Hospitales de Florida intentan vacunar a todos los empleados ante inminencia del mandato
Después de meses de pagar bonos para convencer a los empleados para que se vacunaran, o imponerles capacitación adicional y sanciones si no lo hacían, los directivos de los hospitales de la Florida afirman que sus instituciones están en vías de cumplir el mandato federal de vacunar a los empleados contra el COVID-19.
A partir del lunes, los hospitales debían tener a todos los empleados completamente vacunados o concederles una exención aprobada, aunque los reguladores federales están dando a las instalaciones más tiempo para cumplir el mandato sin ser penalizadas, siempre y cuando hayan logrado al menos una tasa de cumplimiento del 90%.
Los hospitales no están obligados a reportar la tasa de vacunación del personal a los reguladores federales hasta mayo, cuando se harán públicas a través de los CDC. Después de la fecha límite del 30 de marzo se impondrá a través de los inspectores federales y estatales y de las organizaciones de acreditación.
En el sur de Florida, los hospitales con más empleados han reportado tasas de vacunación del personal del 90% o superiores, muchas como resultado de las agresivas campañas lanzadas durante la ola delta del verano en el estado y reforzadas después que la Corte Suprema confirmó el mandato de vacunación de la administración Biden para los trabajadores de la salud en enero.
“Estamos muy contentos con nuestro avance. En este momento, cumplimos el 95%”, dijo Julie Staub, vicepresidenta y directora de Recursos Humanos del hospital público de Miami-Dade, Jackson Health System, que tiene unos 13,000 empleados a tiempo completo.
Staub dijo que más del 90% de los trabajadores de Jackson Health están totalmente vacunados y que alrededor del 5% tienen una exención religiosa o médica.
El reto ahora, dijo, será persuadir al resto de los empleados no vacunados para que se vacunen.
“Tenemos que conseguir que lleguen a la meta”, dijo Staub.
Llegar al resto de los no vacunados
Jackson Health había cobrado a los trabajadores no vacunados primas más altas por el seguro médico, les exigía llevar mascarillas N-95 en todolas instalaciones y y les prohibía entrar en las zonas de comedor de los empleados. La campaña ha funcionado: la tasa de vacunación de los empleados de Jackson rondaba el 60% en agosto.
Los administradores del hospital seguirán intentando llegar a los empleados no vacunados, pero los que no cumplan antes del 30 de marzo “serán objeto de medidas disciplinarias y no podrán trabajar en el lugar”, dijo Staub.
Dos años después de la pandemia, y con la industria hospitalaria batallando por cubrir la escasez de enfermeros, técnicos y otros trabajadores, Staub dijo que Jackson Health no quiere despedir a nadie por el mandato de vacunación.
Antes de llegar a eso, Staub dijo que Jackson Health puede considerar la transferencia de un empleado no vacunado a un trabajo diferente que sea 100% remoto y no requiera que esa persona esté en un hospital, suponiendo que haya una vacante. Dijo que alrededor de 400 a 500 empleados cumplen con esa designación y no están obligados a vacunarse.
Después de ofrecer bonos a los que se vacunaron e imponer normas de uso de mascarilla a los que se negaron, a los hospitales solo les queda la amenaza de despido para persuadir a los reticentes.
El 30 de marzo vence el plazo para que los hospitales cumplan al 100% la normativa federal de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) o se arriesgan a que se apliquen medidas de ejecución.
Los hospitales que no cumplan el mandato federal se arriesgan a ser expulsados de los programas de Medicare y Medicaid, los principales pagadores del sistema de salud estadounidense y el sustento financiero de la mayoría de los centros médicos.
Pero en la gran mayoría de los casos, el cese de los programas de seguro médico público no se producirá hasta que el hospital haya tenido tiempo para cumplirlo y después de haber agotado todos los demás recursos, dijo Mary Mayhew, presidenta de la Asociación de Hospitales de la Florida, un grupo de presión del sector.
“Es un proceso muy largo”, dijo Mayhew sobre los reguladores federales que dan de baja a un hospital de Medicare y Medicaid. “Los hospitales tienen la oportunidad no solo de presentar planes de acción correctiva, sino de apelar a través de procesos administrativos y luego, en última instancia, de emprender acciones legales en las cortes”.
Los incentivos ayudaron, los mandatos más
En el sur de la Florida, los hospitales han usado un enfoque de “palo y zanahoria” para persuadir a los empleados de que se vacunen, algunos ofrecieron bonos a los empleados no vacunados que se vacunaron y otros impusieron normas de uso de mascarilla, sanciones económicas o capacitación adicional a los que se negaron.
Y aunque los mayores hospitales de la región informaban de tasas de vacunación del personal del 80% o más en noviembre, los pocos centros médicos que habían adoptado un mandato de vacunación para los empleados informaban de tasas de cobertura aún más altas, del 90% o más de sus empleados inoculados.
Baptist Health South Florida, el mayor sistema hospitalario sin ánimo de lucro de la región, con 11 centros médicos en los Condados Monroe, Miami-Dade y Palm Beach, anunció un mandato de vacunación para sus más de 24,000 empleados en agosto.
Pero Baptist Health puso en pausa la política en noviembre mientras los estados, incluyendo la Florida, desafiaron el mandato del gobierno federal en los tribunales y la Legislatura de la Florida y el gobernador Ron DeSantis ratificaron una prohibición legal de los mandatos de vacunas de los empleadores.
Desde entonces, la Florida retiró su desafío legal al mandato federal, y los proveedores de atención médica dicen que tienen la intención de cumplir con los requisitos federales después del fallo de la Corte Suprema.
Antes de suspender el mandato, Baptist Health reportó de una tasa de cumplimiento del 99% en noviembre, incluyendo un 94% de vacunados y alrededor de un 5% de exentos por una razón religiosa o médica.
Baptist Health no respondió a la solicitud de entrevista del Herald, pero una portavoz escribió en un correo electrónico que el sistema hospitalario está cumpliendo con el mandato federal.
“Seguimos trabajando para confirmar y mantener el 100% de cumplimiento de la normativa”, dijo Dori Álvarez, una portavoz.
El Nicklaus Children’s Hospital de Miami también anunció un mandato de vacunación para los empleados en agosto, pero pareció dar marcha atrás en la política cuando los estados desafiaron la política federal en las cortes. En noviembre, el Nicklaus Children’s reportó de que el 98% de unos 4,000 trabajadores cumplían con la política de vacunación del hospital, pero los administradores se negaron a decir cuántos tenían exenciones.
Nicklaus Children’s no respondió a la solicitud de entrevista del Herald, pero una portavoz escribió en un correo electrónico que el hospital está comprometido a cumplir con el mandato federal.
“El hospital está preparado para cumplir con el requisito de las vacunas recientemente ratificado por la Corte Suprema”, dijo Rachel Bixby, una portavoz.
Holy Cross Health en Fort Lauderdale fue uno de los primeros sistemas hospitalarios del sur de la Florida en imponer un mandato de vacunación para los empleados en julio. La tasa de vacunación de los trabajadores del sistema hospitalario era del 60% en ese momento, Holy Cross, que no respondió a las solicitudes de entrevista del Herald, reportó de que el 96% de sus casi 3,000 empleados cumplían la normativa en noviembre.
El Memorial Healthcare System, el hospital público de South Broward, no puso a nadie a disposición para una entrevista. El sistema hospitalario tiene unos 14,000 empleados, y hasta enero los administradores reportaron que cerca del 90% del personal estaba vacunado.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de marzo de 2022, 11:41 a. m..