19. Las vacunas entrenan al sistema inmunitario para combatir una futura infección.
La Florida ha abierto docenas de centros estatales de anticuerpos monoclonales en Miami-Dade, Broward y Palm Beach. Los tres centros del sur de la Florida ofrecen el tratamiento de forma gratuita a las personas que cumplen los criterios de elegibilidad.
Viajes
Los cruceros han regresado y los viajeros vuelven a recorrer los aeropuertos de Miami y Fort Lauderdale. Pero no todo es como antes.
Todavía hay un mandato federal que exige el uso de mascarillas en los aeropuertos y en los vuelos. Los viajes internacionales también son confusos.
Cada país tiene sus propias reglas sobre el COVID para entrar, incluyendo pruebas de detección y procedimientos de cuarentena. Muchos países exigen una prueba de COVID negativa para entrar y es probable que así sea hasta el próximo año. Algunos aceptan “pasaportes de vacunación” como alternativa a las pruebas o la cuarentena.
Las personas que planean tomar un crucero también deben esperar normas sobre sobre el uso de mascarillas, pruebas de detección y la vacunación. Y sí, los cruceros en la Florida pueden exigir a los pasajeros que muestren un constancia de vacunación, al menos por ahora.
La opción llega después de que un juez federal de Miami bloqueara temporalmente una ley estatal que prohibía a las líneas de cruceros pedir a los pasajeros “pasaportes de vacunación”.
Conciertos
Tanto Live Nation como AEG, dos de las principales empresas productoras de conciertos del país, exigen un resultado negativo de la prueba de detección o un comprobante de vacunación a los clientes que deseen asistir a los espectáculos en la Florida. No se aceptarán resultados de pruebas caseras.
Las políticas de los promotores de conciertos no entran en conflicto con la prohibición del pasaporte de vacunas de la Florida porque dan a los asistentes a los conciertos la opción de mostrar un resultado negativo de la prueba negativo en lugar de una constancia de vacunación.
El lunes, el diario Orlando Sentinel informó que el Departamento de Salud de la Florida está investigando a docenas de empresas por “posible violación de la ley de pasaporte de vacunas”. La lista incluye a Live Nation y a algunos locales del sur de la Florida que organizan conciertos, como el Broward Center for the Performing Arts y The Parker en Fort Lauderdale y el Kravis Center y el iTHINK Financial Amphitheater de West Palm Beach.
El presidente ejecutivo del Broward Center, Kelley Shanley, dijo que creía que el local cumplía la normativa porque da a los clientes la opción de mostrar un resultado negativo de la prueba o el estado de vacunación.
Christina Pushaw, portavoz del gobernador Ron DeSantis, dijo al Orlando Sentinel en un correo electrónico que “una investigación no es una conclusión de una infracción”.
¿Qué significan las normas para conciertos para usted?
Significa que si piensa asistir a un concierto, como el de los Jonas Brothers, la gira conjunta de James Taylor y Jackson Browne, y el de Harry Styles, tiene que estar vacunado o estar dispuesto a mostrar una prueba negativa antes del espectáculo.
¿Puede un concierto negarle la entrada por no presentar los resultados negativos de la prueba?
Pushaw dijo al Tampa Bay Times que la respuesta es sí.
Teatro
La mayoría de los grandes teatros están adoptando políticas similares: mascarillas para todas las personas a partir de los dos años, y constancia de una prueba de detección de COVID negativa o comprobante de vacunación completa.
En septiembre, el Broward Center for the Performing Arts de Fort Lauderdale y el Straz Center de Tampa anunciaron nuevas políticas para los asistentes.
En el centro de Fort Lauderdale, que acoge espectáculos de la serie Broadway en gira, conciertos y otros eventos en vivo, se espera que sea obligatorio cubrirse la cara en las actuaciones y que se exija a los asistentes documentación que demuestre una prueba de COVID-19 negativa reciente. Estas normas se exigirán para asistir a los espectáculos con boleto en el Broward Center y en The Parker, que gestiona en Fort Lauderdale, dijo la portavoz Savannah Whaley.
Como alternativa a un resultado negativo de la prueba, los asistentes al teatro también pueden presentar documentación que demuestre que están totalmente vacunados. Puede ser la tarjeta de vacunación original o una copia digital, como una foto en su teléfono o un escaneo en una aplicación.
“Broward Center recibió asesoramiento legal de que esta política es aceptable bajo la ley de la Florida y está en línea con los estándares de la industria”, dijo Whaley en un correo electrónico al Miami Herald.
Las nuevas normas entrarán en vigor a tiempo para el primer gran espectáculo de Broadway de la temporada del Broward Center, “Come From Away”, que se representa del 3 al 14 de noviembre.
El Aventura Arts & Cultural Center, gestionado por el Broward Center, también adoptó los protocolos de seguridad de la organización matriz. También lo hicieron el Kravis Center for the Performing Arts de West Palm Beach y el Dr. Phillips Center de Orlando.
Pero el lunes, el Orlando Sentinel informó de que el Departamento de Salud de la Florida está investigando a docenas de empresas por “posible infracción de la ley de pasaporte de vacunas”. La lista incluye al Broward Center.
El Adrienne Arsht Center for the Performing Arts, en el downtown de Miami, hizo lo propio el 20 de septiembre para las actuaciones que comienzan el 5 de octubre.
Además de la prueba de detección de COVID negativa para los miembros del público de 12 años en adelante o la constancia de vacunación, el Arsht está añadiendo la opción gratuita Fast Track a través de la Bindle App. Los usuarios pueden usar la aplicación para crear un pase de entrada seguro para una admisión rápida.
“Creemos que esta capa adicional de precaución, que ha sido adoptada por otros recintos de la Florida, mantendrá a nuestra comunidad lo más segura posible. Esta decisión no solo ayuda a detener la propagación del COVID-19, sino que también refleja los deseos expresados por nuestro público, protege el trabajo de los artistas en el escenario y del personal detrás del telón y cumple con los requisitos establecidos por muchos artistas en gira que vienen al Arsht Center”, dijo Johann Zietsman, presidente y director ejecutivo del Arsht Center.
Algunos teatros regionales, como el Actors’ Playhouse at the Miracle Theater y el GableStage en Coral Gables, se han solidarizado con las salas más grandes y los teatros de Broadway adoptando protocolos de seguridad similares, incluido el uso de mascarillas independientemente del estado de vacunación. La política en ambos teatros:
Para los espectadores de 12 años o más, la constancia de un resultado negativo de PCR de COVID-19 en una prueba realizada en las 72 horas anteriores a la representación o un resultado negativo de antígeno de COVID-19 en una prueba realizada en las 24 horas anteriores al espectáculo, o la presentación voluntaria de un comprobante de haber sido vacunado completamente contra el COVID-19.
La nueva política de Actors’ Playhouse entra en vigor el 15 de noviembre para el estreno de “Middletown” y se aplicará para la producción del 12 de noviembre de “The Price” en GableStage.
Hospitales
Aunque las hospitalizaciones de pacientes con COVID han empezado a disminuir después de un repunte en agosto, ¿se debe acudir a urgencias? Puede, y debe, si cree que el motivo es lo suficientemente grave como un posible derrame cerebral, un ataque al corazón u otra lesión seria, dicen los expertos.
El Dr. Hany Atallah, director médico del Hospital Jackson Memorial, reconoció que las urgencias estaban atascadas y conllevaban riesgos de transmisión dado el número de pacientes positivos al COVID que buscaron tratamiento a mediados de agosto. “Dicho esto, especialmente al principio de la pandemia, vimos a mucha gente con casos muy graves no relacionados con el COVID y problemas quirúrgicos, y eso hizo que también fuera mucho más difícil poder atenderlos”.
¿Y visitar a un paciente? Tendrá que llevar mascarilla.
En julio, Jackson Health suspendió la mayoría de las visitas, con excepciones en rehabilitación, pediatría, la unidad de cuidados intensivos neonatales, la sala de maternidad y casos terminales no relacionados con el COVID.
Pero como las hospitalizaciones de COVID disminuyeron a principios de otoño, el Jackson alivió las restricciones a partir del 6 de octubre.
En la actualidad, los visitantes deben tener una cita programada, una visita con un paciente o una emergencia que requiera atención médica. Las visitas con otros fines, como ir a la tienda de regalos o a los comedores del hospital, siguen prohibidas. Los visitantes deben ser mayores de 18 años y se les examinará y tomará la temperatura en la entrada.
El University of Miami Health System también suspendió la mayoría de las visitas en julio. UHealth incluye la UHealth Tower, el Sylvester Comprehensive Cancer Center y el Bascom Palmer Eye Institute. Pero, al igual que en el Jackson, UHealth modificó igualmente su política de visitas, a partir del 5 de octubre.
Las visitas vuelven a estar permitidas de forma limitada para los pacientes hospitalizados y del servicio de urgencias de UHealth Tower y del Sylvester Comprehensive Cancer Center para ver a los pacientes ingresados en las unidades que no son de COVID. Pero los acompañantes siguen sin estar permitidos para las citas clínicas, excepto para los pacientes pediátricos o si se considera médicamente necesario que un paciente esté acompañado por otro adulto. La política de visitas puede consultarse en umiamihealth.org/patients-visitors/we-are-to-care-for-you.
Baptist Health, Mount Sinai, Memorial Health Care y Broward Health permiten las visitas pero con limitaciones. Las normas varían en función del lugar del hospital donde se encuentre el paciente, como la sala de urgencias o la sala de maternidad. Puedes consultar las normas en la página web de cada hospital.
Políticas de mascarillas y vacunas en las escuelas
Los educadores se están centrando en abordar la pérdida de aprendizaje durante la pandemia, así como la salud mental y el bienestar social de los estudiantes, muchos de los cuales pisaron un aula en agosto por primera vez en más de un año.
Pero el curso escolar 2021-2022 no ha vuelto a la normalidad. La cuarentena y otras normas del COVID siguen vigentes, incluidas las mascarillas.
Y la cosa se complica.
Una disputa legal sobre si el estado puede exigir a los distritos escolares que permitan a los padres decidir si su hijo lleva o no una mascarilla se ha estancado después de que el Estado emitiera normas actualizadas.
Las nuevas normas, firmadas por el nuevo director de Salud Pública de la Florida, establecen que la decisión de que un niño lleve o no una mascarilla en la escuela queda a la “sola discreción” de los padres.
Las normas también otorgan a los padres la facultad de decidir si su hijo debe estar en cuarentena o ir a la escuela después de la exposición al COVID, siempre y cuando el estudiante permanezca asintomático. Las personas asintomáticas pueden dar positivo y propagar la enfermedad, lo que hace temer a algunos que el cambio contribuya a alimentar la propagación de la enfermedad en un entorno en el que los niños más pequeños aún no pueden vacunarse.
Hasta ahora, los distritos de escuelas públicas de los condados Palm Beach y Monroe han cambiado sus protocolos de cuarentena para cumplir con la nueva norma. Los protocolos de cuarentena de las Escuelas de Miami-Dade y Broward son más estrictos que los que ordena el Estado.
Las vacunas contra el COVID-19 aún no están disponibles en Estados Unidos para niños menores de 12 años, aunque podrían estarlo a finales de año.
Pfizer dice que su vacuna contra el COVID-19 resultó ser eficaz en niños de cinco a 11 años y la empresa está buscando la autorización de uso de emergencia en Estados Unidos para este grupo de edad. La vacuna de Pfizer es actualmente para personas de 12 años en adelante y tiene la aprobación completa de la FDA para personas de 16 años en adelante. Moderna y J&J también están trabajando en una vacuna para niños.
Una vacuna contra el COVID para niños menores de 12 años pudiera reducir el número de estudiantes que tendrían que estar en cuarentena debido a la exposición al COVID. Según las directrices de los CDC y las políticas de los distritos de escuelas públicas de Miami-Dade y Broward, las personas totalmente vacunadas no tienen que estar en cuarentena si son asintomáticas.
Sin embargo, no esperes que las escuelas de la Florida hagan obligatorias las vacunas contra el COVID-19 como otras vacunas, como las que protegen a los niños contra la polio y el sarampión. La prohibición de la Florida de los pasaportes de vacunación impide que las escuelas exijan un comprobante de vacunación contra el COVID a los estudiantes. Por supuesto, esto pudiera cambiar, ya sea con una nueva ley o a través de los tribunales.
Mandatos de vacuna contra el COVID en el lugar de trabajo
Los negocios no pueden pedir a los clientes, las entidades gubernamentales no pueden pedir a los miembros del público y las escuelas no pueden pedir a los estudiantes que muestren una constancia de vacunación para obtener un servicio. Aquellos que lo hagan se arriesgan a ser multados con $5,000 por cada infracción en virtud de la prohibición del pasaporte de vacunas de la Florida.
Los empleadores privados aún pueden imponer las vacunas contra el COVID-19 a los trabajadores, con sujeción a la negociación de los empleados sindicalizados. Y algunas empresas ya lo están haciendo, incluyendo Disney, Google y Facebook. Algunos restaurantes del sur de la Florida también lo hacen.
Es posible que más empresas sigan el ejemplo ahora que el gobierno de Biden ha anunciado planes para exigir a los empleadores con más de 100 trabajadores que losobliguen a vacunarse o a someterse a pruebas de detección semanales. Los empleados federales y los contratistas también tendrán que vacunarse.
Pero la cosa se complicará. Se están preparando demandas contra la administración de Biden por el plan, algunas de ellas respaldadas por el Partido Republicano. La Florida también ha amenazado con multar a los gobiernos locales con $5,000 por cada empleado que deba vacunarse.
Los empleadores que obliguen a vacunarse deben hacer adaptaciones para las personas que no pueden vacunarse debido a una discapacidad o a una creencia, práctica u observancia religiosa. Los jefes que quieran fomentar la vacunación, pero no quieran imponer las vacunas, pueden ofrecer incentivos, como bonificaciones en efectivo y tiempo libre adicional.
Los empresarios también pueden emitir un “mandato blando”, que da a los trabajadores dos opciones: Vacunarse o imponer restricciones adicionales, como la realización de pruebas semanales. Eso es lo que está haciendo el gobierno del Condado Miami-Dade.
El futuro del COVID: ¿qué sigue?
Con todo lo que ha cambiado este año, algunas cosas siguen igual: restricciones, conflictos, incertidumbre, miedo.
Para el Dr. William Moss, de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg de Baltimore, el futuro está claro: la vida volverá lentamente a la normalidad, pero el COVID está aquí para quedarse.
Moss, director ejecutivo del Centro Internacional de Acceso a las Vacunas de la universidad, cree que Estados Unidos controlará, no erradicará, el virus. Pero reconoce que hay muchas incógnitas, incluidas las cuestiones sobre la disminución de la inmunidad y el riesgo de que surjan nuevas variantes.
Moss dijo que vacunarse sigue siendo la mejor manera de ayudar a controlar el virus y frenar el creciente número de muertes en Estados Unidos, que ha superado las 700,000.
Controlar el COVID-19 significa que la enfermedad será lo suficientemente manejable como para que solo haya casos ocasionales en lugar de brotes. En esta fase, la sociedad habrá entrado en lo que Moss describe como un “statu quo”, en el que los hospitales no están abarrotados de enfermos y no se necesitan medidas de salud pública como la imposición de mascarillas.
Un cierto número de casos y muertes sería normal, de forma similar a como vemos la influenza.
“Pero la pregunta es: ¿a qué precio?” preguntó Moss. “¿Cuánta gente tiene que morir antes de que lleguemos a ese punto?”
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2021, 2:58 p. m..