Coronavirus

Ómicron causa récord de casos en residencias para ancianos, pero pocas muertes

En esta foto del 16 de diciembre de 2020, el gobernador Ron DeSantis le pregunta a Vera Leip, de 88 años, cómo se siente después que la enfermera Christine Philips la vacunara en John Knox Village, en Pompano Beach, Florida.
En esta foto del 16 de diciembre de 2020, el gobernador Ron DeSantis le pregunta a Vera Leip, de 88 años, cómo se siente después que la enfermera Christine Philips la vacunara en John Knox Village, en Pompano Beach, Florida. AP

El invierno de la cepa ómicron de la Florida golpeó fuertemente a las residencias para adultos mayores, con máximos históricos en el número de infecciones semanales reportadas entre los residentes y el personal a mediados de enero.

Sin embargo, a pesar de reportar más casos en una sola semana a mediados de enero que en cualquier otro momento de la pandemia, las residencias no han observado un alza correspondiente en las muertes; lo cual es resultado, según los expertos, del efecto acumulativo de la inmunidad de las vacunas y las enfermedades anteriores de COVID-19, la experiencia ganada con esfuerzo en el control de infecciones y las nuevas terapias que reducen la gravedad de la enfermedad.

“El hecho que no haya habido más muertes se debe probablemente a la vacunación y al hecho de que mucha gente lo padeció antes, y a que las residencias para adultos mayores saben qué hacer, teniendo procedimientos que no tenían cuando esto empezó en relación con el equipo de protección personal y a quién aislar, cuándo y cómo”, dijo Lindsay Peterson, investigadora de la Escuela de Estudios del Envejecimiento de la Universidad del Sur de la Florida.

“Quizá merezcan algo de mérito por averiguar cómo mantener a las personas con vida o evitar que se contagien”, dijo sobre las residencias para adultos mayores de la Florida.

La Florida priorizó la vacunación de los residentes y el personal de los hogares para adultos mayores en diciembre de 2020, y Peterson dijo que esa política ayudó a crear inmunidad entre algunos de los residentes más vulnerables.

Casi 82% de las personas que viven en esas residencias en la Florida estaba completamente vacunado contra el COVID-19 hasta el 30 de enero, según el tablero de datos de los CDC. Entre los trabajadores de las residencias , alrededor del 79% está completamente vacunado, lo que significa que han recibido al menos dos dosis de las vacunas Pfizer o Moderna o una inyección de la vacuna Johnson & Johnson.

Un bajo consumo de refuerzos

Pero la inmunidad de la vacuna disminuye después de unos cinco meses, y más de un año después que el estado les diera prioridad para la vacunación, una parte aún más pequeña de los residentes y el personal han recibido el refuerzo recomendado o la tercera dosis.

Los CDC recomiendan una dosis de reactivación al menos cinco meses después de completar la vacunación con las inyecciones de Pfizer o Moderna y dos meses después de recibir la vacuna Johnson & Johnson.

Hasta el 30 de enero, cerca de la mitad (52.4%) de las personas totalmente vacunadas que viven en una residencia para adultos mayores de la Florida habían recibido una dosis de refuerzo, según los datos de los CDC. Entre el personal totalmente vacunado, aproximadamente uno de cada cinco (21.5%) ha recibido la dosis adicional.

Esto puede ayudar a explicar porqué las residencias para adultos mayores informaron de un número récord de casos a mediados de enero.

Cindy Prins, epidemióloga y vicedecana de asuntos educativos de la Facultad de Salud Pública y Profesiones de la Salud de la Universidad de la Florida, dijo que el hecho que cuatro de cada cinco residentes y trabajadores estén totalmente vacunados puede sonar bien. Pero no es suficiente para proteger a los que corren mayor riesgo de enfermedad grave y muerte por COVID.

“Una tasa de vacunación del 80% entre los habitantes de las residencias suena muy bien, pero deja un número significativo de personas muy vulnerables, personas que son mayores y tienen otros padecimientos, y luego no se vacunan”, dijo. “La gente sigue muriendo por eso”.

Incluso para los que sobreviven, el COVID-19 no está exento de riesgos.

“Tenemos que recordar que hay muchos factores que acompañan a la infección, además de la hospitalización y la muerte”, dijo Prins. “Esto todavía puede conducir a otros resultados ... Pueden tener problemas persistentes por haberse infectado”.

Récord de casos

Los nuevos casos en las residencias para adultos mayores de la Florida alcanzaron su punto álgido a mediados de enero, aproximadamente una semana después que los nuevos casos alcanzaran su punto máximo en todo el estado.

Más de 3,400 personas que vivían en una residencia de ancianos de la Florida dieron positivo en la prueba de COVID-19 durante la semana que finalizó el 16 de enero, lo que triplicó el número de casos registrados durante la semana más alta de la ola delta a mediados de agosto, según datos de los CDC.

Los trabajadores de las residencias también registraron un récord de infecciones, con más de 4,500 casos notificados durante la semana que finalizó el 9 de enero, lo que supone un aumento de aproximadamente cuatro veces respecto a la semana más alta de agosto.

Los hogares para adultos mayores informaron de 50 muertes por semana durante las dos semanas que terminaron el 30 de enero, un número significativamente menor que el punto álgido de cada ola anterior de la pandemia.

El lunes 28 de diciembre de 2020, la enfermera del Miami Jewish Home, Cynthia Banada, sostiene un frasco de varias dosis de la vacuna Moderna, autorizada por la FDA para uso de emergencia para la prevención del COVID-19. Cada vial contiene unas cinco dosis.
El lunes 28 de diciembre de 2020, la enfermera del Miami Jewish Home, Cynthia Banada, sostiene un frasco de varias dosis de la vacuna Moderna, autorizada por la FDA para uso de emergencia para la prevención del COVID-19. Cada vial contiene unas cinco dosis. Carl Juste cjuste@miamiherald.com

Eso no significa que la cepa ómicron no haya perjudicado a las residencias para adultos mayores.

La variante infectó a tantos residentes y personal en enero que muchas instalaciones tuvieron que dejar de admitir a nuevos residentes, dejando a algunos hospitales sin poder dar de alta a los pacientes en instalaciones de rehabilitación o cuidados a largo plazo, dijo Mary Mayhew, presidenta de la Asociación de Hospitales de la Florida (FHA).

“Definitivamente hemos visto un retraso y un aumento en el número de pacientes que están esperando el alta”, dijo Mayhew a finales de enero.

La FHA encuestó recientemente a sus miembros y, con una respuesta de alrededor del 40%, descubrió que “había más de 1,000 pacientes que necesitaban una cama en un centro de enfermería especializada y que ya no requerían el nivel de atención de un hospital”, dijo Mayhew.

La ola de la variante ómicron en la Florida impulsó un récord de 3,455 nuevos casos de COVID-19 entre los residentes de residencias para adultos mayores durante la semana que terminó el 16 de enero de 2022, lo que refleja el rápido aumento del virus en todo el estado.
La ola de la variante ómicron en la Florida impulsó un récord de 3,455 nuevos casos de COVID-19 entre los residentes de residencias para adultos mayores durante la semana que terminó el 16 de enero de 2022, lo que refleja el rápido aumento del virus en todo el estado. Centers for Disease Control and Prevention, National Healthcare Safety Network

Las camas vacías suponen un dolor financiero

A lo largo de la pandemia, las residencias para adultos mayores también han informado de una menor ocupación debido a que los pacientes se negaron a ser admitidos en un centro o a que los familiares sacaron a sus seres queridos para que vivieran en casa.

Kristen Knapp, directora de comunicaciones de la Florida Health Care Association (FHCA), un grupo activista de la industria de las residencias para adultos mayores, dijo que la mayoría de los miembros de la FHCA se vieron obligados a limitar las admisiones a mediados de enero debido a una escasez de personal atribuible a la ola de la ómicron.

Las camas vacías suponen una mayor presión financiera para las residencias para adultos mayores, y llega en un momento en el que la FHCA estima que los centros están experimentando un aumento medio del 12.6% en los costos, incluyendo las pruebas, los suministros para el control de infecciones y el EPP, dijo Knapp.

La mayoría de las residencias para adultos mayores reciben la mayor parte de sus ingresos a través de las tarifas fijas de Medicaid, el programa de seguro médico público para estadounidenses de bajos ingresos y discapacitados, lo que limita su capacidad de gastar más, ya sea en salarios u otros costos fijos, dijo Knapp.

“Cuando se limitan las admisiones, el pago del alquiler no baja. Los pagos fijos no bajan”, dijo Knapp. “Si tienes un edificio de 120 camas y solo tienes 80 ocupadas. Así es como suelen recuperarse los centros. Son capaces de llenar sus camas. Pero no puedes llenar tus camas si no tienes el personal”.

La enfermera Lynnette Lee vacuna a la empleada de Miami Jewish Health Crystal MCCutcheon con la vacuna Moderna el jueves 19 de agosto de 2021.
La enfermera Lynnette Lee vacuna a la empleada de Miami Jewish Health Crystal MCCutcheon con la vacuna Moderna el jueves 19 de agosto de 2021. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

Para apuntalar su fuerza laboral, los administradores de las residencias han recurrido a las primas de contratación, los aumentos de sueldo y las agencias de contratación temporal, dijo Knapp.

La FHCA pretende ayudar al sector pidiendo a los legisladores que aumenten las tarifas de Medicaid para las residencias de adultos mayores, dijo. El grupo también ayudó a redactar una propuesta legislativa que relajaría las restricciones para certificar a los trabajadores, lo que facilitaría que los asilos admitieran más residentes sin tener que contratar personal adicional.

Cambiar los requisitos del empleo

La ley en la Florida exige que las residencias para adultos mayores proporcionen un mínimo de 2.5 horas de atención directa por residente por día por parte de un asistente de enfermería certificado o CNA. Además, cada centro debe contar con al menos un CNA por cada 20 residentes y con al menos una enfermera con licencia por cada 40 residentes.

Según la propuesta apoyada por la FHCA, el Proyecto de Ley 804 del Senado, las residencias para adultos mayores que no cumplan los requisitos de personal exigidos por el Estado no podrán admitir nuevos residentes.

Pero los activistas de los pacientes se oponen a los cambios propuestos, diciendo que los residentes de los hogares para adultos mayores perderán las restricciones diseñadas para garantizar la seguridad y la calidad de la atención del paciente.

Jeff Johnson, director estatal de AARP de la Florida, dijo que muchos residentes de atención a largo plazo necesitan ayuda para cepillarse los dientes, vestirse, comer y realizar otras actividades diarias; y le preocupa que nadie ayude a los pacientes con esas tareas si no se asigna explícitamente a nadie para hacerlo.

“Esos cuidados deben ser proporcionados por alguien, y alguien que esté capacitado para hacerlo y cuya tarea laboral sea esa”, dijo Johnson. “A menos que tengan robots que cambien los pañales de la gente, esa parte no ha cambiado”.

A pesar de que a mediados de enero se registraron más casos en una sola semana que en cualquier otro momento de la pandemia, las residencias para adultos mayores de la Florida no están experimentando el correspondiente aumento de muertes.
A pesar de que a mediados de enero se registraron más casos en una sola semana que en cualquier otro momento de la pandemia, las residencias para adultos mayores de la Florida no están experimentando el correspondiente aumento de muertes. Centers for Disease Control and Prevention, National Healthcare Safety Network

‘Un ataque de nervios’

La mayoría del personal de las residencias para adultos mayores que faltan al trabajo por una infección de COVID-19 tienen una enfermedad de leve a moderada y muchos vuelven al trabajo después de cinco días, como recomiendan los CDC.

Prins, de la Universidad de la Florida, dijo que la guía revisada de los CDC ayudó a garantizar que los centros sanitarios pudieran seguir funcionando, pero probablemente dejó vulnerables a algunos pacientes y en riesgo a los habitantes de las residencias para adultos mayores.

“Obviamente, era importante asegurarse de que contamos con una fuerza laboral, que no tenemos escasez”, dijo. “Pero creo que también tenemos que reconocer que probablemente también había personas que regresaban y que seguían propagando el COVID.

“Si vuelven a un entorno como una residencia para adultos mayores y cuidados de larga duración”, dijo, “puede ser problemático”.

Los pacientes infectados en las residencias para adultos mayores no solo corren el riesgo de enfermar gravemente y morir, sino que también requieren más atención y más recursos para aislarlos y evitar que el virus se propague.

Y casi dos años después del inicio de la pandemia, los expertos del sector afirman que muchos trabajadores de residencias para adultos mayores están desgastados o se van a empleos con un sueldo similar pero con menos responsabilidades y requisitos.

“Todo el mundo está al borde de un ataque de nervios en este momento debido a la acumulación de cosas que han sucedido desde principios de 2020”, dijo Peterson, de la Escuela de Estudios sobre el Envejecimiento de la Universidad del Sur de la Florida.

Mandato de vacunación para el personal sanitario

Algunos temen que el mandato federal para que los centros sanitarios, incluidas las residencias para adultos mayores, se aseguren de que los trabajadores están totalmente vacunados antes del 28 de febrero solo empeorará una escasez de personal que es anterior a la pandemia.

Prins dijo que es fundamental que los trabajadores de las residencias de ancianos se vacunen para proteger a los residentes vulnerables, especialmente porque trabajan muy estrechamente con ellos. Pero muchos han dudado en vacunarse, y la paga generalmente no es lo suficientemente alta como para disuadir a algunos de ellos de irse.

Sin embargo, pronto no habrá elección. La Corte Suprema confirmó el mandato de vacunación de la administración Biden para los trabajadores sanitarios, y el plazo para que los centros de la Florida cumplan con la norma es el 28 de febrero.

Los centros que no vacunen al 100% de sus trabajadores corren el riesgo de ser suspendidos de los programas de seguro médico público Medicare y Medicaid, los mayores pagadores del sistema sanitario. Pero los reguladores federales han dicho que a las residencias de ancianos, los hospitales y otros centros sanitarios que no cumplan el requisito antes de la fecha límite se les dará la oportunidad de cumplirlo.

Casi cuatro de cada cinco trabajadores de residencias para adultos mayores de la Florida estaban completamente vacunados al 30 de enero de 2022, situándose en el tercio inferior de todos los estados.
Casi cuatro de cada cinco trabajadores de residencias para adultos mayores de la Florida estaban completamente vacunados al 30 de enero de 2022, situándose en el tercio inferior de todos los estados. Centers for Disease Control and Prevention, National Healthcare Safety Network

Prins dijo que es importante que los trabajadores de las residencias para adultos mayores se vacunen para proteger a los residentes vulnerables, pero le preocupa que el mandato ahuyente a los empleados de un sector que lleva mucho tiempo luchando contra la escasez de personal.

“Me preocupa que, debido a la escasez general de personal sanitario, estas personas decidan irse a otro sitio en lugar de vacunarse”, dijo. “Me preocupa que vayamos a perder parte de esa mano de obra”.

Éxodo de trabajadores de residencias para adultos mayores

Ya se está produciendo un éxodo masivo de trabajadores de residencias para adultos mayores, según los datos del empleo de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) citados por la American Health Care Association y el National Center for Assisted Living.

Las organizaciones del sector informan de que las residencias para adultos mayores han perdido al menos 234,000 empleados desde el comienzo de la pandemia, más que los hospitales, los consultorios médicos y otros centros sanitarios.

Las residencias para adultos mayores de la Florida empleaban a unas 150,000 personas antes de la pandemia, según Knapp, de la FHCA, pero la industria ha perdido unos 10,000 empleos desde marzo de 2020.

La Universidad del Sur de la Florida ha realizado una encuesta en los hogares para adultos mayores durante la pandemia, dijo Peterson, y parte del desafío con la dotación de personal es que muchos enfermeros CNA y otros empleados tienen niños pequeños en casa y están pasando apuros para equilibrar la vida laboral y familiar.

Si se les da la oportunidad, dijo, muchos trabajadores de residencias para adultos mayores están aceptando empleos con horarios más estables o abandonando la fuerza laboral por completo.

“Gran parte de los trabajadores de las residencias para adultos mayores son mujeres en edad de criar a sus hijos, y sienten que necesitan estar en casa con ellos”, dijo Peterson. “Así que hacen lo que pueden para quedarse en casa”.

También existe el reto de que cuanto más escaso es el personal de una residencia de ancianos, más difícil es el trabajo para los empleados que se quedan, una dinámica frustrante que hace que algunos se sientan agotados y frustrados, dijo.

“Es casi como si nada volviera a la normalidad hasta que todo vuelve a la normalidad”, dijo. “Es una fatiga extrema en el negocio de las residencias para adultos mayores. ... No sé cómo solucionarlo. Se puede dar más dinero a la gente, pero es un trabajo duro, muy duro, y es difícil hacer el trabajo más fácil, excepto cuando se tiene el personal adecuado”.

Johnson, de la AARP de la Florida, está de acuerdo en que las residencias para adultos mayores enfrentan algunos de los mismos retos laborales que otros sectores, aunque la escasez de personal en los cuidados a largo plazo es anterior a la pandemia.

Pero también cree que trabajar en una residencia de ancianos es una vocación.

“Es cierto que los auxiliares de enfermería ganan más o menos lo que podrían ganar trabajando en la comida rápida”, dijo. “Eso también significa que hacen este trabajo porque lo aman. Es un trabajo duro y tienen otras opciones”.

El lunes 28 de diciembre de 2020, el residente del Miami Jewish Home, Eulalio González, de 82 años, muestra su emoción después de recibir la vacuna Moderna contra el COVID-19 en el Miami Jewish Health, la mayor residencia para adultos mayores de la Florida. Fue una de las varias instalaciones seleccionadas por el estado para recibir la vacuna como parte de la primera ronda de distribución en Miami, Florida.
El lunes 28 de diciembre de 2020, el residente del Miami Jewish Home, Eulalio González, de 82 años, muestra su emoción después de recibir la vacuna Moderna contra el COVID-19 en el Miami Jewish Health, la mayor residencia para adultos mayores de la Florida. Fue una de las varias instalaciones seleccionadas por el estado para recibir la vacuna como parte de la primera ronda de distribución en Miami, Florida. Carl Juste cjuste@miamiherald.com

Planificar el futuro

A medida que la Florida entra en un tercer año de la pandemia en marzo, Johnson dijo que los hogares de ancianos tendrán que desarrollar soluciones a largo plazo para la escasez de personal sin comprometer la calidad de la atención a los residentes.

“Deberíamos centrarnos en cómo priorizar la atención domiciliaria y comunitaria”, dijo, “porque tiende a ser lo que la gente quiere más, y es más asequible”.

Los centros de atención a largo plazo también tendrán que permanecer alerta ante futuras oleadas de COVID-19, dijo Prins, del Colegio de Salud Pública de la Universidad de la Florida. Dijo que además de fomentar las vacunas y los refuerzos para los residentes y el personal, los administradores de las residencias de ancianos deberían buscar formas de aumentar las pruebas de detección, mejorar la circulación del aire dentro de las instalaciones y proporcionar mascarillas respiratorias de alta calidad que se ajusten adecuadamente.

También cree que los mensajes emitidos son fundamentales.

Prins dijo que los casos récord que las residencias de ancianos reportaron en enero reflejan una actitud más amplia y algo despectiva sobre la variante ómicron, que fue ampliamente reportada como menos grave que las versiones anteriores del virus.

“Es desalentador haber visto este nivel de transmisión con la ómicron. Me desanima un poco que el mensaje que se haya difundido sea: ‘No te preocupes. Es leve. Que te dé de una vez’, es lo que la gente tiene en la cabeza, y no creo que tenga que ser así”.

“Esa parte para mí es desalentadora, sobre todo cuando se piensa en la gente que es vulnerable”.

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