Florida cierra centros contra el COVID, pero Miami-Dade mantendrá las pruebas y vacunas gratis
Mientras la Florida cierra todos sus centros públicos de pruebas, vacunación y tratamiento para el COVID-19 debido a la falta de fondos federales, Miami-Dade continuará ofreciendo pruebas y vacunas gratis en varios centros en todo el condado con fondos de la a FEMA.
Aunque la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, dijo que FEMA reembolsaría al condado el total del importe de las pruebas y vacunas a los no asegurados hasta el 1 de julio, no está claro que el condado tenga que depender dela FEMA tanto tiempo después que un grupo bipartidista de senadores federales anunció a última hora del lunes un acuerdo relacionado con un paquete de ayuda para el coronavirus de $10,000 millones.
El acuerdo, que reserva $5,000 millones para la parte terapéutica, $750 millones para prepararse para futuras variantes y el resto para vacunas y pruebas, todavía no ha sido aprobado por ambas cámaras del Congreso; entonces e presidente Joe Biden debe firmarlo.
Hasta entonces, Miami-Dade usará el Programa de Asistencia Pública de la FEMA para pagar las pruebas y las vacunas para los no asegurados, le dijo Levine Cava en un memorando a los comisionados el 1 de abril.
“Seguiremos haciendo que las pruebas y la vacunación sean lo más accesibles posible para mantener a nuestra comunidad protegida y nuestra economía en crecimiento”, dijo Levine Cava en un comunicado enviado por correo electrónico. “Seguiremos analizando las aguas residuales y secuenciando las muestras de las pruebas para supervisar las nuevas variantes, para adelantarnos a la curva en caso de que enfrentemos brotes en el futuro”.
Aumentan nuevos casos de COVID
La noticia ocurre en un momento en el que las nuevas infecciones notificadas en la Florida están aumentando debido a la subvariante BA.2, que ahora es 60% de los nuevos casos de COVID-19 en el sureste de Estados Unidos, según los datos de seguimiento de los CDC.
Durante la semana que terminó el 5 de abril, la Florida sumó un promedio diario de 1,505 casos y 39 muerte, según los cálculos de Miami Herald de los datos publicados por los CDC, continuando con una tendencia de aumento en los casos que representa el primer alza en más de un mes.
Para las personas con seguro médico, las pruebas, los tratamientos y las vacunas contra el COVID-19 suelen estar cubiertas. Pero el retraso en la financiación federal de la respuesta a la pandemia ya provocó una reducción en el suministro nacional de anticuerpos monoclonales, que pueden reducir el riesgo de hospitalización y muerte en las personas infectadas.
El Departamento de Salud de la Florida dijo que el estado seguirá distribuyendo los tratamientos de anticuerpos monoclonales recibidos del gobierno federal. Pero la Casa Blanca advirtió a mediados de marzo que el gobierno federal pronto se quedaría sin dinero para comprar más anticuerpos monoclonales, lo que lo obligaría a reducir las asignaciones a los estados en más de 30%, a menos que el Congreso renueve la financiación a finales de marzo.
Esta semana, al agotarse los fondos federales, la Florida cerró más de una docena de centros públicos de tratamiento grais con anticuerpos monoclonales en todo el estado, dijo Steve Vancore, portavoz de CDR Health, una empresa de logística contratada para gestionar los centros.
CDR Health ha administrado más de 4 millones de pruebas de COVID-19, 2.7 millones de vacunas y más de 150,000 tratamientos de anticuerpos en toda la Florida durante la pandemia, dijo Vancore. Pero, a partir de esta semana, la empresa solo le ofrecerá pruebas, vacunas y tratamientos con anticuerpos en su clínica privada de Tallahassee a los pacientes asegurados y a los que pagan por su cuenta.
En Miami-Dade, CDR Health operó sitios de tratamiento de anticuerpos financiados por el estado en el Miami Dade College North y Tropical Park. Esos sitios ya no proporcionan la terapia, pero siguen ofreciendo la vacunación y las pruebas.
Falta de fondos federales
A la espera de que el Congreso renueve los fondos para la pandemia, el gobierno federal se ha quedado sin dinero para comprar las pruebas, los tratamientos y las vacunas. Los tratamientos de anticuerpos monoclonales promovidos por el gobernador Ron DeSantis, así como las nuevas píldoras antivirales que reducen la gravedad de la enfermedad, también son comprados al por mayor por el gobierno federal y distribuidos gratis a los estados, farmacias, centros de salud comunitarios y otros proveedores.
Pero en marzo, la Casa Blanca dijo que el gobierno no podría cumplir un pedido previsto de anticuerpos. La administración de Biden, que había solicitado $22,500 millones en fondos de emergencia, también advirtió que los programas federales creados para ayudar a los estados y gobiernos locales a responder a la pandemia tendrían que terminar.
Como resultado, el Programa de la Administración de Recursos y Servicios de Salud del gobierno federal (HRSA) para no asegurados dejó de aceptar solicitudes de reembolso para los servicios de pruebas y tratamiento el 22 de marzo y dejó de aceptar solicitudes para la administración de vacunas el martes.
Una descripción del acuerdo de $10,000 millones anunciado el lunes por el senador Chuck Schumer, de Nueva York, líder de la mayoría demócrata, y el senador Mitt Romney, republicano de Utah, no incluye la financiación del programa para los que no tienen seguro de HRSA. Sin embargo, el acuerdo cuenta con el apoyo del presidente Biden, a pesar de que es menos de la mitad de lo que la Casa Blanca solicitó originalmente.
Los no asegurados podrían tener que pagar pruebas y tratamiento
Aunque el programa HRSA ha dejado de aceptar reclamaciones para los no asegurados, el suministro de pruebas, tratamientos y vacunas fue adquirido por el gobierno federal y se mantiene gratis para todas las personas, independientemente de si tienen cobertura médica.
Pero una vez que ese suministro se agota, el gobierno federal no puede comprar más hasta que el Congreso apruebe una asignación. Esto significa que las personas sin seguro médico probablemente tendrán que pagar las pruebas y el tratamiento o recurrir a hospitales y programas de la red de seguridad sanitaria.
El costo de una prueba PCR —el tipo que se usa en los hospitales y en muchos centros estatales— puede oscilar entre $100 y $200. El tratamiento monoclonal de GlaxoSmithKline, sotrovimab, cuesta $2,100 por dosis. Una dosis del tratamiento de anticuerpos monoclonales de Regeneron cuesta la misma cantidad.
Sin vacunas, pruebas y tratamientos gratuitos, muchos adultos de la Florida pueden estar reacios a buscar atención para el COVID-19, y los que lo hacen pueden necesitar recursos públicos para cubrir los costos.
Alrededor de 19.5% de los floridanos de entre 18 y 64 años no tenían cobertura de seguro de salud en 2020, en comparación con un promedio nacional de 14% del mismo grupo, según la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud (NHIS) realizada por los CDC.
En Miami-Dade, Jackson Health System, sistema público de asistencia médica, ha atendido a menos pacientes sin seguro durante la pandemia, dijo Mark Knight, director financiero. Parte de la razón fue la disminución general de las visitas a emergencias, que muchos pacientes sin seguro suelen usar como atención primaria.
Sin embargo, a medida que el volumen de pacientes ha aumentado, Jackson Health está empezando a ver un regreso a una combinación de tipos de pacientes que era normal antes de la pandemia, como más personas sin seguro médico, dijo Knight
Esto significa que la pérdida del fondo de HRSA añadirá tensión financiera al mayor hospital de la red de seguridad de la Florida si el Congreso no restablece la financiación. En marzo, los legisladores de la Florida votaron a favor de eliminar un fondo de financiación del Medicaid, que subvencionaba a Jackson Health y a otros hospitales de la Florida con muchos pacientes con bajos ingresos y sin seguro.
Y dos años después de la pandemia, Jackson Health y otros hospitales están luchando contra el agotamiento del personal y los costos laborales añadidos por el pago de horas extras, bonificaciones y personal de agencias de viajes. Knight dijo que Jackson Health tiene unas 1,000 vacantes de trabajo, incluidas unas 400 de enfermeras registradas, porque hay escasez de trabajadores cualificados y una fuerte competencia por ellos.
“El impacto de todas estas cosas es negativo”,
Preparativos para otro brote
Con la subvariante BA.2 del ómicron alimentando un aumento de los casos y un potencial resurgimiento de la pandemia en el horizonte, el director de Gestión de Emergencias de Miami-Dade, Charles Cyrille, dijo que está vigilando de cerca la proporción de pruebas positivas locales, conocida como la tasa de positividad.
Cyrille dijo que la mayoría de los 30 sitios del condado continuarán proporcionando tanto pruebas como vacunas, aunque algunos solo proporcionarán pruebas, y las horas variarán.
Una vez que la financiación de FEMA se agote, si el Congreso no renueva la financiación, Cyrille dijo que sabe que “habrá decisiones difíciles”.
Cyrille dijo que la infraestructura de pruebas y vacunación de Miami-Dade “es mucho más grande que cualquier otra en el estado. Lideramos el estado en nuestros esfuerzos de respuesta”. Dijo que el condado pudo responder rápidamente al aumento de la variante ómicron en diciembre y enero porque mantuvo muchos de esos servicios a disposición del público.
Pero Cyrille dijo que sabe que el condado no podría haberlo hecho solo.
“El gobierno federal ha asumido el 100% de esto”, dijo. “No es posible hacerlo sin ellos”.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de abril de 2022 a las 10:44 a. m..