¿Debe Florida relajar las reglas para el personal de residencias de adultos? El sector dice que sí, los activistas dicen que no
El proyecto de ley fue redactado por la industria de los hogares de para adultos mayores, pero ese no es el final de la historia.
Esa fue la garantía dada por el senador Ben Albritton, republicano de Wauchula, el legislador que respalda el Proyecto de Ley 804 del Senado, el cual haría cambios sustanciales en la forma en que el Estado regula los niveles de personal en los hogares para adultos mayores. Albritton prometió que trabajaría para llevar a todas las partes con intereses creados a la mesa para llegar a un compromiso sobre la legislación respaldada por la industria . La representante Lauren Melo, republicana de Naples, que patrocinó una legislación similar, Proyecto de Ley 1239, haría lo mismo.
Ahora, dos versiones modificadas de los proyectos de ley se están abriendo camino a través de la Cámara y el Senado. Parece que los legisladores han logrado cierto consenso. La industria de las residencias para adultos mayores y los abogados litigantes que demandan a esos centros en nombre de los residentes y sus familias apoyan ahora el proyecto de ley.
Pero los grupos que representan directamente a las personas que viven y trabajan en las residencias para adultos mayores siguen oponiéndose con vehemencia a la legislación. En un comunicado de prensa, la AARP calificó el proyecto de ley de la Cámara de “irresponsable” e “inadmisible”. El grupo predijo que los proyectos de ley, de ser aprobados, harían que la gente sufriera una atención inadecuada.
Las medidas enmendadas:
▪ Reducirían el número mínimo de horas que los auxiliares de enfermería certificados (CNA) deben dedicar al cuidado de cada residente de una residencia para adultos mayores en media hora, a dos horas diarias. Otros tipos de empleados de “atención directa” —como los terapeutas ocupacionales, los asesores de salud mental y los asistentes de alimentación— contarían para la media hora restante de atención que debe recibir un individuo diariamente según la ley estatal.
▪ Añadiría estipulaciones que faciliten la obtención del dinero ganado a los centros de cuidados a largo plazo en una demanda por cuidados deficientes, asegurando que cualquiera que se apropie de una residencia para adultos mayores con una sentencia impagada se hará responsable de pagarla. Los proyectos de ley también impedirían que un centro use comprobantes de que cumplía las normas mínimas de personal como evidencia suficiente ante un tribunal de atendía adecuadamente a un residente.
▪ Daría a la Agencia para la Administración de Asistencia Médica una nueva discreción (según la versión del Senado del proyecto de ley) para impedir que los centros admitan nuevos pacientes si no cumplen los requisitos de dotación de personal. En la actualidad, las residencias para adultos mayores que no cuentan con suficiente personal durante dos días consecutivos deben prohibir las nuevas admisiones hasta que los niveles de empleados mejoren.
En una serie de reuniones recientes de comisiones en la Legislatura, los sindicatos y los activistas a favor de los pacientes han discutido con los patrocinadores de los proyectos de ley y con la industria de las residencias para adultos mayores en torno al argumento de que los proyectos de ley harían que los pacientes estuvieran menos seguros.
Los partidarios dicen que las enmiendas logran un equilibrio: Aumentan la capacidad de un residente para buscar justicia a través del sistema judicial en caso de que experimente una atención deficiente, al tiempo que intentan aliviar la carga de la escasez de personal que ha plagado durante mucho tiempo a las instalaciones de atención a largo plazo en todo el estado.
“Queremos asegurarnos de que satisfacemos las necesidades de nuestros residentes con el personal más adecuado para su atención psicosocial y física”, dijo Kristen Knapp, portavoz de la Florida Health Care Association, que representa a más del 80% de las residencias para adultos mayores del estado y cuyos cabilderos ayudaron a redactar la legislación original, una práctica que no carece de precedentes en Tallahassee. “Y tienes estas capas de responsabilidad que van a ayudar a asegurar eso”.
La Florida ha sido considerada líder en estándares de personal desde 2001, cuando los legisladores aumentaron drásticamente el número de horas que enfermeros y asistentes de enfermería deben dedicar al cuidado de cada residente diariamente.
A raíz de una pandemia que puso de manifiesto la relación entre el control de las infecciones y la dotación de personal suficiente, otros estados han aprobado recientemente leyes que elevan los mínimos de personal de enfermería en sus centros.
Pero los líderes de la industria de las residencias para adultos mayores afirman que las necesidades de los residentes a su cargo han cambiado en las dos últimas décadas, alegando que muchos requieren menos cuidados del personal de enfermería y más tiempo con empleados más especializados.
Los activistas a favor de los pacientes no están de acuerdo.
Un estudio independiente de la Universidad del Sur de la Florida, realizado en nombre del Estado en 2009, descubrió que la calidad de la atención mejoró sustancialmente en los centros de todo el estado tras la introducción de la ley de 2001 que reforzaba los estándares de los asistentes de enfermería.
“Ni siquiera un año después de la promulgación [de los estándares mínimos para el personal de 2001], vimos una trayectoria descendente [de] citaciones y quejas”, dijo el representante Carlos Guillermo Smith, demócrata de Orlando, en una reunión de comisiones de la Cámara el lunes, citando la investigación. “Reducir esto en media hora va a tener consecuencias drásticas”.
Smith argumentó que la reducción en la dotación de personal equivalía a un regalo a una industria poderosa.
Tom Parker, director de reembolsos de la Florida Health Care Association, no estuvo de acuerdo, argumentando que algunos hogares para adultos mayores en realidad podrían tener mayores costos generales como resultado de la solución propuesta.
“Estamos hablando de fisioterapeutas, estamos hablando de terapeutas ocupacionales, terapeutas respiratorios; todas esas personas tienen un salario más alto que los CNA”, dijo Parker. “Así que no sé cuál sería el ahorro, porque cada edificio va a dotar de personal de manera diferente, dependiendo de las necesidades de sus residentes”.
Los activistas del cuidado de los adultos mayores dicen que la legislación sacrifica la seguridad de los residentes en su esfuerzo por mejorar la dotación de personal en las residencias para adultos mayores renunciando a las medidas de cuidado preventivo en favor de la justicia retroactiva.
“Esto crea más capacidad para demandar después de que alguien ha sido perjudicado”, dijo Zayne Smith, directora estatal asociada de activismo en AARP Florida. “Eso está muy bien, pero ¿por qué no estamos hablando de ‘evitemos que se produzca el daño en primer lugar’?”
Melo, la patrocinadora del proyecto de ley en la Cámara, dijo que ha estado dispuesta a escuchar a AARP y a los sindicatos sobre sus preocupaciones. Pero a diferencia de las otras partes, estos grupos no han estado dispuestos a llegar a un acuerdo, dijo.
“Me he sentado con ambos y les he hecho varias sugerencias preguntándoles si apoyarían el proyecto de ley, y me han dicho que no. Me han dicho literalmente: ‘Esto es lo que queremos. No vamos a transigir en absoluto’”, dijo Melo. “Lo que entonces te deja en el futuro sin tener realmente un asiento en la mesa, porque no estás dispuesto a decirnos siquiera con qué estarías satisfecho”.
Pero Smith, de AARP Florida, dijo que la organización está dispuesta a ceder bastante –como hacer que la moratoria sobre las nuevas admisiones de residentes sea opcional, un cambio al que el grupo se oponía anteriormente–, siempre y cuando no se reduzcan los requisitos del personal de enfermería.
“No se han hecho cambios en la legislación que incluyan las sugerencias de los activistas a favor de los residentes”, dijo Smith, de AARP Florida. “¿Tenemos la esperanza de que hay espacio para la enmienda? Por supuesto. Pero la realidad de que eso ocurra realmente es escasa o nula”.
“Industrias como la Florida Health Care Association son actores importantes en las donaciones políticas y en los PAC”, añadió. “Abogamos en nombre de los residentes y sus familias que están en los hogares para adultos mayores pero estamos abogando con un déficit, porque no ofrecemos contribuciones políticas”.
Mientras la legislación propuesta incluya una disminución de los estándares del personal de enfermería, es poco probable que los legisladores reciban el apoyo de ninguno de los dos grupos. A su vez, es igualmente inverosímil que la industria de las residencias para adultos mayores respalde cualquier proyecto de ley que no incluya dicha reducción.
Albritton dijo que ha escuchado las preocupaciones de los activistas en favor de los residentes y de los trabajadores “alto y claro”.
“Voy a reunirme con ellos, voy a escuchar muy atentamente ... y vamos a hablar y ver qué sale de ello”, dijo. “A fin de cuentas, mi ánimo radica en que hemos llegado muy lejos desde donde empezamos con ese proyecto de ley de referencia”.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de febrero de 2022 a las 9:40 a. m..